Redacción Médica
25 de septiembre de 2018 | Actualizado: Lunes a las 19:05

El 90% de los hospitales no dispone de una unidad geriátrica

Lo que más preocupa es la fiabilidad de los tratamientos actuales contra las enfermedades en personas mayores

Jueves, 24 de abril de 2014, a las 17:47
Redacción. Madrid
El desarrollo de unidades específicas de atención a personas mayores se hace cada vez más necesario, con geriatras “de referencia” que coordinen las necesidades de los pacientes. Además, se debe prestar atención a la inclusión de los ancianos en los ensayos clínicos para la obtención de tratamientos eficaces contra las patologías que sufren. Así lo han advertido este jueves geriatras de todo el mundo.

Nicolás Martínez Velilla, presidente del Comité Organizador de la reunión

En nuestro país todavía hay comunidades autónomas donde no hay servicios de geriatría. Castilla-La Mancha dispone de muchas unidades mientras que en otras zonas como Andalucía o País Vasco, la presencia de la geriatría es "anecdótica". De hecho, sólo el doce por ciento de los hospitales españoles cuenta con unidades geriátricas de agudos y el 30 por ciento con algún dispositivo asistencial geriátrico especializado. Así lo ha advertido Nicolás Martínez, presidente del Comité Organizador la VI Reunión Nacional de la Sociedad Española de Medicina Geriátrica (Semeg), añadiendo que “el desarrollo de la geriatría a nivel local pasa por la ampliación de la oferta a los médicos de atención primaria para poder coordinar de manera efectiva la atención”.

Juan F. Macías, presidente de Semeg, ha analizado los factores que llevan al déficit de este sector. Por un lado, ha destacado el desconocimiento que se tiene sobre el envejecimiento y la geriatría en general; y por otro, “la concepción errónea de que estas unidades o su implantación son caras”. Varios estudios revelan que estas unidades representan un ahorro del cinco por ciento, además de un descenso de la estancia media en los centros sanitarios del 15 por ciento.

Uno de los principales problemas que se ha tratado es el de la gestión de tratamientos contra la multimorbilidad en pacientes, ya que resulta difícil conocer cuál es el más adecuado y esto preocupa a las autoridades sanitarias. En ese sentido, Martínez Velilla ha recordado que “en la práctica clínica diaria vemos que las guías están basadas más en enfermedades que en pacientes, por lo que lo habitual es que la multimorbilidad signifique polifarmacia”.

Por otro lado, la exclusión de los ancianos en la investigación clínica sin razones objetivas es uno de los motivos por los que los tratamientos que se les suministran no sean del todo fidedignos. Así lo ha explicado Martínez, añadiendo que “extrapolamos resultados cuando el perfil del paciente pasa de ser joven y relativamente sano a mayor, con comorbilidades, polimedicado y en muchos casos frágil”. Por su parte, Macías ha apostillado que “el fenómeno de la exclusión se basa en la dificultad para interpretar los resultados en pacientes con múltiples enfermedades y en la imposibilidad de modificarlos para este tipo de pacientes".