20 feb 2019 | Actualizado: 22:00

La escasa interacción entre investigación básica y clínica lastra la medicina personalizada en España

Expertos reclaman una estrategia nacional para instaurar esta práctica en el SNS

mié 02 octubre 2013. 23.13H

Eduardo Ortega Socorro / Imagen: Adrián Conde. Madrid
¿Es necesario cambiar el modelo sanitario para adoptar la medicina personalizada, la medicina del futuro, a todos los niveles? Esta pregunta se la hizo también el Instituto Roche hace dos años. Con el fin de responderla, ha editado, contando con un grupo de trabajo formado por profesionales como Juan Jesús Cruz, presidente de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), o Rafael Pérez Santamarina, director gerente del Hospital La Paz de Madrid, el documento 'Propuestas para un Modelo Organizativo de Medicina Personalizada', un manual que pretende dar las claves para llevar esta práctica, basada en la genómica y en los avances alcanzados gracias al incremental conocimiento sobre genética y sobre el ADN humano, al ámbito del Sistema Nacional de Salud (SNS) de forma generalizada.

José Palacios, jefe de Servicio de Anatomía Patológica del Hospital Universitario Ramón y Cajal de Madrid; Javier Maldonado, director gerente del Hospital Universitario Ramón y Cajal de Madrid; Jaime del Barrio, director del Instituto Roche; Joan Rodés, director del Instituto de Investigación Sanitaria Idibaps, y José Luis Sancho, director gerente del complejo hospitalario universitario de Albacete.

Con todo, parece haber situaciones complicadas de solventar para la instauración de esta práctica, más allá de la omnipresente crisis económica. Algunos de los autores coinciden en que la escasa interacción entre investigación básica y clínica sería uno de los principales lastres. “No tenemos mecanismos para trasladar las preguntas y peticiones de la clínica a la básica”, especifica Joan Rodés, director del Instituto de Investigación Sanitaria Básica Idibaps. “Esto en España sigue sin pasar. Todo el conocimiento generado no se aplica a la clínica”.

Javier Maldonado, director gerente del Hospital Universitario Ramón y Cajal de Madrid, comparte esta opinión. “Falta un proyecto común y falta una cultura de la innovación que lleve más allá la investigación”. De hecho, habla de que, en estructura interna, “hay que trasladar la manera de hacer las cosas de las fundaciones en investigación”. Además, considera que hay que aumentar la colaboración con las empresas, punto que en el que también coincide con José Luis de Sancho, director gerente del Complejo Hospitalario Universitario de Albacete, quien advierte que hay que llevar el nuevo modelo a todos los niveles asistenciales, incluida Atención Primaria

Mientras, Rodés ahonda en el problema que afronta la investigación española en el futuro: “No podemos garantizar el intercambio generacional de investigadores , tenemos pocos y una crisis grandísima en este sentido”.

Estrategia nacional

Estas cuestiones se han abordado durante la presentación del citado manual, este miércoles en Madrid. “Somos conscientes del momento en el que nos encontramos”, explica Jaime del Barrio, director del Instituto Roche, “pero por ello hay que encontrar soluciones innovadoras para llevar la medicina personalizada a los pacientes. Esto no es solo para el futuro próximo, sino para el presente, integrando esta práctica en el SNS”.

“El modelo que proponemos es transparente y sostenible. Y debería ser sometido a evaluación continua, algo poco habitual en el sistema sanitario español”, explica el exconsejero de Sanidad de Cantabria, quien va más allá y reclama una “estrategia nacional en el SNS para la implantación de la medicina personalizada”.

Sin embargo, lo cierto es que todos los mencionados consideran que la medicina personalizada “está pasando ya, no hay quien la pare, indica Maldonado. Mientras, De Sancho, explica que “un posible buen escenario de desarrollo para el modelo que proponemos puede ser 2020. Ya que no va a ser el año de las Olimpiadas en Madrid, puede ser el de la medicina personalizada”: