Redacción Médica
17 de julio de 2018 | Actualizado: Martes a las 18:45

Cervera: “Hay que incentivar al profesional por lo que hace, no por lo que es”

Partiendo de una deuda actual de 3.000 millones, Martínez Olmos ha propuesto un cálculo de aportación anual por usuario (80 euros) como alternativa al copago farmacéutico

Jueves, 19 de julio de 2012, a las 21:11
María Márquez. Aranjuez
Después de una intensa mañana en el Congreso, los portavoces parlamentarios se han reunido este jueves por la tarde en la Universidad Rey Juan Carlos (RJC) de Aranjuez para radiografiar la situación del Sistema Nacional de Salud y aportar soluciones. Con el patrocinio de Amgen, la mesa de debate fue moderada por el presidente de la Comisión de Sanidad y Servicios Sociales del Congreso, Mario Mingo. El portavoz de su partido, Manuel Cervera, se ha mostrado a favor de la incentivación al profesional sanitario con criterios empresariales, en base a sus resultados, en la línea de lo defendido por el Ministerio y por consejeros como Luis Rosado.

En el centro, Mario Mingo, presidente de la Comisión de Sanidad y Servicios Sociales del Congreso, quien ejerció de moderador de la mesa redonda en la que participaron, Conxita Tarruella, portavoz de Sanidad de CiU en el Congreso; Manuel Cervera, portavoz del PP; José Martínez Olmos, portavoz socialista, y Emilio Olabarría, portavoz del Grupo Vasco (PNV).

Con la cronicidad, la prevención y el rechazo a una hipotética centralización de las competencias como ejes comunes de sus cuatro discursos, los portavoces de PP, PSOE, CiU y EAJ-PNV han desgranado las causas, de raíces distintas, del actual problema de sostenibilidad del SNS.

Para Manuel Cervera (PP), el futuro pasa por dos medidas “fundamentales”, como son la reorientación de la asistencia sanitaria hacia el enfermo crónico y la política de prevención como herramienta básica para el ahorro de las arcas, a lo que sumaría la colaboración público-privada y las tecnologías de la información y la comunicación.

Con la necesidad de atender al enfermo crónico ha coincido el portavoz socialista, José Martínez Olmos, necesidad que deriva del aumento de la longevidad, un “problema estructural” del SNS junto a una financiación no finalista. En cuanto al aumento del copago farmacéutico, defendido por Cervera para salvaguardar la gratuidad de la asistencia sanitaria, Martínez Olmos ha asegurado que “no hay garantía de que de ningún euro que se cobre termine en la financiación sanitaria, por tanto la medida de austeridad no funcionará”.

Conxita Tarruella, portavoz de Sanidad de CiU, ha incidido también en la cuestión presupuestaria tachando de “muy mala” la distribución actual de recursos que, en su opinión, “no valoran suficientemente el endeudamiento sanitario”. Tarruella confía ahora en que en el seno de la Subcomisión de Sanidad se debatan soluciones a la sostenibilidad del SNS tales como la financiación finalista, o los impuestos al tabaco y el alcohol. En cuanto a la polémica sobre la colaboración público-privada, se ha desmarcado asegurando que “en Cataluña ya superamos ese debate hace 30 años”.

Por último, Emilio Olabarría, portavoz de EAJ-PNV, ha criticado abiertamente la política de ajustes practicada por el Gobierno estatal afirmando que “los recortes conducen a más recortes, y esto nos lleva al desastre”. En esta línea, ha manifestado su preocupación por la “vulneración” de los principios constitucionales que supone el RD 16/2012, norma recurrida por el Gobierno vasco y que Olabarría no ha considerado “como la opción más adecuada”, si bien no ha admitido dudas sobre la “invasión competencial” del texto.

3.000 millones de euros, la deuda acumulada en siete meses

El tema de la deuda sanitaria ha sido el que más ha encendido a los portavoces parlamentarios. José Martínez Olmos ha instado a pedir datos actualizados, pues la cifra más recurrente (16.000 millones de euros) hace mención a la acumulada hasta finales de 2011. El portavoz socialista ha mantenido que si en lo que va de año el endeudamiento de la sanidad es de 3.000 millones de euros, y el coste medio por habitante y año es de 1.200 euros, una solución alternativa a medidas como el aumento del copago sería una aportación anual de 80 euros por usuario.