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mié 29 junio 2011. 19.18H

Redacción. Mallorca
AstraZeneca hizo entrega de 50 pulsioxímetros que donó a sendos centros de salud de Mallorca, en un acto que tuvo lugar en el salón de actos del Colegio de Médicos de las Islas Baleares (Comib). El objetivo de esta acción de AstraZeneca, en colaboración con el Comib, es la formación sobre el diagnóstico y evaluación del paciente con EPOC en Atención Primaria, mediante el conocimiento y manejo del pulsioxímetro, para mejorar el diagnóstico y derivación de los pacientes EPOC vistos en AP.

Antoni Bennasar (presidente del Comib), Atanasio García Pineda (responsable de Atención Primaria de Mallorca), Sofia de Reina (gerente de AstraZeneca Baleares), Manuela García (secretaria general del Comib) y Andreu Maimó (especialista en Neumología del Hospital Son Llàtzer) entregaron los pulsioxímetros a los centros de salud.

Con esta campaña de donación también se pretende mejorar las tasas de infradiagnóstico de EPOC, que en España se estima en un 75%. Además, la EPOC es una enfermedad con una alta mortalidad (la 4ª causa de muerte en 2010 y se estima que será la 3ª en 2020).

El presidente y la Secretaria del Comib, Antoni Bennasar y Manuela García, destacaron en la apertura del acto la importancia de la pulsioximetría, por lo que agradecieron la iniciativa de AstraZeneca.

Sofía de Reina, gerente de AstraZeneca en Baleares, afirmó que la entrega de los pulsioxímetros muestra la voluntad de contribuir con el sistema sanitario. El responsable de Atención Primaria de Mallorca, Atanasio García Pineda, señaló que estos aparatos “tienen una importancia trascendental, ya que son un gran indicador en el manejo de pacientes en atención primaria”.

Durante el encuentro, Andreu Maimó Bordoy, del Servicio de Neumología del Hospital Son Llàtzer, pronunció una conferencia en la que ofreció datos epidemiológicos de la EPOC (enfermedad pulmonar obstructiva crónica) y sobre el uso clínico de la pulsioximetría en atención primaria (AP).

Andreu Maimó centró su charla en el diagnóstico e infradiagnóstico de la EPOC. En este sentido, alertó de que el 78 por ciento de las personas que padecen la enfermedad no están diagnosticados, mientras que el 51’7 de los enfermos diagnosticados padece EPOC en fase grave sin que hubieran tenido tratamiento previo (los pacientes en fase grave consumen el triple de recursos que los de la fase leve). Estos datos, del Sistema Nacional de Salud correspondientes al año 2009, a juicio de Maimó “son de especial gravedad”.

Maimó explicó que el 25 por ciento de los fumadores desarrollará EPOC, por lo que indicó que los fumadores mayores de 40 años y los que consumen más de diez cajetillas de tabaco a la semana, deben realizarse una espirometría forzada, que “es la prueba diagnóstica más fiable” capaz de detectar EPOC, según el experto.

El neumólogo alertó de la alta prevalencia de la enfermedad, que afecta aproximadamente a un diez por ciento de la población mayor de 40 años. También supone el 6 por ciento de las altas hospitalarias y un coste de entre 750 y 1.000 millones de euros anuales a la sanidad (el equivalente al 0’2 por ciento del PIB), por lo que Andreu Maimó considera la EPOC “un auténtico problema de salud pública”.