14 nov 2018 | Actualizado: 19:10

La SEN detecta ajustes de plantilla, problemas en atención urgente y límites al uso de fármacos

Cataluña y Castilla-La Mancha son las comunidades que registran más incidencias

Domingo, 21 de abril de 2013, a las 17:48

Sandra Melgarejo. Madrid
Hace un año que la Sociedad Española de Neurología (SEN) puso en marcha el Observatorio de la Crisis, motivada por la repercusión que podría tener la crisis económica sobre la disponibilidad de los recursos necesarios para ofrecer una atención de calidad al paciente neurológico. La sociedad científica animó a los neurólogos españoles a que comunicaran las restricciones que detectasen en medios humanos o técnicos y que pudiesen afectar a la cartera de servicios neurológicos. 

Ángel Luis Guerrero.

Ángel Luis Guerrero, vocal de Política Estratégica de la SEN, vocalía de la que depende el observatorio, ha detallado a Redacción Médica que, durante el primer año de funcionamiento, se han producido diez contactos directos desde siete comunidades autónomas: tres desde Cataluña; dos desde Castilla-La Mancha; uno desde la Comunidad Valenciana; uno desde Extremadura; uno desde Aragón; uno desde Madrid; y uno desde Castilla y León.

En cuanto a la temática de estos contactos, tres se refieren a ajustes de plantilla; cinco a repercusiones en el modelo asistencial, principalmente relacionados con la atención urgente al ictus; y dos a restricciones en el uso de fármacos.

“El observatorio ha contactado con los responsables de servicios o unidades afectadas y con la sociedad regional correspondiente, poniéndose a su disposición como interlocutor en las acciones que se planteen”, afirma Guerrero.

Otra de las acciones del Observatorio de la Crisis en este primer año de actividad ha sido una encuesta realizada a todos los socios de la SEN, con el objetivo de obtener una visión más completa sobre la repercusión de la crisis en los servicios de Neurología y en el desarrollo de la profesión. Los resultados, presentados en la última Reunión Anual de la SEN, revelan que el 69 por ciento de los neurólogos españoles piensa que los recortes en el Sistema Nacional de Salud han afectado a la calidad sanitaria.