15 dic 2018 | Actualizado: 17:30

Las sociedades de Medicina de Familia echan en falta el respaldo de la Consejería de Salud

Critican las restricciones a la prescripción de los nuevos anticoagulantes

lun 31 marzo 2014. 11.07H
Redacción. Cáceres
Las sociedades de Medicina de Familia de Extremadura coinciden en mantener una posición común frente a las medidas sanitarias adoptadas desde la Consejería de Salud, que consideran que olvidan sus necesidades y reivindicaciones y están orientadas exclusivamente a reducir el gasto sanitario, sin valorar las consecuencias que puedan tener para la calidad asistencial y el sostenimiento del sistema tal y como hoy lo conocemos.

Alfonso Barquilla, presidente de Semergen Extremadura.

Según la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria en Extremadura (Semergen), la Sociedad Extremeña de Medicina de Familia y Comunitaria (sexmFYC) y la Sociedad Extremeña de Médicos Generales y de Familia (SEMG), es tiempo de dotar de mayor protagonismo al primer escalón asistencial si se quiere mantener el alto nivel de la sanidad extremeña.

Así se han expresado los presidentes de las tres sociedades científicas con motivo de la celebración de un hecho histórico en la sanidad de esta comunidad autónoma: el “I Encuentro médico de la Atención Primaria en Extremadura”, que arranca este lunes en Cáceres, y que reunirá hasta el sábado a más de 200 médicos de Familia. Un encuentro en el que han trabajado de manera conjunta, tanto desde el comité organizador como desde el científico, y que refleja que son muchas más cosas las que les unen que las que les separan.

Alfonso Barquilla, presidente de Semergen Extremadura, ha afirmado que la Atención Primaria (AP) es la gran olvidada por la administración autonómica, que “sólo se acuerda de ella para incrementar el horario laboral, reducir los sueldos o los días de permiso u otras medidas de recorte, mientras que sigue sin escuchar nuestras reivindicaciones, como la falta de sustituciones en los permisos por formación, la reducción del complemento de dispersión en varios centros de salud, las restricciones a la prescripción de los nuevos anticoagulantes y los nuevos antidiabéticos o la variabilidad en el acceso a pruebas diagnósticas según el área en el que se trabaja”.

Para Pedro Rubio, presidente de sexmFYC, “la situación de los profesionales sólo puede mejorar si realmente se valorara desde la administración la importancia de nuestro trabajo”. Rubio ha aseverado que la administración autonómica está llevando a cabo una política errónea de sustituciones, acompañada de la ausencia de una estrategia de incentivos o de un sistema eficaz que esté orientado al seguimiento de objetivos. “La precarización del trabajo nos están llevando a un callejón sin aparente salida, muy especialmente para las nuevas generaciones”, ha advertido.

Por su parte, Fernando Pérez, presidente de SEMG Extremadura, ha afirmado que precisamente en una situación de crisis, debería darse más apoyo a la AP. Pérez echa en falta un mayor respaldo y confianza por parte de la administración y pone de relieve que “al final, el objetivo de nuestras reivindicaciones no deja de ser la mejora de la atención al paciente”. En este sentido, cree que el I Encuentro Médico de la Atención Primaria de Extremadura es un ejemplo de la voluntad de los profesionales de primaria por formarse y seguir contribuyendo a que en Extremadura exista “una de las mejores AP de España”.

El programa científico de estos dos días de reunión recoge apartados esenciales del trabajo cotidiano del médico de Familia en distintos formatos, como talleres prácticos para el uso de herramientas diagnósticas en diferentes campos o mesas de actualización o de debate, sin olvidar un reconocimiento a la investigación llevada por este primer nivel asistencial.

Los tres presidentes han coincidido también en recordar que hace tan solo unos días, el Consejo Médico de Atención Primaria en Extremadura (Comexap), en el que se encuentran integrados, manifestó que el Servicio Extremeño de Salud "obstaculiza" el acceso de los facultativos a cursos de formación continuada, debido a la aplicación "estricta" de una instrucción del 2013, y que reclamaba a la administración sanitaria la negociación de un convenio.