Redacción Médica
18 de julio de 2018 | Actualizado: Martes a las 18:45

Las urgencias hospitalarias han atendido a casi 500 personas en riesgo social

A comienzos de año se activó un protocolo para atender a este colectivo

Domingo, 03 de agosto de 2014, a las 13:32
Redacción. Sevilla
Un total de 489 personas en situación de riesgo social han sido atendidas en las áreas de urgencias de los hospitales andaluces en el primer semestre de este año en coordinación con los servicios sociales, una atención que se ha visto reforzada con la activación del protocolo de atención a las personas en riesgo social, que se puso en marcha a principios de 2014 tras la muerte de Piotr Piskozub, el joven polaco que falleció en el albergue municipal en octubre de 2013.

La consejera Sánchez Rubio.

En una entrevista a Europa Press, la consejera de Igualdad, Salud y Políticas Sociales, María José Sánchez Rubio, ha indicado que este protocolo “está en todos hospitales” y que “habitualmente se está procediendo como se establece” en el mismo, es decir, que cuando entra en urgencias una persona “en un estado en el que no se puede distinguir bien la parte social de la patológica, tienen que tomarse unas medidas de mayor garantía en cuanto a los tiempos”.

Así, señala que “primero hay tener claro si esta persona tiene si no un domicilio de referencia, sí un lugar como un albergue o algún otro sitio, y ver, además, que tienen capacidad para seguir las indicaciones terapéuticas que se les van recomendado” o “incluso si cuentan con un cuidador”. Y asegura que del mismo modo que “hay personas que si tienen un apoyo familiar van a salir de las urgencias con mayor rapidez, las que están en riesgo social se tienen que quedar en observación hasta tener controlada la situación en colaboración con los servicios sociales comunitarios”.

En este sentido, Sánchez Rubio afirma que con este nuevo protocolo “se asegura que en el propio espacio hospitalario los tiempos que se utilicen con estas personas estén a veces más condicionados a su situación social que a la sanitaria”, porque “establece también que los centros hospitalarios tengan una guía de recursos sociales, en los que se defina los criterios de activación de los mismos en función de los diferentes niveles de necesidad socio-sanitaria”.