Redacción Médica
23 de septiembre de 2018 | Actualizado: Sábado a las 20:00

Las clínicas privadas aragonesas irán a la huelga el día 27

La Administración persiste en una actitud “inadmisible” muy alejada de la voluntad de llegar a un acuerdo

Martes, 10 de enero de 2012, a las 14:48

Redacción. Zaragoza
Los sindicatos de la sanidad privada aragonesa, CCOO y UGT, iniciarán finalmente el calendario de movilizaciones previsto ante lo que consideran una actitud inadmisible de la patronal del sector en Aragón que, a pesar de la política favorable de concertaciones y gestión público-privada anunciada por el gobierno popular, persiste en una actitud “inadmisible”, muy alejada de la voluntad de llegar a un acuerdo y que los sindicatos consideran una tomadura de pelo a los trabajadores y trabajadoras del sector.

CCOO y UGT, sindicatos mayoritarios del sector de las clínicas privadas de Aragón han confirmado el inicio del calendario de movilizaciones previsto en el sector con la intención de firmar un convenio para los años 2011 y 2012, que comenzará hoy con una concentración frente a la clínica Quirón de Zaragoza, continuará con otra el día 17 frente a la clínica Montpellier, y la convocatoria de al menos una jornada de huelga de todo el sector para el próximo 27 de enero.

Una vez más, la reunión celebrada en el Servicio Aragonés de Mediación y Arbitraje (SAMA) ha concluido sin que la patronal del sector, la Asociación de Empresas Sanitarias de Aragón (AESA) haya cambiado un ápice su actitud que, a juicio de los sindicatos mayoritarios en este sector, es inadmisible y muy alejada de la voluntad de llegar a un acuerdo, condición indispensable en la negociación colectiva.

UGT y CCOO consideran una “tomadura de pelo” el bloqueo permanente de la negociación por parte de la patronal desde hace ya un año, sin ofrecer nada para el año 2011 y sin ofrecer ninguna garantía, ni en lo económico ni en lo relativo a jornada u otras condiciones laborales, para el año 2012.

Ambos sindicatos coinciden en que no van a permitir tres años de congelación salarial en un sector con abundantes beneficios y que, además, va a ser beneficiado por las políticas de concertación y gestión público-privada anunciadas por el Gobierno de Aragón.

A este respecto, ambos coinciden en poner en cuestión la capacidad de esta patronal para gestionar fondos públicos y hacerse cargo de la asistencia sanitaria que le asigne el Departamento de Sanidad, en un escenario de alta conflictividad laboral provocado por lo que consideran un auténtico despropósito, carente de sentido.