Redacción Médica
21 de julio de 2018 | Actualizado: Viernes a las 18:30

La jubilación “sin planificación” de 400 médicos provocará desatención asistencial

Denuncia la “falta de humanidad y de educación básica” de la Consejería

Lunes, 06 de mayo de 2013, a las 12:56

Redacción. Madrid
La Asociación de Facultativos Especialistas de Madrid (AFEM) ha asegurado este lunes que la jubilación “forzosa” y “sin planificación” por parte de la Consejería de Sanidad de más de 400 médicos a partir de este 1 de mayo va a provocar la desatención de consultas y quirófanos.

Fátima Brañas.

En un comunicado, AFEM ha criticado que en un “nuevo” ejercicio de “improvisación” y en un “alarde de elegancia”, la Consejería de Sanidad ha ordenado la jubilación forzosa de 426 médicos de más de 65 años. “El cese les fue comunicado el martes 30 de abril, a las 14 horas, con efecto inmediato a partir del 1 de mayo”, han señalado desde la organización.

Según explican desde AFEM, la noticia les llegó mediante un escrito en el que no se incluía “ni tan siquiera” un comentario de agradecimiento por tantos años de servicios prestados. “Algunos de ellos no sólo han participado activamente en el desarrollo del sistema sanitario sino que han sido pioneros en la implantación de técnicas diagnósticas y terapéuticas que han permitido mejorar la calidad de la atención a los pacientes”, han apuntado.

De hecho, la portavoz de AFEM, Fátima Brañas, ha señalado que “en ninguna empresa decente” se jubila a su gente “con esa falta de humanidad y de educación básica”. “A nosotros no nos extraña, así trata nuestra Consejería a sus profesionales habitualmente”, ha apostillado.

Pero, ha añadido, que siendo las formas “indignantes”, lo “más sangrante son las consecuencias para los pacientes”. “Esos 426 médicos tenían programada actividad para el mes de mayo y hoy habrá 426 consultas, quirófanos, atención a pacientes hospitalizados, que no podrán ser atendidas o al menos no serán atendidas con la calidad debida”, ha considerado.

Y todo ello, ha dicho Brañas, “por la falta de planificación de la Consejería, por su incapacidad para la gestión y por su falta de respeto a la relación médico-paciente”. “Los pacientes no son números”, ha continuado, señalando que si su médico va a desaparecer del sistema, los ciudadanos “tienen derecho a saberlo con tiempo”.