Redacción Médica
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Las empresas de tecnología sanitaria facturaron en 2011 un 3 por ciento menos que en 2010

La Asamblea General de Fenin mostró su satisfacción por el Plan de Pago a Proveedores

Miércoles, 18 de abril de 2012, a las 17:12

Redacción. Madrid
La Federación Española de Empresas de Tecnología Sanitaria (Fenin) ha presentado en su Asamblea la Memoria Anual 2011 de Fenin, que recoge un descenso del 3 por ciento en la facturación global del sector con respecto a 2010, quedando este año alrededor de 7.700 millones de euros. Un retroceso que Fenin achaca al entorno de crisis económica, la convulsión de los mercados financieros y la morosidad y retrasos en los pagos de las administraciones.

Daniel Carreño, presidente de Fenin.

La situación global del periodo 2009-2013 tampoco invita al optimismo, y es que, tras mantener un nivel de facturación en crecimiento moderado hasta 2009, las previsiones de crecimiento del sector en España para el periodo 2009-2013 evidencian un retroceso del 2,1 por ciento. En opinión de Margarita Alfonsel, secretaria general de Fenin “hemos sido uno de los sectores que más resistencia ha mostrado a la crisis económica, pero la restricción del crédito y la financiación para las empresas y el descenso de la actividad inversora, muy relacionadas con la morosidad y el déficit presupuestario de las administraciones, han limitado en gran medida el campo de actuación de un sector altamente dinámico e innovador”.

Por otra parte, la Asamblea mostró su satisfacción ante el Plan de Pago a Proveedores puesto en marcha por el Gobierno y con el que esperan que se resuelva cuanto antes la morosidad de las autonomías con las empresas del sector de tecnología sanitaria. Un impago que asciendió en 2011 a 5.230 millones de euros, un 26 por ciento más que a cierre de 2010, lo que ha provocado, según ha explicado la secretaria general de Fenin, “serios problemas de viabilidad e incluso el cierre de muchas empresas”, además de la merma de la capacidad de crecimiento de las compañías. En este sentido se ha constatado una disminución del número de empresas que operan en el sector del 12 por ciento de un censo total de 1.200.

Aumentan las exportaciones

Uno de los datos más positivos que se pueden extraer del pasado año es el aumento de la actividad exterior de las empresas del sector. A nivel global, la actividad exterior de las empresas españolas en su conjunto se incrementó el 7 por ciento en 2011, una tendencia a la que las empresas de tecnología sanitaria no han sido ajenas. Así, el sector facturó alrededor de 1.800 millones de euros, un 0,9 por ciento del total de las exportaciones nacionales, por este concepto.

En este sentido, Alfonsel destaca que las compañías no solo han ganado cuota de mercado en los mercados tradicionales, sino que además “están incrementando su presencia en mercados no comunitarios o de países emergentes”. Así, los países de la UE-15 siguen siendo los principales destinatarios de las exportaciones del sector, concentrando el 60 por ciento del total de las operaciones realizadas, si bien se aprecia una importante apertura a países como EEUU, Brasil, China, México o Turquía, que concentran más del 20 por ciento de las operaciones comerciales.

Margarita Alfonsel, secretaria general de Fenin.

Deuda

A cierre del ejercicio de 2011 la deuda de las administraciones sanitarias con el sector de tecnología sanitaria ascendió a 5.230 millones de euros, un 26 por ciento más que al término del año 2010, siendo el plazo medio de pago de 473 días, muy superior al plazo legal vigente de pago, establecido en 50 días. En opinión de Margarita Alfonsel, “la morosidad de la Administración ha impactado de manera decisiva en este ejercicio en nuestro sector, que no sólo ha visto mermada su capacidad de crecimiento sino además, ha provocado serios problemas de viabilidad e incluso el cierre de muchas empresas. La morosidad es un elemento distorsionador para el desarrollo y el progreso del país y estamos viendo que la ausencia de inversión y de la incorporación de nuevos productos al mercado español puede tener un grave impacto en la salud y calidad de vida de los pacientes”.