Redacción Médica
20 de septiembre de 2018 | Actualizado: Jueves a las 22:05
Jueves, 10 de marzo de 2011, a las 17:32

María Arribas. Madrid/Imagen: Miguel Ángel Escobar
Casi la mitad de los españoles desconoce los síntomas de enfermedad renal, una patología que afecta al 10 por ciento de la población y que tiene un alto grado de relación con las enfermedades cardiovasculares, otra de las causas más frecuentes de mortalidad en nuestro país. Por ello, bajo el lema “Protege tus riñones, salva tu corazón” la Sociedad Española de Nefrología (SEN) ha celebrado este año el Día Mundial del Riñón centrándose en dar a conocer la relación existente entre las patologías renales y las cardiovasculares.

Alberto Martínez Castelao ha hablado sobre la prevalencia de la enfermedad renal en nuestro país.

El presidente de la SEN , Alberto Martínez Castelao, ha sido el encargado de presidir la rueda de prensa en la que se ha presentado esta iniciativa y en la que también han estado presentes el presidente de la ONT, Rafael Matesanz, el secretario general de la Sociedad Española de Cardiología, Julián Pérez Villacastín; la presidenta de la Sociedad Española de Enfermería Nefrológica, María Jesús Rollán y el presidente de la Federación Nacional de Asociaciones de Enfermos Renales Alcer, todos reunidos con el objetivo de dar a conocer la patología renal y sus consecuencias.

Y es que muy pocos conocen la implicación que, en la salud de nuestro corazón, tiene los riñones, hasta el punto de que las causas vasculares son responsables de más de la mitad de los fallecimientos en enfermos renales crónicos, por encima incluso, ha señalado Martínez Castelao, de las patologías infecciosas.

Rafael Matesanz se ha mostrado confiado en que el número de trasplantes cruzados aumentará en los próximos meses.

“Cuando un paciente cardiópata presenta una insuficiencia cardíaca, esa situación puede dañar a los riñones, y viceversa, la anemia, la hipercolesterolemia o la hipertensión arterial que padece el enfermo con una insuficiencia renal, daña a su vez a su corazón. También una hipertensión arterial no diagnosticada o conocida pero mal controlada daña al corazón, pero también al riñón, que puede ser causa o recibir la consecuencia de esa hipertensión”, ha dicho.

En este sentido, Pérez Villacastín ha incidido en la conexión que se establece entre riñón y corazón y ha subrayado que, muchas veces, está en manos de los pacientes llevar a cabo pequeños actos que pueden marcar la diferencia en el campo de la prevención. “Simplemente reducir la cantidad diaria de sal que tomamos a tres gramos puede suponer una disminución de los problemas de hipertensión y, por lo tanto tanto de enfermedad renal como de problemas cardiovasculares.

El presidente de la SEN habla sobre la conexión cardiorrenal.

Sin embargo, en muchas ocasiones, no es posible detectar de manera precoz la enfermedad. En estos casos, el trasplante se convierte en la mejor opción para los pacientes, que cada vez más optan por la donación de vivo para atajar la enfermedad. Una opción que se quiere potenciar desde la ONT donde ya tiene previsto realizar en los próximos meses dos cadenas de trasplante que contarían con las donaciones de los inscritos en el registro de donaciones cruzadas y de los buenos samaritanos que quieren donar un órgano de manera altruista.

“En estos momentos contamos con 41 parejas inscritas en la lista de donaciones cruzadas, que es una cifra aún baja pero que va aumentando poco a apoco”, ha explicado Matesanz, que ha añadido que “ también hay un total de 27 personas que han ofrecido su riñón de manera altruista de las cuales ya hay dos autorizadas que participarán en las cadenas de trasplante que tenemos previstas para los próximos meses”.
 

Algunas reivindicaciones

Y es que , aunque España sigue siendo uno de los países con una mayor tasa de donaciones por millón de habitantes, los especialistas nos recuerdan que “ el trasplante es un éxito que viene del fracaso de los actuales tratamientos contra la enfermedad renal”, y de ahí la importancia de prevenir y de que, una vez diagnosticada, el paciente tome las medidas necesarias para mejorar su calidad de vida.

María Jesús Rollán, Rafael Matesanz, Alberto Martínez Castelao, Julián Pérez Villacastíin y Alejandro Toledo.

“El SNS sigue siendo un muy buen sistema para tratar los procesos agudos de enfermedad y no tanto para las enfermedades crónicas como las renales”, ha señalado desde la Federación Nacional de Asociaciones para la Lucha Contra las Enfermedades del Riñón (ALCER). Alejandro Toledo, quien ha subrayado además el importante papel que juega la enfermería en este proceso. “Si hay una especialidad que debería estar reconocida es la de la enfermería de Nefrología. Pasamos muchas horas con los enfermeros y acudimos a ellos para preguntar nuestras dudas, por lo que creemos que el reconocimiento y la creación de consultas de ERCA son muy necesarios”.

Se trata de una postura que también ha defendido María Jesús Rollan, presidenta de Seden quien ha incidido en la importancia de los enfermeros en el cuidado del paciente, sin olvidar que “existe todavía un gran desconocimiento por parte de los gestores de todo lo referente al paciente renal y de su pluripatología asociada”; que hace necesaria la “existencia de consultas de Enfermería (ERCA), cuya implantación es todavía limitada y que permitirían atender adecuadamente al paciente en la educación, en el auto cuidado y en el momento de otorgar información básica sobre el tratamiento y el proceso de toma de decisión del tipo de este”, añadiendo que " resulta increíble que aún no haya consultas de este tipo en todos los hospitales públicos".