Redacción Médica
19 de julio de 2018 | Actualizado: Jueves a las 11:50

Los conflictos ante el final de la vida exigen un análisis racional para tomar decisiones clínicas apropiadas

Bátiz y Gómez Sancho abordan cuestiones deontológicas de los cuidados paliativos

Lunes, 14 de abril de 2014, a las 16:02
Redacción. Zaragoza
El Colegio de Médicos de Zaragoza ha acogido el seminario ‘Cuestiones éticas al final de la vida’, de la Cátedra de Profesionalismo y Ética Médica de la Universidad de Zaragoza y del Colegio de Médicos de Zaragoza.

Jacinto Bátiz y Marcos Gómez Sancho, junto a Concha Ferrer, presidenta del Colegio de Médicos de Zaragoza; y Rogelio Altisent, director de Proyectos de la Cátedra.

Jacinto Bátiz, jefe del Área de Cuidados del Hospital San Juan de Dios (Santurce-Vizcaya) y presidente de la Comisión de Deontología del Colegio de Médicos de Vizcaya, junto a Marcos Gómez Sancho, presidente de la Comisión Central de Deontología, han abordado la ética y deontología de los cuidados paliativos, y los últimos días de la vida, o "morir en paz" como prefiere denominar Marcos Gómez Sancho.

En su ponencia, Jacinto Bátiz ha señalado cómo cuidar a un enfermo con una enfermedad avanzada es complejo y requiere unas cualificaciones profesionales específicas. Los conflictos éticos pueden ser diversos porque los cuidados paliativos tienen que ver con la vida, la muerte, el sufrimiento, la fragilidad y la vulnerabilidad de los enfermos, ha señalado. Estos conflictos requieren un análisis racional de tal manera que puedan tomarse aquellas decisiones clínicas apropiadas. Hay que tener en cuenta que la ética y el trabajo van de la mano.

El conflicto es un síntoma que hace ver a los clínicos la necesidad de trabajar con valores con la misma capacidad y habilidad profesional con las que se desenvuelven en el trabajo clínico. Para humanizar el proceso de morir habrá que conjugar la ciencia que va a decir lo que hay que hacer en la mayoría de los casos y la sabiduría práctica basada en la prudencia) que nos dirá lo que habrá que hacer en ese caso concreto. No existe un “protocolo ético”. 

"Cuando trabajamos en esta disciplina de la Medicina Paliativa nos encontramos, en primer lugar, con un enfermo en fase terminal que padece dolor físico y sufrimiento psíquico; en segundo lugar, una familia angustiada que no acaba de aceptar la situación y sufre por el ser querido; y en tercer lugar, un médico que ha sido formado para luchar contra la muerte" ha indicado Bátiz.