Redacción Médica
21 de septiembre de 2018 | Actualizado: Viernes a las 18:00

“La Administración se ha precipitado al considerar voluntaria la colegiación de los médicos”

“En Cantabria no hay déficit de profesionales, es un problema de distribución”

Miércoles, 30 de marzo de 2011, a las 16:02

Cristina Mouriño. Madrid
El presidente de los médicos cántabros, Carlos León, considera que “la Administración se ha precipitado al considerar voluntaria la colegiación de los profesionales”, una decisión que parte de la interpretación que ha querido hacer el Ejecutivo regional de la Ley de Servicios Profesionales. “Efectivamente en Cantabria es voluntaria porque han interpretado de esa manera la ley y desde el Colegio creemos que no es potestad de la Administración el poder decidir si es obligatoria o no es obligatoria”, ha explicado a Redacción Médica.
 

El presidente de los médicos cántabros analiza la situación de la sanidad regional y de sus profesionales.

Valoración de la situación de la sanidad cántabra y de sus profesionales, ¿cuáles son sus principales demandas y necesidades?

La situación de la sanidad en Cantabria podemos abordarla desde dos aspectos. Por un lado podemos hablar de la calidad que ofrece la sanidad en Cantabria a los pacientes, que es alta o muy alta, en gran medida por los profesionales que hay allí. Y por otro lado, podemos hablar de cómo perciben los pacientes la calidad. En este aspecto es mejorable porque probablemente se estén tomando medidas que podían ser enfocadas de otra manera.

Respecto a los profesionales, desde el Colegio de Médicos estamos preocupados por la desmotivación que tienen ahora. Creo que los profesionales, al menos los médicos, están un poco desmotivados por la presión asistencial que tienen, los recortes salariales que ha habido hace poco, por la falta de productividad que no se ha pagado en Cantabria, en Atención Primaria se está haciendo autocobertura, etc.

¿Existe déficit de profesionales en la sanidad cántabra?

Yo soy más de la opinión de que la distribución es el problema. Creo que en Cantabria no hay falta de profesionales y si lo hay es en determinadas especialidades y probablemente en determinadas localizaciones, como en el resto de España. Pienso que no faltan profesionales, pero en determinadas especialidades, y ahora con la crisis, incluso ni eso, porque la limitación de la Administración es grande a la hora de contratar, de abrir expectativas. Lo que tenemos que hacer es ver los que tenemos y si se están utilizando bien. Creo que ahora con los recortes se están dando menos servicios a los usuarios y quizás esa sea la percepción pero no porque no haya profesionales sino porque no hay posibilidades de contratar más.

Uno de los problemas que presenta la Atención Primaria es la burocratización de las consultas, ¿qué medidas cree que deberían ponerse en marcha para solventar este problema?

Efectivamente el tema de la burocratización en la consulta, tanto en Especializada como en Atención Primaria, parte de una premisa fundamental que es la descoordinación entre estos dos niveles asistenciales. Se pueden tomar medidas en diferentes aspectos. La burocratización de las consultas parte de los partes de baja de incapacidad temporal, los volantes de transporte, los volantes de interconsulta, las derivaciones al especialista, etc. En Cantabria se ha tomado una medida, que creemos que es bastante acertada, que es la implantación progresiva de la receta electrónica. Está haciendo que algo que es algo puramente administrativo como es ir a recoger la receta, que lo que genera es sobrecargar al médico y no dar opción de dar más consultas a los pacientes.

Otro asunto son los certificados médicos. Ahora parece que se ha puesto “de moda” el tema de que el médico haga certificados de salud para todo; para una oposición, para ir a un balneario, a hacer un deporte; no tiene tampoco mucho sentido. Todo esto hace que al final para lo que estamos, que es prevenir y curar, esté ocupando tan solo entre el 60-70 por ciento de la consulta y entre el 40-30 por ciento son labores puramente administrativas.

