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“Los médicos no nos sentimos muy bien representados ni por los sindicatos ni por los colegios”

La formación continuada, la investigación, las relaciones internacionales y los proyectos profesionales son los cuatro pilares de su mandato al frente de la SEC para los dos próximos años

Lunes, 09 de enero de 2012, a las 17:46

Ricardo López / Eva Fariña. Imagen: Diego S. Villasante. Madrid
Vicente Bertomeu ha participado en uno de los Cafés de Redacción que organiza Sanitaria 2000, donde ha expuesto los cuatro pilares sobre los que asentará su mandato durante los dos próximos años. El nuevo presidente de la Sociedad Española de Cardiología (SEC) ha indicado que la formación continuada, la investigación, las relaciones institucionales con otras sociedades científicas, tanto nacionales como internacionales, y los proyectos profesionales son ya las bases sobre las que está trabajando junto con su Junta Directiva. Bertomeu compaginará esta labor con la Jefatura del Servicio de Cardiología del Hospital Universitario Sant Joan de Alicante. El presidente de la SEC ha defendido el papel de las sociedades científicas en el ámbito profesional, puesto que los médicos no se sienten “muy bien representados por los sindicatos ni por los colegios médicos”.
 

Vicente Bertomeu, presidente de
la Sociedad Española de Cardiología.

¿Qué primer balance puede hacer de estos primeros meses en la Presidencia de la SEC?
Estas primeras semanas tras la toma de posesión han sido muy intensas y ya hemos celebrado dos reuniones del Comité Ejecutivo, en las que básicamente hemos dado la bienvenida a los nuevos cargos electos y hemos hecho una distribución de las funciones. Todos los miembros del Comité Ejecutivo tienen una misión específica, incluidos los cargos electos, que trabajan durante dos años con la Junta Directiva y participan de todas las decisiones. De esta forma, tienen información y adquieren un conocimiento profundo de la sociedad antes de tener la responsabilidad de tomar las decisiones. Además de ese conocimiento general, también hay misiones específicas para cada uno de los cargos. Por tanto, es una época de renovación y reestructuración de algunos departamentos, que debemos adaptar a la situación actual. En líneas generales, mi valoración es buena; estoy satisfecho por la alta implicación de los profesionales que se han incorporado en el Comité Ejecutivo.

Tras estar dos años como presidente electo, usted conoce bien la Sociedad Española de Cardiología. ¿Qué proyectos le gustaría poner en marcha?
El periodo de mandato solo son dos años, en los que realmente no da tiempo a reflexionar sobre qué se quiere hacer, sino que esas ideas deben estar planificadas y organizadas. Las actividades de este Ejecutivo podríamos resumirlas en cuatro grandes apartados. En primer lugar está la formación continuada, precisamente la responsabilidad del presidente electo, la actividad que he desarrollado hasta ahora. El objetivo es hacer un mayor desarrollo de todos los programas de formación continuada, especialmente aquellos online o no presenciales. Nosotros hemos implantado dos masters que han tenido un éxito superior al esperado. Del máster de Cardiología, de 12 meses de duración, hemos tenido que hacer dos ediciones, porque estaba previsto para 300 profesionales y se presentaron 700 solicitudes. El mismo curso se realizará en México, gracias al convenio firmado con la Sociedad de Cardiología de aquel país. Tenemos proyectos para realizar este máster, con el mismo programa, en más países de Latinoamérica. Además, en España hemos hecho un ambicioso máster de Imagen, de 16 meses, que ya se ha puesto en marcha con 300 profesionales, y que también tendrá una segunda edición con otros 300 médicos, que probablemente comenzará en mayo de 2012.
 

Bertomeu analiza los proyectos de su Junta Directiva para los dos próximos años.

El presidente explica que los médicos no se sienten "representados ni por los sindicatos ni por los colegios".

¿Y cómo será la relación con las sociedades europeas?
La SEC debe tener peso específico dentro de la Sociedad Europea de Cardiología y debemos implicarnos en todas sus misiones y objetivos. En este ámbito, el vicepresidente electo va a tratar de coordinar a todos los profesionales que de forma individual e independiente están trabajando en la Sociedad Europea, así como a aquellos que desarrollan su labor como delegación de la SEC. Todos tendrán nuestro apoyo, pero es importante que estos profesionales estén mejor coordinados para aprovechar las oportunidades. Para nosotros es un objetivo prioritario coordinar a todos estos profesionales que están trabajando en la Sociedad Europea de Cardiología, o bien por delegación de la SEC o a título individual, para conseguir un mayor rendimiento de todos los esfuerzos.

Ha hablado de la formación, la investigación y las relaciones internacionales. Un cuarto pilar de su mandato se basará en los proyectos profesionales.
Así es, y no me parece menos importante que los anteriores objetivos, al contrario. La razón fundamental es que los médicos, en general, no nos sentimos muy bien representados ni por los sindicatos ni por los colegios médicos. No es una crítica a las instituciones, sino una realidad. Tal vez con los colegios médicos hay mayor representación, pero ni con los sindicatos de clase ni con los específicos se sienten los profesionales bien representados. En 2010 elaboramos un Plan Estratégico, en el que hicimos una consulta a los cargos que tienen o han tenido responsabilidad en la SEC, incluidas las secciones científicas o las sociedades autonómicas. Hicimos una encuesta entre estos profesionales, con una alta participación, y todos reclamaron un posicionamiento de la sociedad científica en aspectos profesionales. Tenemos que tener claro que no somos un sindicato ni un colegio médico, y que la filiación a la sociedad científica es voluntaria; por tanto, no debemos tener una actitud corporativa, no quiero que sea vea como una defensa de los intereses de los cardiólogos, no es así. El objetivo de nuestra sociedad es mejorar la salud cardiovascular de la población, así que tenemos que trasladar el foco al paciente. Lo que ocurre es que lo que le vaya bien al paciente tiene que venirle bien al cardiólogo, por definición, no puede ser de otra manera. Los intereses del médico no pueden estar en contra de los intereses del paciente. Como sociedad científica tenemos que intentar establecer estrategias de formación continuada, de investigación y de gestión de los procesos. Esto cobra especial interés en un momento como el actual, en el que se deben optimizar los recursos y en el que se ha producido una descentralización, probablemente excesiva.

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