14 nov 2018 | Actualizado: 17:00
Martes, 12 de junio de 2012, a las 11:48

xlvii congreso nacional de semicyuc
JOSÉ CUÑAT, PRESIDENTE DE LA SOCIEDAD ESPAÑOLA DE MEDICINA INTENSIVA (SEMICYUC)
“Los intensivistas ya están preguntando cómo pueden irse”
Cuñat advierte de que se está siguiendo el ejemplo de la época Tatcher, que ha provocado que la sanidad británica pase de ser la mejor del mundo a ser “manifiestamente mejorable”

Javier Leo. Santander
José Cuñat, presidente de la Sociedad Española de Medicina Intensiva, Crítica y de Unidades Coronarias (Semicyuc), repasa para Redacción Médica la actualidad de los intensivistas españoles. Como buen conocedor del panorama nacional e internacional, Cuñat destaca que la fuga de cerebros más que una amenaza es una realidad, al mismo tiempo que recuerda que los nuevos modelos de gestión sanitaria que se están aplicando en España con excusa de la crisis no son tan nuevos, ya que llevaron al sistema británico de salud de ser referencia mundial a convertirse en uno “manifiestamente mejorable”. Según el presidente de la Semicyuc, la atención precoz y cualificada es el motor que mueve a los intensivistas como especialidad en época de crisis.

José Cuñat, presidente de la Sociedad Española de Medicina Intensiva, Critica y Unidades Coronarias (Semicyuc).


¿Cuáles son sus impresiones sobre este XLVII Congreso Nacional?

En principio el congreso está funcionando muy bien. Desde hace varios años la Semicyuc está pivotando sobre dos ejes: la calidad y la seguridad en la atención a los pacientes. Desde esa perspectiva, la seguridad que es una parte muy importante de la calidad, hemos tenido la suerte de que se reconozcan los resultados que la sociedad está teniendo.

La idea es seguir trabajando en temas de calidad. Pero además hay otras facetas que centran este congreso. En tiempos como los que estamos, queremos definir quiénes somos y lo que hacemos. Somos el generalista del paciente grave, somos una sociedad transversal que colabora con otras especialidades. De hecho, creemos firmemente que somos, junto al médico de Familia y el internista, el especialista que aplica una visión integral del paciente.

En este sentido, estamos planteando la posibilidad de establecer la colaboración con otras sociedades por el bien del paciente. En este momento, como reza el título del congreso, la Medicina Intensiva debe ir más allá de la UCI y afrontar nuevos retos. Se está planteando en varios hospitales una forma de atender al paciente y detectar precozmente la patología para que no llegue a la UCI o se ponga en peligro su vida.

Se basan en la detección precoz del deterioro o la búsqueda de la infección, porque actuando precozmente se mejoran los resultados, se reduce la mortalidad y, en ocasiones, se evita el ingreso en la UCI, la estancia en el hospital es más corta y se abaratan los costes. Eso es aplicable a la mayoría de los procesos que atendemos en la UCI, en el paciente coronario o con sepsis grave, que además es sobre lo que está pivotando la mayoría de nuestra actividad científica de vanguardia. La atención precoz y cualificada es lo que nos está moviendo como especialidad.

¿Cree que a corto medio plazo la especialidad se puede ver afectada seriamente por los ajustes?

De momento solo se han deteriorado los sueldos de los profesionales, no vemos reducciones de plantillas. En las UCI hay equipos cualificados que actúan de forma coordinada y que son los que resuelven los problemas de salud, no los aparatos. Evidentemente hay nuevas tecnologías que son caras pero eficaces, y no sabemos en qué medida van a repercutir en ellas los ajustes, estamos preocupados. Además, somos miembros de la de Federación de Asociaciones Científico Médicas de España (Facme), y ya hemos mostrado nuestra preocupación con estos ajustes, porque si son excesivos o se aplican donde no se debe, pueden producir un deterioro importante de la calidad, no justificado y que puede provocar situaciones irreversibles.

Por poner un ejemplo, hace unos años, probablemente el mejor sistema sanitario era el británico. Nuevas formulas de gestión que ahora están proliferando en nuestro país y los recortes en demasía durante un tiempo significativo de tiempo, la época de Tatcher, han provocado que ahora, por decirlo suavemente, el National Health Service sea manifiestamente mejorable. No en vano se vienen aquí los ingleses para que los atendamos y los operemos.

¿Hay riesgo de fuga de cerebros intensivistas?

Hay peligro. Los jóvenes están preguntando cómo se puede acceder a la libre circulación por otros países. Hasta ahora en intensivos el paro es mínimo, pero dependiendo hacia donde vayan los tiros. Si las condiciones mejoran, bien, si no la gente ya está preguntando cómo irse. El problema es que la libre circulación de profesionales en Europa está haciéndose de forma mejorable. Hay una directiva europea que lo regula, y ahí se dice que tiene que estar reconocida una especialidad médica en dos quintas partes de los países de la Unión Europea para permitir la libre circulación. En intensivos no existe como especialidad para toda Europa todavía, aunque se está avanzando.

¿Qué bolsas de ineficiencia hay en las unidades de Medicina Intensiva?

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