Carlos León explica en qué consiste el Consejo de la Profesión y su puesta en marcha.

Recientemente ha tomado posesión como presidente del Colegio de Médicos de Cantabria y ha destacado, como una de sus principales líneas de actuación la puesta en marcha del Consejo de la Profesión; ¿por qué cree que es necesario este órgano? ¿cuándo prevén su puesta en funcionamiento?

Esto no es una idea nueva, si que queremos que se lleve a cabo cuanto antes, pero es algo que viene de años atrás. Pensamos que todos los temas que están en relación con la medicina y con la profesión debe de estar consensuado entre médicos. El objetivo de esto es ese. Muchas de las decisiones se toman en mesas sectoriales o en reuniones en las que los sindicatos que toman la decisión no están representados fundamentalmente por médicos o no representen fundamentalmente a médicos. Yo no digo que el celador, el auxiliar o la enfermera no puedan aportar ideas, pero que finalmente sea una mesa en la que probablemente estemos en minoría la que tome decisiones nuestras no tiene sentido y menos cuando no se nos ha escuchado.

Pensamos que las condiciones del médico tienen que ser particulares, siempre consensuadas y siempre que vayan un poco en línea con lo que quiera la Administración; y que no sea solo la parte clínica la que prevalezca, porque en el Consejo de la Profesión lo que queremos es que esté implicado en todo lo que es la medicina; es decir, la universidad, los sindicatos profesionales médicos, la Administración, las sociedades científicas.

Creemos que en este foro no siempre tenemos que hablar de condiciones laborales, también abordaremos, por ejemplo, campañas de prevención y salud. Pienso que esto motivaría también a los médicos. De esta manera también la Administración podría tener una visión directa.

En cuanto a fechas, nosotros nos hemos marcado el objetivo de llevarlo a cabo antes de que finalice el año.

Uno de los retos a los que se enfrentan los colegios profesionales es la implantación de la Ley Ómnibus y la ventanilla única, ¿en qué situación se encuentra su desarrollo?

En Cantabria, durante el año 2010, hemos implantado en nuestro colegio un sistema integral de la información, informatizado. Ahora estamos a la espera de que las distintas administraciones puedan avanzar en lo que es la Ley Ómnibus para poder ofrecer lo que es fundamental para el colegiado que es poder colegiarse de una manera informática sin tener que estar presencialmente en el colegio.

Ahora mismo no existe esta forma porque ni si quiera tenemos acceso con otra administración para poder comprobar los títulos. Lo fundamental cuando nos vienen al colegio para colegiarse es ver que es médico. Yo no puedo acceder a lo que tiene la Administración para confirmar eso.

Por otro lado, estamos a la espera del carnet colegial, que lo tenemos en marcha y que nos dará una certificación y una seguridad en la cual veremos cuáles son médicos y cuáles no y les permitirá al mismo tiempo a los colegiados, poder acceder a todos los contenidos que tenemos para ellos en nuestra página web, que por cierto, inauguraremos el 1 de abril.

Vamos a actualizar todo el contenido de la web y vamos a desarrollar el apartado del Portal del Colegiado, en el que podrán acceder a todo lo que sea relativo a la profesión, podrán acceder a documentación, cambiar sus datos, solicitar e inscribirse en cursos, pedir certificados; este es el objetivo de la Ley Ómnibus y de la ventanilla única.

Hemos implantado el programa pero nos falta el poder conectar con las administraciones. Además también pretendemos potenciar el aspecto del colegio como servicio al ciudadano, en el que trabajamos desde 2006, para que pueda acceder a saber si este médico reúne o no las cualidades para poder ejercer. Tenemos desde el año 2006 un directorio médico en el que pueden consultar nombre, apellidos, dirección profesional, etc; actualizado cada poco tiempo. Esta herramienta supone un espacio en el que ellos puedan hacer sus sugerencias e incluso reclamaciones.

