19 nov 2018 | Actualizado: 10:20

La ‘Asamblea del consenso’ de la OMC cierra el círculo

Las voces críticas con la orientación que el Consejo General cogió a mitad del mandato de Siguero han ido dejando, de forma más o menos forzada, sus reponsabilidades colegiales

Jueves, 10 de marzo de 2011, a las 23:17

Óscar López Alba. Madrid
Abril de 2009 marca un hito en la historia de la Organización Médica Colegial (OMC). El día 18 de ese mes, los presidentes de los colegios de médicos provinciales (el resto de la Asamblea no puede por estatutos) elegían por amplia mayoría a Juan José Rodríguez Sendín como presidente de la corporación. 41 votos a favor, 11 en blanco, y ninguno en contra confirmaban el avance de una época que fue definida entonces como la del ‘consenso’ en el seno de la organización, y que había empezado un año antes, en junio de 2008, con la elección de Ricard Gutiérrez como vicepresidente.

A la izquierda, abril de 2009, Isacio Siguero felicita a Juan José Rodríguez Sendín tras ser elegido éste nuevo presidente. A la derecha, Ricard Gutiérrez, el vicepresidente con el que comenzó la corriente de consenso, charla con Esteban Ímaz.

Este proceso de renovación en la Asamblea General encaminado al consenso se acaba de completar estos días con la renuncia del vicepresidente del Colegio de Navarra, Esteban Ímaz, que hace unos días se autodefinía en Redacción Médica como “la última voz crítica” en la OMC. Pero ese consenso también se logró con sacrificios previos, con la salida de voces críticas con la gestión de la Comisión Permanente anterior, que encabezaba el oftalmólogo Isacio Siguero, y que contaba con Rodríguez Sendín al frente de la Secretaría General y como líder claro.  Antes, fueron abandonando la oposición progresivamente otros presidentes provinciales ‘díscolos’ como Celso Mostacero (Zaragoza), Miguel Carrero (La Coruña), Tomás del Monte (Cáceres) y José Luis Doval (Orense), que protagonizaron históricos enfrentamientos con la Comisión Permanente. También fue ‘contestón’, aunque en menor medida, Alfredo Milazzo, presidente del Colegio de La Rioja. El denominador común de casi todos, el punto de partida de sus críticas, fue el cambio de un Siguero que llegó a la presidencia en 2005 con un programa descentralizador y revolucionario, y que a medio camino lo cambió para sorpresa de todos ellos.

Hito en el camino hacia el consenso. Marzo de 2007. La nueva junta de Zaragoza paga las coutas atrasadas a la OMC. En la imagen, Concepción Ferrer, vicepresidenta del Colegio, entrega los cheques al entonces presidente nacional, Isacio Siguero.

Celso Mostacero, la insumisión en las cuotas de la OMC

El caballo de batalla de Mostacero fue sin duda la cuota colegial. Descontento con el reparto que se hacía de los fondos en el Consejo General de Médicos, como protesta hizo que el Colegio de Zaragoza fuera acumulando impagos a Madrid durante varios años, liderando una especie de insumisión a la que se unieron otros presidentes. Su salida del mundo colegial (en marzo de 2007), y en consecuencia de la Asamblea de la OMC, se produjo por desacuerdos en el seno de la junta directiva de su propio Colegio por la elección de una determinada compañía aseguradora. Finalmente dimitió. Su sucesor en Zaragoza, Enrique de la Figuera (que sigue siendo presidente), firmó la paz con la OMC, pagó las cuotas que se adeudaban y hoy es uno de los directivos más participativos en las iniciativas que surgen de la Plaza de las Cortes madrileña. Mostacero, que fue gerente del Servicio de Salud de Aragón, estuvo casi 10 años presidiendo el Colegio. Ahora es vicepresidente de AMA.

De izquierda a derecha, José Luis Doval, Celso Mostacero, Luis del Monte, Miguel Carrero y Alfredo Milazzo.

