Redacción Médica
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La crisis ‘devora’ cinco consejeros de sanidad en un año

Extremadura, Asturias, Baleares y Galicia cambian de responsable en lo que va de legislatura

Lunes, 09 de julio de 2012, a las 23:36

Redacción. Madrid
Hace un año que se formaron los gobiernos autonómicos de más de la mitad de España tras las elecciones celebradas en mayo. Julio fue el mes de estreno para muchos consejeros de sanidad, que encontraban ante sí un panorama convulso generado por la crisis y por una gestión precedente realizada en época de abundancia que no había sabido evolucionar en muchos casos a la nueva realidad.

Fernández Perianes, Castro, Sayagués, Navia-Osorio, Farjas y Mosquera.

Bien, pues un año después, con el telón de fondo de la crisis, cinco de aquellos consejeros que lo eran en julio pasado ya no forman parte del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (SNS), un balance llamativo que se puede achacar a la inestabilidad política que puede estar generando la coyuntura económica.

El caso más reciente es el de Carmen Castro, la consejera que José Ramón Bauzá nombró al llegar en 2011 al Govern balear. Las severas medidas de austeridad aplicadas por este ejecutivo autonómico, que han afectado especialmente a la sanidad, han ido cayendo gota a gota en el vaso de Castro, que ya hacía semanas que se rumoreaba que estaba a punto de colmarse. Lo hizo el viernes pasado, después de frenar una importante huelga de médicos dando vuelta atrás en un mandato previo hecho a los facultativos para que devolvieran un complemento de su salario.

Si Castro ha sido clara víctima de la crisis económica y de la situación que ha generado, algo parecido le pasó semanas atrás al que fuera consejero asturiano, José María Navia-Osorio. En este caso, fue el gobierno del que formaba parte el que no aguantó el veredicto anticipado de las urnas. El ya expresidente asturiano Francisco Álvarez-Cascos, con las arcas públicas muy justitas, no pudo sacar las cuentas del ejercicio adelante por la oposición del Partido Popular, y echó un pulso a todos convocando elecciones sin llevar un año en el cargo. El pulso lo perdió, según decidió la ciudadanía asturiana, y José María Navia-Osorio no cumplió ni el año en el cargo.

Mención aparte merece lo que ha sucedido en Extremadura en este tiempo, con tres consejeros de sanidad en apenas unos meses. La primera, Jerónima Sayagués, pasó fugazmente por el cargo para ser nombrada subdelegada del Gobierno en Cáceres. Su perfil parecía más técnico que político, y tal vez por eso se pensó en el relevo ante la que se avecinaba con los ajustes presupuestarios. Su sucesor, Francisco Javier Fernández Perianes, comenzó a encontrar la contestación de los sindicatos por la negociación de las 37,5 horas, y al final alguien le 'encontró las cosquillas' a través de la ley autonómica de incompatibilidades de altos cargos, filtrando a la prensa local que Fernández Perianes, oftalmólogo de profesión, pasaba consulta en una localidad portuguesa próxima a la frontera con Extremadura.

Y el quinto cambio de consejero registrado en este último año también se puede atribuir a la crisis. En este caso a que la crisis contribuyera a la aplastante victoria electoral de Mariano Rajoy en las Elecciones Generales del 20 de noviembre, lo que desembocó en la llegada de Ana Mato al Ministerio de Sanidad, y que esta confiara en la por entonces consejera gallega, Pilar Farjas, para asumir la Secretaría General de Sanidad ministerial. Farjas llevaba a sus espaldas la importante experiencia del catálogo priorizado de fármacos aplicado en Galicia, y Mato, sabedora de la reforma que habría que acometer en el ámbito nacional, confió en ella este reto que la hoy secretaria general ya ha sacado adelante. Su puesto lo ocupó Rocío Mosquera, un relevo natural porque era la gerente del Servicio Gallego de Salud.

La ‘voracidad’ de la crisis contabiliza estos cinco consejeros, pero han sido innumerables las peticiones de dimisiones, e incluso alguna dimisión no aceptada, que se han producido en los últimos meses por la tensión que se ha producido por la coyuntura económica y los ajustes que han provocado en el sector sanitario. Veremos si estos cinco no tienen compañía pronto.