Redacción Médica
21 de septiembre de 2018 | Actualizado: Viernes a las 18:00
Viernes, 08 de febrero de 2013, a las 15:42

Redacción. Madrid
Tras su remodelación, con una inversión en torno a 500.000 euros, la Unidad de Transplantes de Progenitores Hematopoyéticos del Hospital Niño Jesús se ha convertido en una sala de hospitalización estudiada especialmente para mejorar las condiciones de aislamiento y transmitir bienestar a los pacientes. Se ha financiado con los ingresos de la película Maktub, con guión y dirección del presidente de la Fundación Aladina, Francisco Arango.

Ganar y aprovechar la luz natural convirtiéndola en herramienta fundamental para generar tranquilidad, estructurar para rentabilizar el espacio, utilizar la cromoterapia para intentar mejorar el estado de ánimo de los pacientes, sumar amplitud y comodidad, utilizar los recursos arquitectónicos para promover emociones positivas, son solo algunos de los objetivos de los cambios en esta unidad donde ya se han realizado más 780 trasplantes de progenitores hematopoyéticos.

Las nuevas instalaciones, con las que se cumplen los deseos y objetivos del presidente de la Fundación Aladina, Francisco Arango, pasarán a denominarse Centro Maktub. La viceconsejera de Ordenación Sanitaria, Belén Prado, la gerente del Hospital, Margarita González, el Jefe de Servicio de Onco-Hematología, Luís Madero y Paco Arango han inaugurado la nueva sala dotada de las mejores instalaciones tanto desde el punto de vista arquitectónico, como de seguridad clínica. Durante el acto fue una paciente del servicio de onco-hematología la que cortó la cinta inaugural.

En la unidad, que actualmente tiene alrededor de 300 metros2 útiles, hay seis habitaciones, de entre 18 y 22 metros cuadrados, y una de ellas habilitada especialmente para minusválidos. Destaca la luz natural y la iluminación, protagonistas en el campo de los estímulos ambientales. La luz natural que entra a través de amplios ventanales y se filtra por los árboles del parque de El Retiro, se puede controlar por estores motorizados. La artificial  está pensada para el confort visual del paciente y el trabajo de los profesionales. Se trata de un sistema de iluminación de última generación con control de muchos colores empleado para cromoterapia.

Desde el punto de vista de las garantías, se han aplicado todas las medidas necesarias y la última tecnología. Como es el sistema de sobrepresión a tres niveles monitorizado en cada habitación,  con filtros de alta eficacia para evitar el paso de microorganismos.