Redacción Médica
21 de julio de 2018 | Actualizado: Sábado a las 20:00

Las Unidades de Gestión Clínica, la apuesta del PP por la sostenibilidad

Ha defendido el ahorro farmacéutico y la modificación de la aportación en la compra de medicamentos

Martes, 29 de octubre de 2013, a las 13:06

Redacción. Madrid
El secretario nacional de Sanidad y Asuntos Sociales del PP, José Ignacio Echániz, ha apostado este martes por “compartir responsabilidades” entre la Administración y los profesionales sanitarios. A su juicio, los conocimientos científicos, clínicos y técnicos “de primera magnitud” de los profesionales sanitarios “son un aliciente para intentar coordinar con ellos la posibilidad de gestionar de forma compartida los servicios sanitarios, lo que llamamos la gestión clínica”. Así, “las propias unidades de los hospitales tendrían posibilidad de hacer cosas diseñadas por ellos con un alto nivel de responsabilidad porque al final están manejando dinero público”.

El secretario nacional del PP, en el plató de TVE.

Echániz ha explicado en 'Los Desayunos de TVE', que en la mayor parte de los países de la UE se está llevando a cabo una línea de trabajo “muy interesante” que comporta que los servicios de los hospitales se constituyan en unidades de gestión clínica que permita a los propios profesionales gestionar los recursos que tienen a su disposición de forma eficiente y excelente para el paciente. Es decir “dar más responsabilidad al profesional, perder cierta capacidad de control por parte de la Administración, y llegar a un acuerdo, un entendimiento para que las cosas se hagan mejor“. “Esta es una línea de trabajo inteligente y de futuro”, ha afirmado.

Reformas

Echániz ha explicado que hace escasamente dos meses el ministerio de Sanidad y todas las CCAA llegaron a un acuerdo, “el más importante que se ha establecido con los profesionales de la sanidad desde el inicio de la democracia”, al que se sumaron las profesiones médicas, de enfermería y ahora también la farmacia y otras profesiones sanitarias. El objetivo de este acuerdo era “avanzar de la mano” en la reforma de un sistema que solo tendrá pervivencia y sostenibilidad de cara al futuro si entre todos hacemos las reformas necesarias para que nuestros hijos y nietos conozcan un sistema, como mínimo, igual de bueno que el que hemos conocido nosotros y nuestros padres.
Para el dirigente nacional las reformas eran necesarias. La sanidad española tenía problemas “endémicos” que arrastraba desde hace muchos años que la crisis ha agudizado y que a la vez ha dado la oportunidad de poder solucionarlos. En este sentido ha lamentado que el PSOE esté haciendo una “demagogia social y callejera” que va en contra de tener una buena sanidad, sostenible y de calidad para los próximos años.

A su juicio hay que diferenciar entre lo que está pasando en determinados grupos y lo que está sucediendo en la sanidad real, que tiene más de 600 mil profesionales, abarca un 10 por ciento del PIB y tiene un esquema de infraestructuras “extremadamente” capaz. “Hay un grupo de personas que están utilizando las reformas con una visión inmovilista, rancia y anticuada de lo que tiene que hacerse en nuestro país para defender prerrogativas laborales personales, que poco tienen que ver con las necesidades de la sanidad”, ha dicho.

Por otro lado, la sanidad es un sector que tiene una enorme intensidad en términos de innovación, diagnóstica y terapéutica que cada día es más cara. “Solamente si somos capaces de realizar las reformas oportunas seremos capaces de seguir manteniendo esa inversión constante en una sanidad pública que es de calidad y de la que los ciudadanos están muy satisfechos”, ha explicado.

Ahorro farmacéutico

Por último, el responsable de Sanidad del PP, ha reiterado que el Gobierno de España adoptó en julio del año pasado una medida para la sostenibilidad del sistema sanitario que consistió en una modificación en la participación de los usuarios en la prestación farmacéutica. Esto significa, según ha explicado, que hasta un 25 por ciento de los fármacos no se utilizaban correctamente, eran medicamentos que se prescribían y se dispensaban en las farmacias, muchas veces de forma gratuita para los ciudadanos, que no se tomaban y que iban al cubo de la basura o al sistema SIGRE.

En este sentido el dirigente nacional ha puesto en valor que esta medida no sólo ha reducido el gasto. “Cerca de un millón de españoles que son parados de larga duración y que antes pagaban el 40 por ciento de sus medicinas, ahora no pagan nada”, ha insistido. “A ellos hay que sumarles las personas que cobran una prestación no contributiva, aquellas personas que realmente necesitan un apoyo de la sociedad, porque entre todos pagamos sus medicinas, y que están recibiendo del Estado esa ayuda en términos de utilización de la prestación farmacéutica de forma muy importante”, ha explicado. “En suma esta reforma es un elemento de justicia social, de redistribución de la justicia enormemente importante y de mantener una sanidad que es más cuidadosa con quienes más lo necesitan”, ha concluido.