18 nov 2018 | Actualizado: 19:00
Viernes, 22 de noviembre de 2013, a las 11:04
Carlos Cristóbal. Málaga
El 48 por ciento de los pacientes que ingresa en Medicina Interna tiene más de una enfermedad crónica. Ante este cambio de patrón, los especialistas consideran necesario 'variar el rumbo' hacia un abordaje integral marcado por la prescripción prudente de la medicación y la comunicación entre departamentos.

El carácter superespecializado de las guías clínicas tradicionales no es suficiente en el abordaje de este tipo de pacientes. Así lo ha puesto de manifiesto Domingo Ruiz, miembro de la Unidad de Geriatría del Hospital Sant Pau de Barcelona. "El uso de varias de ellas da lugar a la polifarmacia", ha comentado antes de referirse a los aspectos negativos que ello conlleva. En este sentido, ha abogado por establecer un orden de prioridades a través del cual los esfuerzos se centren enaquella patología que más afecte al paciente.

El objetivo es claro: optimizar la prescripción de este tipo de paciente, lo cual irá en su beneficio. Parece obvio, pero los datos obtenidos por el estudio 'Pumea' realizado en el Hospital Vall d'Hebron muestran que no es así. De hecho, en el 54 por ciento de los casos es inadecuada o insuficiente.

Sobre este tema ha centrado su intervención María Antonia Agustí Escasany, miembro del Servicio de Medicina Interna de dicho centro, que ha destacado la importancia que tiene la nueva tendencia, basada en la desprescripción de los pacientes crónicos complejos, y que está obteniendo resultados positivos. "Es necesario que hagamos una prescripción prudente de los medicamentos", ha indicado.

"El patrón de enfermedades ha cambiado", ha señalado Manuel Ollero, del Hospital Virgen del Rocío de Sevilla, que al igual que Agustí ha destacado los estudios que se están realizando sobre el tema, en este caso resaltando la importancia que tiene determinar la población afectada para establecer herramientas de abordaje integral. Dichas herramientas se basan en la creación de planes de atención compartida en los que participen profesionales de diferentes especialidades entre las que se encuentran Medicina Interna, Atención Primaria, Geriatría y Enfermería, entre otros.