El jefe del Área de Ciencias Cardiovasculares del Centro de Investigación Médica Aplicada (CIMA) ha clausurado el XIII Ciclo de la clínica



28 jun 2013. 11.39H
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Enrique Pita / Imagen: Adrián Conde. Zaragoza
Algo más de 13 millones de españoles son hipertensos. De ellos, más de 8,5 sufren una cardiopatía hipertensiva, un “tremendo problema de salud pública”, según lo ha descrito Javier Díez, jefe del Área de Ciencias Cardiovasculares del Centro de Investigación Médica Aplicada (CIMA) de la Universidad de Navarra, durante la conferencia que ha puesto fin al XIII Ciclo Aula Montpellier. Así, Díez ha asegurado que si la hipertensión es el principal factor de amenaza para la salud humana en tanto en cuanto compromete el funcionamiento de tres órganos como el cerebro, el corazón y los riñones, la cardiopatía hipertensiva, a pesar de su prevalencia, es “la gran desconocida”.

Javier Díez: “La cardiopatía hipertensiva es la más
prevalente en nuestro medio”.

“No se ve con la importancia que realmente tiene”, ha señalado Díez, que ha relatado las complicaciones derivadas de esta dolencia: insuficiencia cardiaca, arritmias ventriculares, fibrilación auricular o enfermedad cerebrovascular, entre otras. El problema, además, es que en muchas ocasiones no se detecta hasta que ya es tarde. “Llegamos tarde al diagnóstico”, ha lamentado, y ha señalado que “muchas veces tratamos lo que vemos, no lo que hay detrás”, por lo que ha apostado por estrategias que permitan un diagnóstico precoz y por la investigación y ha apuntado hacia el diagnóstico molecular. En definitiva, ha señalado que “la cardiopatía hipertensiva es un ejemplo paradigmático de enfermedad a investigar de forma tradicional” puesto que es “un problema de salud pública para el que tenemos que dar respuestas porque hay necesidades diagnósticas y terapéuticas no cubiertas actualmente”.

Trece años de divulgación

La charla impartida por Díez ha puesto punto y final al XIII Ciclo del Aula Montpellier, organizado por la Clínica Montpellier de Zaragoza, una iniciativa que ha sido alabada por la directora gerente del Servicio Aragonés de Salud (Salud), María Ángeles Alcutén, que ha recalcado que “este tipo de iniciativas no solo son buenas, sino que son necesarias”. Además, ha resaltado que algunos de los aspectos que se han abordado en este ciclo están estrechamente relacionados con los momentos de cambio que vive la prestación de atención sanitaria. “No queda otra solución que impulsar el diálogo para comprometer cambios profundos en uno de los pilares más sensibles del Estado del Bienestar: la sanidad. Hemos de ser capaces de reformarla”, ha dicho, y ha recalcado que siempre se debe hacer manteniendo la equidad y la calidad asistencial, mejorando la eficiencia y favoreciendo la sostenibilidad del sistema, “sin perder de vista al paciente”.

Por su parte, el director gerente de la Clínica Montpellier, Alfredo Pérez Lambán, ha resaltado que tras trece años de experiencia, se ha acumulado mucho y se han venido sumando nuevas ideas al tiempo que crecía el interés de los profesionales por participar. El objetivo, en todo caso, es lograr “que los avances médicos lleguen a los profesionales y que a partir de ahí lleguen a la sociedad”, pero no solo desde el punto de vista teórico o en la práctica clínica, sino también con un importante componente de divulgación.
 

Alfredo Pérez Lambán: “Durante trece años ha habido
trabajo y esfuerzo”.

Mª Ángeles Alcutén: “El esfuerzo de estas jornadas resultará enormemente positivo para nuestro sistema sanitario”

 

De izquierda a derecha: Alfredo Pérez Lambán, director gerente de la Clínica Montpellier; Manuel Fernández Ilarraza, consejero delegado de Asisa; María Ángeles Alcutén, directora gerente del Salud, y Francisco Sancho, director general de Salud Pública de Aragón.

 

Javier Díez, jefe del Área de Ciencias Cardiovasculares del Centro de Investigación Médica Aplicada (CIMA) de la Universidad de Navarra (izq.), y José Bueno, miembro del Comité Científico del Aula Montpellier.

 

En la fotografía de la izquierda, Javier Tobajas, secretario de la Real Academia de Medicina de Zaragoza (izq.) y Carlos Izuel, delegado de Asisa en Aragón. A la derecha, José Luis Bancalero, director general de Continuidad Asistencial del Salud (izq.), y Antonio Portolés, miembro de la Junta Directiva del Colegio de Médicos.

 

De izquierda a derecha: Vidal Tapia, cardiólogo de la Clínica Montpellier; Fernando Alonso-Lej, cirujano cardiovascular e impulsor del sistema de formación MIR; Francisco Martínez, del servicio de Cardiología Integrada de la Clínica Montpellier, y Ricardo Sainz Samitier, miembro del Comité Científico del Aula Montpellier.

 

Aspecto general de la sala donde se ha celebrado el acto de clausura.

 

 


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