Redacción Médica
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La grasa parda, potencial arma médica

Cuando se expone al frío leve, actúa como tejido combatiente de ambas enfermedades

Viernes, 05 de septiembre de 2014, a las 12:03
Redacción. Madrid
Por primera vez unos investigadores estadounidenses han demostrado que las personas con niveles más altos de grasa marrón o tejido adiposo marrón en sus cuerpos poseen un mejor control del azúcar en la sangre, mayor sensibilidad a la insulina y un mejor metabolismo para quemar las reservas de grasa.

Labros Sidossis, profesor de Medicina Interna de la División de Geriatría de 'University of Texas Medical Branch at Galveston', EEUU.

Los hallazgos de la 'University of Texas Medical Branch at Galveston' (UTMB), en Estados Unidos, publicados en la revista 'Diabetes', sugieren que, debido a la capacidad de la grasa marrón para regular mejor el azúcar en la sangre, esto podría ser una potencial arma médica contra la hiper-glucemia. Resultados, que según los científicos, apoyan la idea de que el tejido adiposo marrón puede funcionar como un tejido antiobesidad y antidiabético en los seres humanos.

Labros Sidossis, profesor de profesor de Medicina Interna de la División de Geriatría de UTMB, indica que han “demostrado que la exposición al frío leve aumenta el gasto de energía de todo el cuerpo, incrementando la eliminación de la glucosa de la sangre y mejorando la sensibilidad a la insulina en los hombres que tienen cantidades significativas de depósitos de tejido adiposo marrón".

En su trabajo, Sidossis y su equipo, expusieron a hombres parecidos sanos con niveles altos o bajos de grasa marrón a temperaturas normales o ligeramente frías entre cinco a ocho horas. Los investigadores llevaron a cabo un amplio análisis de diversas muestras corporales: de sangre y de aliento para observar los cambios en la glucosa y las concentraciones de insulina, los cambios hormonales, el consumo de oxígeno del cuerpo entero y las tasas de producción de dióxido de carbono. También tomaron muestras de tejido adiposo marrón y blanco para analizar las diferencias en la producción de energía celular y la expresión génica.

El análisis muestra, resume Sidossis, que “cuando se activa la grasa marrón por medio de la exposición al frío leve, puede aumentar el gasto de energía y quemar calorías. Estas son buenas noticias para las personas con sobrepeso y obesidad". Aunque el profesor resalta que “es de mayor significado clínico el hallazgo de que la grasa parda puede ayudar al cuerpo a regular el azúcar en la sangre con más eficacia, lo que supone una gran noticia para las personas con resistencia a la insulina y diabetes”.