21 nov 2018 | Actualizado: 19:20

La Ley Antitabaco no frena el consumo femenino

Navarros, riojanos y asturianos son los que practican más actividad física

Martes, 10 de diciembre de 2013, a las 18:22
María Márquez. Madrid
La Dirección General de Salud Pública, Calidad e Innovación del ministerio de Sanidad ha hecho público el informe ‘Tendencia de los principales factores de riesgo de enfermedades crónicas. España, 2001-2011/12’. Entre los cinco parámetros analizados se encuentra la prevalencia del tabaquismo, donde los índices de consumo femenino aparecen notablemente distanciados de los de la población masculina. En este último caso, el porcentaje de fumadores ha bajado en más de 10 puntos en una década, mientras que entre las mujeres, solo en cuatro puntos.

Mercedes Vinuesa, directora general de
Salud Pública, Calidad e Innovación.

Hay una franja de edad donde el impacto de la Ley Antitabaco (42/2010, en vigor desde el 2 de enero de 2011 como modificación de la norma anterior de 2006) apenas ha tenido reflejo en la población femenina: la ubicada entre los 45 y los 64 años. Aquí el consumo de tabaco no solo no ha experimentado un descenso, como sí ha ocurrido entre los hombres, sino que incluso se ha incrementado en la última década analizada (2001-2011/12). Este perfil se complementa con otro rasgo, lo que en el citado informe se denomina como “estudios altos”, en contraposición a lo ocurre con los índices de consumo de los hombres (a menor nivel de estudios, más consumo).

Entre 2001 y 2011/12, el porcentaje total de fumadores españoles disminuyó en un 7,4 por ciento (de 34,5% a 27,1%). Entre las féminas, la reducción fue de un 4,4 por ciento, mientras que entre los hombres, de un 10,6 por ciento. Pese al bajo índice del primer grupo, en el informe se destaca la tendencia global descendente de ambos sexos y contemplando una excepción, el trienio 2006-2009, donde el porcentaje de fumadores fue “similar”. Las ‘grandes fumadoras’ también se destacan con respecto al otro sexo: su número se incrementó en aquellas con edades comprendidas entre los 25 y los 64 años, mientras que en el caso masculino descendió en tres enteros.

Inactividad física

Es otro de los parámetros analizados, y la población femenina tampoco sale muy bien parada. En un año (2011/2012), más del 40 por ciento de la población adulta (39% en hombres y 49,9% en mujeres) se declaró ‘inactiva’ en su tiempo libre. Las más jóvenes (de 16 a 24 años) y la tercera edad (a partir de 65 años) son los dos grupos que se alejan más de las estadísticas (más positivas) que registran los hombres. El nivel de estudios también tiene correlación con estas cifras: a menor nivel académico, menor actividad física. Por comunidades autónomas, los navarros, riojanos y asturianos son los más activos del país, mientras que en el otro lado de la balanza se encuentran los cántabros y los murcianos. La inactividad está estrechamente relacionada con la obesidad, y así lo reflejan este informe. En este punto, solo alerta de una excepción: las mujeres de 45 a 64 años son la franja menos obesa en la última década.

La población femenina ‘gana puntos’ en el consumo de verduras y frutas con respecto al sexo opuesto, si bien para los más jóvenes (de ambos sexos) sigue siendo una asignatura pendiente.

En el consumo de alcohol, las conductas de riesgo han disminuido en la población general, siendo especialmente relevante el descenso en los hombres de 25 a 64 años.