Redacción Médica
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La ley antitabaco ayuda al fumador pasivo, no al activo

Los neumólogos solicitan más prevención y acceso a recursos sanitarios para dejar de fumar

Jueves, 09 de febrero de 2012, a las 17:49

Sandra Melgarejo / Imagen: Adrián Conde. Madrid
La actual normativa antitabaco está sirviendo para controlar las tasas de tabaquismo pasivo, pero no las de tabaquismo activo. Esta es una de las conclusiones principales del III Estudio sobre Tabaquismo Pasivo, realizado por la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (Separ) tras un año de la entrada en vigor de la Ley 42/2010 de 30 de diciembre de 2010. Así, mientras que en 2007 el 38 por ciento de los españoles estaba sometido al aire contaminado por humo de tabaco, en la actualidad lo está el 21 por ciento, pero “la cifra de fumadores ha aumentado en un 0,5 por ciento en este periodo”, según ha afirmado Juan Antonio Riesco, vicepresidente neumólogo de Separ y coordinador científico de los tres estudios de tabaquismo pasivo.

Juan Antonio Riesco, Juan Ruiz Manzano y Carlos Jiménez Ruiz.

“La prevalencia del tabaquismo no solo no ha disminuido, sino que ha aumentado, y lo más preocupante es que el incremento se ha producido en la población más joven, por lo que la ley tampoco ha surtido efecto en la prevención”, ha lamentado Riesco. Además, la influencia de la normativa vigente en las tentativas de abandono del hábito tabáquico está siendo “bastante escasa”. “Uno de cada tres fumadores lo ha intentado dejar, pero solo ha tenido éxito un seis por ciento. Un 14 por ciento volvió a fumar en menos de 24 horas y un 72 por ciento, en el primer mes”, ha detallado el neumólogo. Riesco ha destacado que solo un 12 por ciento solicitó ayuda médica para dejar de fumar, lo que hace “necesario que el fumador tenga acceso a los recursos sanitarios para lograrlo”.

Carlos Jiménez Ruiz, coordinador del Área de Tabaquismo de Separ y coordinador científico de los tres estudios de tabaquismo pasivo, ha recordado que, antes de la Ley 28/2005 (fecha del primer estudio), había un 49,5 por ciento de no fumadores expuestos al humo del tabaco y que, un año después de su entrada en vigor (fecha del segundo estudio), la tasa de tabaquismo pasivo se redujo en 12 puntos porcentuales. “La primera ley se mostraba muy laxa en el consumo de tabaco en locales de ocio y la segunda, muy estricta. La consecuencia es que, tras la implantación de la normativa actual, se ha pasado de un 37,4 a un 12 por ciento de exposición al humo en estos lugares”, ha comentado Jiménez Ruiz.

También se ha reducido la exposición en los lugares de trabajo, pasando de un 26 por ciento antes de la primera ley a un seis por ciento en diciembre 2011. No obstante, “más del 50 por ciento de los niños menores de 13 años de edad están sometidos al aire contaminado por el humo del tabaco en su propio hogar”, ha señalado el coordinador del Área de Tabaquismo.

En opinión de Juan Ruiz Manzano, presidente de Separ, “los españoles, fumadores y no fumadores, están muy de acuerdo con la ley vigente y siguen acudiendo a los lugares de ocio”, por lo que “los datos del estudio no apoyan las quejas de la hostelería”. Y es que el último estudio revela que al 81 por ciento de los no fumadores, al 75 por ciento de los ex fumadores y al 35 por ciento de los fumadores les resulta más cómodo ir a los bares. Además, un 17 por ciento de los no fumadores y un 14 por ciento de los ex fumadores afirman que van más a los bares.

Con respecto a la opinión de la población sobre la normativa, aunque uno de cada 10 fumadores encuestados dice no conocerla, el 65 por ciento de los fumadores, el 83 por ciento de los ex fumadores y el 93 por ciento de los no fumadores se muestran a favor de la misma.

Con todo, Ruiz Manzano sostiene que, “a pesar de que la nueva ley es un buen intento, no ha ayudado a los fumadores a dejar el tabaco”. En este sentido, los especialistas solicitan que la ley sea más restrictiva, que se faciliten las ayudas para dejar de fumar, que se haga hincapié en la prevención y que se vigile el cumplimiento de la ley en todas las comunidades autónomas.