Redacción Médica
21 de julio de 2018 | Actualizado: Viernes a las 18:30
Viernes, 01 de julio de 2011, a las 16:11

Rafael Martínez-Monge.

Redacción. Pamplona
Una menor toxicidad para el paciente y la posibilidad de aumentar el volumen de irradiación en una zona determinada si es preciso son dos ventajas de la braquiterapia perioperatoria de alta dosis, tratamiento que se viene aplicando en la Clínica Universidad de Navarra desde hace más de una década.

Precisamente, los especialistas de la Clínica han realizado tres estudios que recogen la experiencia acumulada con esta terapia en cerca de 500 pacientes durante los últimos diez años, lo que supone la muestra más numerosa publicada a nivel mundial sobre la aplicación de esta técnica.

En concreto, las investigaciones abordan el tratamiento de tres tipos de tumores: en diferentes localizaciones, en cabeza y cuello y en sarcomas. El primer estudio se ha publicado en el International Journal of Radiation Oncology, Biology and Physics, revista oficial de la Sociedad Americana de Oncología Radioterápica, y los otros dos ya han sido aceptados para aparecer en posteriores números de la misma publicación.

En estos trabajos han participado directamente especialistas de cinco departamentos de la Clínica: Rafael Martínez-Monge, Mauricio Cambeiro, (Departamento de Oncología Radioterápica); Mikel San Julián (Cirugía Ortopédica y Traumatología); Juan Alcalde (Otorrinolaringología), Matías Jurado (Ginecología y Obstetricia) y Néstor Montesdeoca (Cirugía Oral y Maxilofacial).

“La gran ventaja, ha indicado Rafael Martínez-Monge, director del Departamento de Oncología Radioterápica, es la reducción del tiempo total. Si con la radioterapia convencional el tratamiento viene a durar unas siete semanas, aplicando parte de la radiación con braquiterapia puede llevar unas dos semanas menos”.