Miguel Carrero, su rebelión se trasladó a su propio Colegio

El siguiente en dejar la oposición fue Miguel Carrero, presidente de La Coruña. Lo hizo en octubre de 2007, después de unos meses de convulsión en el seno de su propia junta directiva. Durante años, el Colegio de Coruña protestó de varias formas contra las políticas de la OMC, sobre todo las presupuestarias, principalmente a través de recursos administrativos. También fue uno de los llamados ‘colegios morosos’, porque su disconformidad con la aportación económica de los colegios al Consejo General la tradujo en impagos de las cuotas, una decisión que también adoptó el Consejo Gallego de Médicos. Además, el traumatólogo denunció a la Permanente de entonces (la encabezada por Siguero y Rodríguez Sendín) por incompatibilidades, al desempeñar cargos directivos en el Patronato de Huérfanos de la organización. A comienzos de 2007, cuando la ‘batalla’ con la Permanente era abierta, varios miembros de la junta directiva coruñesa decidieron volver la espalda a esta lucha y dimitieron. Meses después Carrero dejaba la Presidencia, después de casi dos décadas al frente de la misma. Hoy es presidente de la Previsión Sanitaria Nacional (PSN), cargo que ostenta desde 1997.

Tomás del Monte y José Luis Doval, historias paralelas

Las historias de Tomás del Monte (Cáceres) y José Luis Doval parecieron ir en paralelo. Ambos fueron muy críticos con la Comisión Permanente. En 2008 Del Monte aprovechaba la revista de su Colegio para informar a los facultativos del “pasteleo” de votos que había en la Asamblea de la OMC, y narraba la historia más reciente de la cúpula del Consejo General. Doval por su parte denunciaba incumplimientos en el programa con el que Siguero llegó a la Presidencia. Sus quejas se centraban especialmente en que no había promovido la descentralización de la estructura colegial, a imagen y semejanza del Consejo Interterritorial que forman el Ministerio de Sanidad y las comunidades autónomas. Los dos acabaron igual: con un proceso disciplinario abierto, que todavía hoy no se ha resuelto en los tribunales. La Asamblea de la OMC pidió incluso la inhabilitación asistencial de ambos. Aunque al principio reaccionaron con indiferencia, lo cierto es que pocos meses después Del Monte y Doval dejaban las presidencias de sus respectivos colegios. Hoy, consultados por este periódico, no quieren volver a hablar de su etapa en la OMC. Tomás del Monte es consejero de PSN desde enero de 2007. José Luis Doval es jefe de Servicio de Ginecología del Complejo Hospitalario de Orense (CHOU).

Alfredo Milazzo, defraudado por Siguero, 'engullido' por su junta directiva

Por último, Alfredo Milazzo, presidente del Colegio de Médicos de La Rioja, protagonizó una relación amor-odio con la Permanente de Siguero. Él fue uno de los que dio el voto al oftalmólogo en 2005 para vencer por sorpresa al hasta entonces presidente, Guillermo Sierra. También estaba seducido por la idea de la descentralización de la OMC, dando más importancia a los consejos autonómicos. Pero cuando vio que Siguero no cumplía se volvió muy crítico, y denunció que en la OMC no mandaba el presidente, que estaba preso de las ideas de otros miembros de la Permanente. En la línea de lo denunciado meses atrás por Tomás del Monte. Milazzo también abandono la dirección colegial por un ‘motín’ abordo en su propio Colegio, provocado por las siguientes declaraciones en la prensa local riojana: “Hay unos pocos que trabajan y mantienen el sistema, un cuarenta por ciento, médicos, enfermeras y tal. Luego, hay otro cuarenta por ciento que no da ni pique y hay un veinte, un treinta que anda por ahí”. Por esto dimitió la gran mayoría de miembros de su junta directiva, y también la Comisión Deontológica. Incluso la OMC tuvo que intervenir para poder enderezar el curso democrático del colegio, que acabó con la elección de Inmaculada Martínez como presidenta, la rival por excelencia de Milazzo. Eran finales de 2008.