13 dic 2018 | Actualizado: 14:30
mar 15 febrero 2011. 19.06H

Redacción. Albacete
Cerca de 300 trabajadores de Ambulancias Transaltozano retomaron ayer sus protestas por los retrasos en el pago de sus nóminas con una concentración en Albacete donde han denunciado que la empresa utiliza este retraso para "meter presión a los trabajadores y que renuncien a otros derechos como las dietas, nocturnidad o los atrasos de 2009 y 2010".

Los trabajadores se han concentrado a las puertas de la empresa en Albacete.

El responsable de Acción Sindical de la Federación de Servicios a la Ciudadanía de CCOO, José Herrera, ha asegurado que hay trabajadores que aún no han percibido la última nómina, correspondiente al mes de enero, que la empresa aseguró haber pagado el pasado jueves.

Los empleados de Transaltozano, empresa subcontratada por el Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (Sescam), han llevado en esta ocasión su protesta, tras las movilizaciones de la pasada semana en Toledo, Cuencua, Ciudad Real y Guadalajara, a las puertas de la sede de la empresa en Albacete, donde Herrera ha lamentado que los retrasos en las nóminas "se producen sistemáticamente por la empresa para generar presión sobre los trabajadores".

"Hay mesas de negociación abiertas en las que la empresa está amenazando con modificar sustancialmente las condiciones de trabajo, para cambiarles su forma de trabajo, su salario e incluso les amenaza con cambiarles el destino de provincia", ha asegurado.

Además, Herrera ha señalado que Transaltozano cuenta con 1.020 trabajadores en toda la región, ante lo que ha destacado que la empresa "incumple" el pliego de condiciones de la Junta, "según el cual tendría que tener 1.113", con lo que tampoco "tiene los trabajadores que debería tener".

Incomprensión por los retrasos

Por su parte, desde UGT Antonio González se ha preguntado cómo es posible que "siendo el pagador de esta empresa el Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (Sescam), se provoquen estos retrasos en el pago a los trabajadores por parte de Transaltozano", y ha lamentado la actitud de la empresa que, ha dicho, "se ha opuesto formalmente en las mesas de negociación a hacer efectivo el pago que supone el aumento de los atrasos de 2009 y las diferencias salariales que existen en las tablas para 2010, cuando es algo que está firmado en el convenio".

González ha puesto de relieve que el argumento de la empresa es "que no tiene solvencia para hacer frente a esos pagos y que por eso no los va a pagar", algo que, ha dejado claro, "los trabajadores no están dispuestos" a asumir.

El representante de UGT en Transportes ha defendido que los 400 trabajadores que hoy tenían turno están trabajando "porque esto no es una huelga" y ha aplaudido que, de los 600 restantes, más de la mitad hayan querido estar en esta concentración para protestar a pesar de que la empresa "ha hecho su trabajo sucio y ha intentado con todos los medios de presión, con cartas y llamadas a los trabajadores, amedrentándoles que podía tener consecuencias que vinieran a manifestarse aquí".