Redacción Médica
19 de julio de 2018 | Actualizado: Jueves a las 13:10

“La sanidad pública es sostenible, viable y muy eficiente”

“Estamos siendo testigos de un cambio social, en apariencia sin alternativas, en el que se cuestiona la viabilidad” de esos servicios

Domingo, 14 de julio de 2013, a las 18:41

Redacción. Cartagena
El exministro de Sanidad Bernat Soria ha asegurado que la sanidad y la educación públicas “son sostenibles, viables y muy eficientes” y lamenta que mientras que “a nadie se le ocurriría desmontar la red de comunicaciones o carreteras, se desmonta el mayor avance social: la sanidad pública”. En su opinión, en la actualidad “estamos siendo testigos de un cambio social, en apariencia sin alternativas, en el que se cuestiona la viabilidad” de esos servicios sociales, que, de desaparecer, supondría aceptar “por primera vez en nuestra historia que los hijos vivirán peor que sus padres”.

El exministro Bernat Soria.

El exministro socialista, actual presidente de la Fundación de la Sociedad Española de Diabetes (SED) y director del programa andaluz de investigación en terapia celular y medicina regenerativa, ha hecho esas declaraciones en una entrevista con Efe previa a la conferencia que ofrecerá mañana en Cartagena por los 30 años que cumple la Sociedad de Diabéticos de esa ciudad portuaria murciana.

Según ha lamentado, la crisis económica y los recortes en el sistema sanitario están afectando a muchos enfermos, especialmente a los crónicos, como los diabéticos, por lo que ha pedido a los responsables de su gestión que continúen “defendiendo la atención sanitaria” a este tipo de pacientes aunque los resultados de esa acción “no se vean a corto plazo”. Para Soria, “no tiene sentido” recortar en sistemas de prevención y control cuando “por cada euro que se gasta en ellos se ahorran muchos más en complicaciones futuras”.

En el caso de las personas que padecen diabetes, ha mencionado un estudio de la fundación que preside que cifra en más de 6.000 millones de euros anuales el coste directo de esa enfermedad en España, “y lo más costoso son las complicaciones”. “Es maravilloso tener un buen programa de trasplantes renales, pero sería mucho mejor no tener tantos diabéticos con fallo renal y necesidad de trasplante, porque el coste del trasplante y la inmunosupresión es cien veces superior al del tratamiento y la prevención de las complicaciones de la diabetes”, ha indicado.

Prevención y predicción

No obstante, ha apuntado, “aún no se dispone de buenos instrumentos para la prevención y predicción” de esa dolencia, que afecta a casi 300 millones de personas en el mundo, aunque las complicaciones derivadas de ella, como neuropatías, retinopatías o nefropatías, “se pueden reducir en un 50 por ciento con un adecuado control de la glucosa en sangre”. Las últimas investigaciones para detener el ataque autoinmune que provocó la diabetes “han funcionado en animales, pero en la clínica no están funcionando”, y tampoco la regeneración con terapia celular de las células dañadas ha llegado a experimentarse clínicamente. “Con absoluta sinceridad, actualmente lo que más puede beneficiar a las personas con diabetes es que se apliquen los conocimientos que ya tenemos, y, con diferencia, una buena educación diabetológica es crucial”, ha subrayado.

A ese respecto, ha destacado el papel de los farmacéuticos y ha recordado que la fundación SED trabaja con un programa gratuito de control de enfermos crónicos en las farmacias, por lo que ha animado a las personas con diabetes a recurrir a la ayuda de esos profesionales para controlar su enfermedad.

Por último, ha reivindicado una mayor inversión en investigación y desarrollo, pero “invirtiendo mejor”, no solo en proyectos “en los que se avance en el conocimiento”, sino también en otros que ayuden a España a salir de la crisis y a rebajar su paro laboral. Así, ha recordado el programa de investigación no comercial que él mismo puso en marcha en su etapa de ministro cuando presidía el Gobierno español el socialista José Luis Rodríguez Zapatero, que con 20 millones de euros anuales “puso a España a la cabeza en Europa en terapia celular”, por delante de Alemania. “Ese programa, que costaba menos que un futbolista de primera división, ha desaparecido. La sociedad tendrá que decidir si prefiere fichar a Ronaldo o a un premio Nobel, y por ahora gana la opción de Ronaldo, así que no podemos decir que queremos algo y luego hacer lo contrario; eso en mi pueblo se llama hipocresía”, ha concluido.