Redacción Médica
22 de julio de 2018 | Actualizado: Domingo a las 13:05

La Ribera añade braquiterapia a su servicio

Reduce los efectos secundarios del tratamiento en el enfermo irradiado

Lunes, 24 de junio de 2013, a las 15:35

Redacción. Valencia
El Hospital La Ribera de Alzira (Valencia) ha incorporado a su cartera de servicios la braquiterapia, “una eficaz técnica radioterapéutica para el tratamiento del cáncer” ya que, gracias a ella, los especialistas aplican las dosis de radiación desde el centro del propio tumor, lo que aumenta la eficacia de la terapia y reduce de manera considerable sus efectos secundarios.

Manuel Marín, gerente
del Departamento de Salud
La Ribera de Alzira.

Para la aplicación de esta técnica, el centro de Alzira ha adquirido el nuevo equipo Microselectrón HDR, un sistema de última generación en el que ha invertido cerca de 400.000 euros. Con la incorporación de la braquiterapia, de la que se prevé que se beneficien más de cien pacientes cada año, el Hospital de La Ribera da un paso más en la utilización de la más avanzada tecnología en la lucha contra el cáncer.

La braquiterapia o radioterapia interna presenta grandes ventajas para los pacientes oncológicos, ya que administra las dosis de radiación para destruir las células cancerosas desde el centro del tumor gracias a la inserción de una cápsula radioactiva en la zona afectada. Al actuar de forma directa sobre ella, se aumenta la eficacia del tratamiento y se disminuye la probabilidad de que el tumor reaparezca en el mismo sitio o de que las células cancerosas sobrevivan entre cada sesión de radioterapia, ha asegurado fuentes del propio hospital. 

Igualmente, poder aplicar el tratamiento de forma localizada sobre las células afectadas por el cáncer permite reducir notablemente los efectos secundarios en los tejidos sanos circundantes, con el consiguiente beneficio para la calidad de vida del paciente.

Complemento

La braquiterapia es un complemento de la radioterapia convencional o externa (llevada a cabo con un acelerador lineal), ya que ésta se aplica en aquellos casos en los que no es fácil acceder hasta el tumor o éste es demasiado grande para una correcta distribución de la radiación. Igualmente, en determinados casos ambos tratamientos se pueden combinar para complementarse y aumentar su eficacia.

Según ha explicado Miguel Soler, jefe del Servicio de Oncología Radioterápica del Hospital de La Ribera, “esta técnica ha demostrado su validez en el tratamiento de tumores como los ginecológicos, de próstata, mama, pulmón, esófago o piel pero con menor riesgo de efectos secundarios”.

La braquiterapia consiste en introducir en la zona tumoral una cápsula que contiene el isótopo Iridio 192, una de las sustancias radiactivas que emplea la radioterapia para tratar los tumores cancerígenos. Previo a este implante, los especialistas llevan a cabo un examen completo de la zona tumoral mediante TAC o Resonancia Magnética para conocer las características del tumor, su tamaño y los tejidos circundantes de la zona. Igualmente, realizan una simulación virtual de la sesión para conocer con exactitud su duración y las dosis adecuadas de radiación que la fuente debe emitir para conseguir la mayor efectividad.

Este cálculo se lleva a cabo a través de un innovador software que después interpreta y lleva a cabo el Microselectrón HDR.

Una vez insertada la cápsula, el isótopo libera las radiaciones necesarias para abordar el tumor siguiendo el plan de tratamiento establecido. Al finalizar la sesión, de unos 25 minutos de duración y totalmente segura e indolora, las fuentes radiactivas son cuidadosamente retiradas del cuerpo humano.

En palabras de Soler, “en cada sesión radioterápica el paciente sólo precisa de una sedación anestésica y se lleva a cabo de forma ambulatoria, por lo que su recuperación es rápida y confortable”. En estas sesiones participa un completo equipo de especialistas  compuesto por oncólogos radioterápicos, radiofísicos, dosimetristas, técnicos de radioterápica, anestesistas y enfermeros.