Redacción Médica
23 de julio de 2018 | Actualizado: Lunes a las 10:05

Los padres podrán visitar a sus bebés en cualquier momento en el San Pedro

Se ha demostrado que el mayor contacto favorece, por un lado, el bienestar y desarrollo

Jueves, 10 de julio de 2014, a las 15:01
Redacción. Logroño
El Hospital San Pedro ha dado un paso más en la Unidad Neonatal con la implantación del programa ‘Puertas Abiertas’, que permitirá a partir de este jueves a los padres o tutores legales acceder a la dicha Unidad y permanecer en ella las 24 horas del día.

Nieto y De los Mártires, durante su visita.

Se trata de un programa que propicia el contacto de los padres con sus hijos recién nacidos. Dada la especial situación que rodea este tipo de nacimientos (bebés nacidos a término con alguna patología, prematuros o niños con crecimiento intrauterino retardado-CIR), la iniciativa denominada ‘Puertas Abiertas’ aspira a humanizar el servicio al máximo.

Tal y como afirman los expertos, se ha demostrado que el mayor contacto favorece, por un lado, el bienestar y desarrollo de los pequeños, y por otro, contribuye a disminuir los niveles de ansiedad y estrés de los padres ante una situación tan traumática como es no poder llevarse a casa a su hijo recién nacido o no estar las primeras horas tras el nacimiento de éste a su lado (a veces, se requieren cuidados especiales para estabilizar a los niños).

El consejero de Salud y Servicios Sociales, José Ignacio Nieto, acompañado por la gerente del Hospital San Pedro, María Luz de los Mártires; el jefe del Servicio de Pediatría, José Julián Revorio, y la coordinadora de Enfermería de la Unidad Neonatal, Rosa González, han participado esta mañana en la visita a la Unidad para dar a conocer la implantación de este programa.

El programa ‘Puertas Abiertas’ completa un ciclo que se inició con la implantación del Método de Madre Canguro (MMC), consistente en favorecer el contacto ‘piel con piel’ entre la madre y el padre con el recién nacido. Este método genera numerosos beneficios al bebé (capacidad para mantener el equilibrio térmico, disminuye las pausas de apnea y las alteraciones de la frecuencia cardiaca, aumenta el nivel de oxigenación y favorece la lactancia materna precoz y el alta hospitalaria). Para los padres, los beneficios son igualmente numerosos.

En este sentido, Nieto ha destacado que estas técnicas “contribuyen a humanizar el servicio” y ha explicado que “los padres pasan de estar preocupados a ocupados, ya que pueden tomar parte en el cuidado de sus hijos, acariciarlos, abrazarlos y aprender a interpretar sus necesidades, lo que sin duda contribuye a su tranquilidad y estabilidad emocional”.