Redacción Médica
25 de septiembre de 2018 | Actualizado: Martes a las 09:20
Martes, 29 de enero de 2013, a las 12:11

Redacción. Valladolid
El presidente de la Junta ha presentado la Estrategia de Atención al Paciente Crónico, uno de los compromisos de la presente legislatura. Juan Vicente Herrera ha subrayado que entre 70 y el 80 por ciento del presupuesto anual de Sanidad se destina a las personas mayores de 65 años. La estrategia se compone de siete líneas estratégicas entre las que destaca el establecimiento de la Atención Primaria como eje de la atención al paciente crónico, es decir, una Atención Primara con capacidad resolutiva y accesible.

Juan Vicente Herrera.

La Estrategia de Atención al Paciente Crónico de Castilla y León, ha señalado Herrera, se presenta, como propuesta de transformación progresiva del Sistema de Salud para adaptarse a una realidad caracterizada por el fenómeno de la cronicidad. Y es que Castilla y León cuenta, ha continuado, con una población envejecida, con un índice de envejecimiento del 22,8 por ciento (muy superior al nacional, situado en el 17,2 por ciento), lo cual ha hecho que enfermedades crónicas con largas supervivencias y dolencias degenerativas asociadas al envejecimiento estén muy presentes en la sociedad.

Los cinco grandes grupos de enfermedades que causan mayor número de estancias hospitalarias –enfermedades del sistema circulatorio, trastornos mentales, tumores, enfermedades del aparato respiratorio y dolencias del aparato digestivo- se corresponden en su mayoría con enfermedades crónicas.

Objetivo de la Estrategia: la sostenibilidad de todo el sistema

En cuanto a esta Estrategia, el presidente ha señalado que constituye una apuesta por garantizar cada vez mejor los derechos de los pacientes crónicos, colectivo que en Castilla y León alcanza 1.145.000 personas, aunque sólo un 15 por ciento de los pacientes son considerados de “alto riesgo” y sólo el 5 por ciento, “de alta complejidad”.

En este sentido, atender adecuadamente a los pacientes crónicos constituye un factor clave para garantizar la sostenibilidad del Sistema en su conjunto, puesto que los pacientes crónicos protagonizan el 80 por ciento de las consultas totales, el 60 por ciento de los ingresos hospitalarios y el 33 por ciento de las visitas a los servicios de urgencias hospitalarias. Representan, así, más del 70 por ciento de la actividad sanitaria y casi el 80 por ciento del consumo de recursos del sistema.

Por este motivo, la Estrategia, para cuya elaboración se ha contado con las aportaciones de colegios profesionales, asociaciones de pacientes y sociedades científicas, y cuya primera revisión está prevista en el año 2016, pretende actuar en todos los niveles del Sistema sanitario: atención primaria, recursos hospitalarios, coordinación entre ambos niveles, integración con el sistema de Servicios Sociales, etc.

Para lograr estos objetivos, se han elaborado siete líneas estratégicas. La primera de ellas basada en una atención centrada en las personas, teniendo en cuenta que serán corresponsables de las decisiones que tomen en todo lo que concierna a su salud y a su estilo de vida.

En segundo lugar, se abordará la cronicidad con un enfoque de salud poblacional, es decir, se pretende mejorar la salud de toda la población –personas sanas y personas enfermas- y también se pretende realizar un enfoque sobre necesidades de salud, que supone clasificar a los pacientes en función de sus procesos y de su gravedad.

Como cuarta línea resulta fundamental la integración asistencial, para así asegurar que se garantice la continuidad en la atención mediante la coordinación funcional de estructuras y el desarrollo de procesos integrados, y desarrollar asimismo una coordinación adecuada entre el sistema sanitario y social.

Como cuarta línea resulta fundamental la integración asistencial, para así asegurar que se garantice la continuidad en la atención mediante la coordinación funcional de estructuras y el desarrollo de procesos integrados, y desarrollar asimismo una coordinación adecuada entre el sistema sanitario y social.

En sexto lugar, se fijará la Atención Primaria como eje de la atención a la persona con enfermedad crónica, es decir, una Atención Primara con capacidad resolutiva y accesible. Y por último, será fundamental el establecimiento de alianzas y la creación de redes que promuevan los cambios, participen en su desarrollo y fomenten la corresponsabilidad en la utilización de los servicios.