Redacción Médica
20 de septiembre de 2018 | Actualizado: Miércoles a las 19:15

La atención a personas con daño cerebral adquirido recibe 1,3 millones de euros

Financiará 40 plazas concertadas de centro de día y ocho de la residencia

Martes, 07 de octubre de 2014, a las 18:01
Redacción. Pamplona
El Gobierno de Navarra ha financiado con 1.326.000 euros la atención de personas con daño cerebral adquirido, generalmente como consecuencia de un accidente de tráfico o tras padecer un ictus, que realiza Adacen (Asociación de Daño Cerebral de Navarra).

El consejero de Políticas Sociales, Íñigo Alli, conversa con una de las personas atendidas por Adacen.


Un total que va a sufragar las 40 plazas concertadas de centro de día y las ocho de la residencia, instalaciones que se ubican en Mutilva (Aranguren) y que han sido visitadas este martes por el consejero de Políticas Sociales, Íñigo Alli, y por la directora gerente de la Agencia Navarra para la Autonomía de las Personas, Gemma Botín.

El Departamento de Políticas Sociales también ha subvencionado este año con 140.000 euros cinco programas de esta asociación (de atención individualizada, de atención a las familias, de actividades ocupacionales, de vida independiente y de transporte adaptado), con 66.800 euros el funcionamiento de la propia entidad y con 20.000 euros un proyecto para favorecer a las personas con daño cerebral adquirido el acceso a las tecnologías de la información y comunicación.

Centro de día y residencia

El centro de día tiene dos unidades que dividen las 40 plazas, una para personas afectadas con gran discapacidad y otra para aquellos usuarios que tienen un mayor nivel de autonomía. Está dirigido a personas con daño cerebral adquirido que tengan entre 18 y 65 años, y en él se realiza una rehabilitación multidisciplinar de los usuarios, se fomentan las actividades instrumentales de la vida diaria (labores domésticas, manejo social, desplazamientos, etc.) y se proporcionan servicios de comedor y transporte adaptado.

La residencia cuenta con ocho plazas, empleadas tanto por usuarios que debido a su situación geográfica o socio-familiar necesitan permanecer en el centro de lunes a viernes, como por estancias temporales que favorezcan el descanso de las familias que atienden habitualmente a estas personas.