Redacción Médica
23 de septiembre de 2018 | Actualizado: Domingo a las 11:50

La falta de formación pone en riesgo el impacto clínico de los avances en cáncer hereditario

Según se ha puesto de manifiesto en una jornada de la Universidad de Valencia

Viernes, 30 de enero de 2015, a las 18:41
Redacción. Valencia
Los avances para diseñar recursos diagnósticos más sofisticados para predecir la aparición de un cáncer hereditario y para poner a disposición de los profesionales y los pacientes “los recursos terapéuticos más específicos y menos tóxicos de la historia para abordar adecuadamente estos tumores” pueden chocar con un problema que limite su impacto clínico: “la ausencia de una formación reglada y bien estructurada en cáncer hereditario”. Así se ha puesto de manifiesto en una Jornada de la Cátedra Fundación Sistemas Genómicos-Universidad de Valencia, que se ha celebrado en Valencia y que cuenta con la asistencia de investigadores y representantes de asociaciones de pacientes.

Federico Pallardó, decano de la Facultad de Medicina de la Universidad de Valencia.

En opinión de Concha López, vicedecana de la Facultad de Medicina y Odontología de la Universidad de Valencia, resalta que el cáncer hereditario supone un 5 por ciento de todos los tumores y está beneficiándose de importantes progresos, sobre todo a nivel diagnóstico. “El diagnóstico genético en el cáncer hereditario puede representar un gran beneficio para el paciente, puede ayudar a mejorar las opciones de tratamiento y otros miembros de la familia pueden tomar decisiones sobre sus propias vidas”, ha resaltado López.

Sin embargo, según han subrayado los expertos reunidos existe un déficit de formación específica y reglada sobre esta enfermedad. En este sentido, Javier Benítez, director del Programa de Genética del Cáncer del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), destaca que “no existe una formación reglada para hacer frente al cáncer familiar y todas las iniciativas son privadas; el que quiere formarse lo tiene que hacer extraoficialmente”. A su juicio, “no vale hacer un cursillo de dos días y a partir de ahí proceder a llevar una consulta de cáncer familiar”. Esto obstaculiza la rápida y eficaz incorporación de los progresos de la Medicina Personalizada a la práctica clínica.

Además, las restricciones económicas están afectando sobremanera a la investigación básica en cáncer. Como apunta Federico Pallardó, decano de la Facultad de Medicina de la Universidad de Valencia, “ha habido recortes importantes tanto en el número de proyectos concedidos como en las cuantía de los presupuestos adscritos a cada proyecto”. En este sentido, Benítez ha señalado que no cabe duda de que “estos recortes afectan al paciente, ya que en muchos centros el proceso de externalizar pruebas está parado o cuando se acerca el final de año se han terminado los fondos para ello, de manera que pacientes con cáncer familiar no van a poder conocer su origen”.

Esto redunda en otro de los peligros que se han subrayado en esta jornada, como es el de las posibles desigualdades autonómicas. “Cataluña está muy por delante de la mayor parte de las regiones, si exceptuamos Madrid”, reconoce Pallardó, quien asegura que “en Cataluña se ha invertido más y con mejor criterio en investigación básica y clínica, con menos vaivenes políticos y sin tantas contemplaciones a la hora de la colaboración pública-privada”.

Pero, a nivel asistencial, aún no se descubren diferencias insalvables entre comunidades, aunque se critica la deficiente distribución de consultas de cáncer hereditario en toda España. En general, como ha señalado Javier Benítez, “hay muy pocas consultas de cáncer hereditario como tal”. Por otro lado, aunque la mayor parte de hospitales disponen de Unidades de mama y de colon, donde se valora y en algunos casos se hacen estudios genéticos, “no ocurre lo mismo con el resto de cánceres hereditarios menos frecuentes, ya que esas consultas de cáncer no tienen experiencia ni preparación para identificar el tipo de síndrome asociado”, se lamenta Benítez, quien apunta también que “en prácticamente ningún hospital se contempla el seguimiento de los pacientes portadores de mutación de riesgo”.