14 nov 2018 | Actualizado: 13:00

La telemedicina aún no resulta coste-eficiente

Neumología apuesta por aplicar estas nuevas técnicas a casos concretos para optimizar su implantación en la práctica diaria

Domingo, 06 de octubre de 2013, a las 13:06

Javier Leo / Imagen: Miguel Ángel Escobar / Adrián Conde. Córdoba
No hay evidencia científica clara que demuestre que la telemedicina es coste-eficiente. Ésta es la principal conclusión puesta en común por los expertos reunidos en el debate ‘Telemedicina en Neumología: realidad o ficción’, enmarcado dentro del XIII Encuentro Global de Neumología organizado este fin de semana en Córdoba por Sanitaria 2000. Tanto los neumólogos como los proveedores de servicios coinciden asimismo al señalar que la Medicina a distancia puede generar más trabajo del que ahorra si no se aplica a casos concretos en los que haya evidencia de su utilidad en la práctica diaria.

De izquierda a derecha: Alberto Hernández Abadía, exjefe del Servicio de Telemedicina del Hospital General de la Defensa; Gonzalo Segrelles, del servicio de Neumología del Hospital de La Princesa de Madrid; Cristina Gómez, business development manager de Linde Healthcare; José Luis Viejo Bañuelos, exjefe de servicio de Neumología del Hospital General Yagüe de Burgos; Josep Roca, jefe de sección de Neumología del Hospital Clinic de Barcelona; y Cristóbal Esteban, médico adjunto de Neumología en el Hospital de Galdakao.

“La eficiencia de la telemedicina no depende exclusivamente de la tecnología, necesita de una curva de aprendizaje por parte del paciente y de un manejo correcto de los casos por parte del médico para que sea una opción realmente eficaz”, ha señalado durante su intervención Cristóbal Esteban, médico adjunto de Neumología en el Hospital de Galdakao. Sobre el impacto en la labor diaria del facultativo, Esteban ha defendido que la telemedicina “en realidad no cambia la esencia de la práctica clínica, solo la forma de hacerla”.

Alberto Hernández Abadía, exjefe del servicio de Telemedicina del Hospital General de la Defensa, ha puesto sobre la mesa ejemplos prácticos y concretos en los que las nuevas tecnologías sí pueden facilitar la labor diaria del médico a un coste asumible para el sistema. De entre ellas expuso las unidades remotas de apoyo, que facilitan la resolución de casos o el asesoramiento desde una unidad central que se conecta a hospitales periféricos o destinados en campañas militares en el extranjero, ahorrando los costes del traslado del paciente para una consulta presencial.

Cristóbal Esteban, del Hospital de Galdakao.

Josep Roca, del Hospital Clinic.

Uno de los principales obstáculos para la consolidación de este tipo de prácticas es el descontento que provoca la lentitud con la que las nuevas aplicaciones se adaptan a la práctica diaria. “Llevamos muchos años con pilotos que no acaban de funcionar. Eso provoca un descontento puede llevar al pesimismo. Albergamos muchas expectativas cuando quizá la mejor opción es combinar la asistencia tradicional con algunos de los recursos de la telemedicina, por ejemplo, en el abordaje de pacientes crónicos pluripatológicos”, ha comentado Gonzalo Segrelles, del Servicio de Neumología del Hospital Universitario de La Princesa de Madrid.

Gonzalo Segrelles, del Hospital de La Princesa.

Alberto Hernández, del Hospital General de la Defensa.

La telemedicina “no es el futuro, ya está aquí”

Cristina Gómez, de Linde Healthcare.

Como representante de los proveedores, Cristina Gómez, business development manager de Linde Healthcare hizo énfasis en la necesidad de que “industria y médico vayan de la mano en la implantación de estos sistemas, que no son el futuro, ya están aquí”. Por su parte, el jefe de la Sección de Neumología del Hospital Clinic de Barcelona, Josep Roca, destacó la interoperabilidad entre sistemas como uno de los puntos flacos de las nuevas tecnologías sanitarias y abogó por seguir apostando por la telemedicina porque, “a pesar de que el inicio está siendo muy lento, estamos en el principio de un gran cambio en la Medicina a todos los niveles”.

Al cierre del coloquio, el 65 por ciento de los asistentes opinaron por vía telemática que la telemedicina facilita la viabilidad de los nuevos modelos asistenciales y el 28 por ciento que implican una mejora en la gestión sanitaria. Además, el 40 por ciento consideró que la mayor resistencia a integrar las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) en la práctica diaria proviene de los gestores, mientras que el 35 por ciento concluyó que las reticencias ante las TIC cambian según el grado de madurez de su implantación.