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Los médicos murcianos no aceptarán presiones contrarias a su libertad de prescripción

El Colegio de facultativos de la Región considera que la nueva herramienta informática para regular este sistema aumentará la carga burocrática

Martes, 22 de febrero de 2011, a las 19:35

Redacción. Murcia
“La libre prescripción es un derecho constitucional del médico que debe ser siempre respetado”. Así de rotundo se ha mostrado el Colegio de Médicos de la Región de Murcia ante las posibles medidas de contención de gasto farmacéutico que se plantea la Consejería de Sanidad.

José Antonio García Córdoba, director general de Planificación, Ordenación Sanitaria, Farmacéutica e Investigación, y Rodolfo Castillo, presidente del Colegio de Médicos.

La Región de Murcia fue la comunidad en la que más aumentó el gasto farmacéutico durante el pasado año, con un incremento del 1,93 por ciento en relación al mismo mes de 2009. Por este motivo, Sanidad pretende que los médicos dejen de recetar marcas concretas y las sustituyan por principio activo.

En principio, esta medida sólo afectaría a las cinco moléculas “con mayores potenciales de ahorro –entre ellas el escitalopram, la venlafaxina y la atorvastina- y que se estiman en 2 millones de euros mensuales”, según ha señalado José Antonio García Córdoba, director general de Planificación, Ordenación Sanitaria, Farmacéutica e Investigación, quien ha explicado que la intención de la Consejería es “revisar de manera individualizada con cada médico su cupo. El médico podrá optar por mantener el fármaco actual o en su caso sustituirlo por principio activo / genérico. Además, los pacientes recibirán una comunicación indicando la justificación de cambio”.

Según han informado medio locales, el proyecto se pondrán en marcha “cuando Sanidad instale en todos los centros de salud un aplicativo informático que cambiará automáticamente a principio activo todas las prescripciones de estos fármacos”. Los médicos tendrán en todo caso la potestad de seguir recetando una marca comercial cuando lo estimen conveniente y siempre de acuerdo a motivos clínicos.

En este sentido, el Colegio de Médicos ha señalado que los facultativos “nos guiamos por protocolos consensuados basadas en evidencias científicas intentando ofrecer la mejor alternativa terapéutica a cada paciente”. Por ello consideran que “cuando se establece que serán “motivos clínicos” los que determinen si se puede o no recetar determinada marca comercial habría que establecer también quién se va a encargar determinarlo”.

Aumento de la carga burocráctica

En lo referente a la aplicación informática para regular este sistema, la entidad colegial considera que “aumentará más la burocracia haciendo más lento el proceso para elegir el fármaco que mejor se ajusta a cada paciente, según la experiencia de los médicos en otras comunidades autónomas “.

Además, el colectivo médico señala que actualmente “ya existe una aplicación en la que al médico tiene toda la información sobre el principio activo y la marca comercial por lo que no es necesario reforzar con más burocracia una información que el profesional ya tiene muy presente”

El proyecto de la Consejería. “se implementa mediante un módulo adicional en el sistema de prescripción y afectará a pacientes crónicos. Las nuevas prescripciones quedan excluidas del proceso, revisándose en cualquier caso las actuaciones cada tres o cuatro meses, lo que permitirá introducir nuevos cambios o deshacer cambios existentes”, ha informado García Córdoba. Además, según el director general “nuestro sistema difiere sensiblemente de los establecidos en País Vasco o Cantabria”, los cuales ya han sido recurridos. Fuentes de Farmaindustria no se han querido manifestar al respecto “a la espera de que la medida sea oficial y en función de cómo se plantee esta actuación”.

Finalmente, el Colegio de Médicos precisa que colaborarará “para una mejor gestión de gasto farmacéutico y apoyará las medidas correctoras si se detectaran focos de mala praxis, pero nunca aceptará medidas coercitivas previas, dirigidas a todos los profesionales, y que señalan a los médicos como culpables del problema”.