Redacción Médica
18 de julio de 2018 | Actualizado: Martes a las 18:45
Viernes, 08 de febrero de 2013, a las 12:23

Redacción. Zaragoza
La Asociación de Directoras y Gerentes de Servicios Sociales ha asegurado que “con el actual Gobierno Aragón ha retrocedido tres años en la aplicación de la Ley de Dependencia”. Así, la asociación sale al paso de ciertas informaciones recogidas por medios regionales en las que, citando fuentes de la Consejería de Sanidad y Bienestar Social de Aragón se hace referencia a la atención a dependientes de Grado I y a la depuración de unos 5.000 dependientes fallecidos de las listas del SAAD. Ante esta situación, la asociación ha anunciado que va a solicitar la dimisión del consejero Ricardo Oliván.

Gustavo García.

“La reducción del número de beneficiarios no se debe, como afirma la Consejería, a la depuración de los datos de dependientes fallecidos que todavía figuraban en el SAAD (esos 5.000)”, asegura la asociación en un comunicado, que explica que el sistema depuró los fallecimientos, 3.003, en mayo de 2011. “Los 3.347 beneficiarios menos que tiene el SAAD en Aragón desde esa fecha es algo de absoluta responsabilidad del consejero, y pone de manifiesto que no ha existido siquiera una tasa de reposición de los beneficiarios que han fallecido”. Así, asegura que “con el actual Gobierno Aragón ha retrocedido tres años en la aplicación de la Ley de Dependencia”.

Además, la asociación desmiente que de las 9.339 personas en el ‘limbo de la dependencia’ (personas con derecho reconocido pero que no reciben prestación), las 4.171 que tienen reconocido el Grado I no tengan derecho a ser atendidas hasta julio de 2015. En este sentido, recuerda que esos dependientes con Grado I tienen derecho a recibir ya sus prestaciones, ya que la moratoria aprobada por el Gobierno de Mariano Rajoy en diciembre de 2011 solo incluía a las personas que no tuvieran aún reconocido ese derecho.

Por otra parte, García asegura que se están destruyendo prestaciones profesionales de calidad, fundamentalmente plazas residenciales. “Hemos escuchado al señor Oliván decir que no importa tanto la cantidad de personas que atiende el sistema como la calidad de sus atenciones en referencia a que, según él, los cuidados en el entorno familiar no son de calidad y apuesta por las prestaciones de servicio”. García califica de “absurdo” este argumento, pero además añade que “en tan solo un año y medio se han destruido más de 2.000 plazas residenciales y un importante número de plazas en centros de día (675 plazas propias o concertadas menos y 1.815 prestaciones residenciales vinculadas al servicio menos)”.