León considera “precipitada” la decisión del Ejecutivo regional de considerar la colegiación voluntaria.

En algunas comunidades están preocupados porque la entrada en vigor de la Ley de Servicios Profesionales que prepara el Ejecutivo nacional ponga en peligro la colegiación universal obligatoria para los profesionales sanitarios. En el caso de Cantabria la colegiación es voluntaria, ¿cree que debería hacerse obligatoria?

Efectivamente en Cantabria es voluntaria porque han interpretado de esa manera la ley. Consideramos que se han precipitado, creemos que no es potestad de la Administración el poder decidir si es obligatoria o no es obligatoria. Hay una ley de rango superior a la cual estamos a la espera todos los colegios profesionales, que tenía que haber salido ya, y que será la que nos marque si la colegiación será o no obligatoria.

Desde el Colegio de Médicos de Cantabria creemos que tiene que ser obligatoria porque los colegios van a ser la única garantía que existirá para los propios profesionales y ciudadanos de que el profesional reúne las cualidades, de que tiene un control en el cual se va a dirigir a ejercer correctamente su profesión, y serán los ciudadanos los que puedan decidir éste lo es, o éste no lo es. Creo que es algo que le interesa a todas las partes, porque el fin último es la salud de los ciudadanos.

Si la Administración es juez y parte en decir que esta persona es médico, que tiene que hacer de esta manera las cosas; cuando tenga que sancionar o decir que no se están haciendo las cosas correctamente, ¿va a ser la misma administración la que le llame la atención, o tiene que ser un órgano independiente? Nosotros creemos que tiene que ser alguien independiente, que sepa de lo que habla.

Este año, el anterior presidente, Pablo Corral, ha puesto en marcha el nuevo carnet del colegial, del que podrán hacer uso sus 3.000 colegiados a partir del mes de abril y que gracias a su certificación digital y firma electrónica permite, entre otras operaciones, certificar la condición de médico de un facultativo, sus especialidades y competencias profesionales; ¿qué otras iniciativas tienen previsto llevar a cabo?

Tenemos una serie de proyectos, que hemos iniciado hace tres años, y que están ya finalizando. Entre ellos está el Programa de Atención Integral al Médico Enfermo (Paime), que está funcionando muy bien, pero pensamos que los profesionales, no es que desconozcan que existe, sino que: por un lado, tienen miedo a reconocer que necesitan ayuda; y por otro, creen que eso es motivo de que le inhabiliten.

En este programa, el Colegio pone las medidas, pone la ayuda psicológica, de ingreso, jurídica; pero desde las entidades y la administración tienen que poner en conocimiento este problema. Y estamos en este paso, queremos concienciar a coordinadores, jefe de servicio, de sección, gerentes, de que tienen una herramienta que también es suya, en la cual estamos en colaboración estrecha con la Consejería de Sanidad, y creemos que se puede avanzar mucho más.

Queremos también continuar con la tolerancia cero a las agresiones. Aquí detectamos al menos un problema. Tenemos datos, porque hace poco ha salido el observatorio de la Organización Médica Colegial (OMC) sobre las agresiones, en cuál se habla de 11 agresiones en Cantabria durante el año 2010; pero pensamos que hay más. Bien porque los datos de la Administración y los nuestros no están cruzados, o bien porque muchos médicos tienen miedo a que integrarse en el protocolo de agresiones que posee el Colegio de Médicos es acabar en denuncia.

Otra de las iniciativas que nos parece importante es potenciar la relación con la Universidad de Cantabria. Compartimos profesionales, creemos que podemos hacer cosas conjuntas y de hecho estamos trabajando para ello.

Además también nos parece fundamental acercarnos a la sociedad, queremos que sepan que el Colegio de Médicos de Cantabria está ahí y evitar ese corporativismo que muchas veces se transmite. Creo que el Colegio de Médicos, a través de su Fundación, les puede aportar mucho y vamos a invertir tiempo y esfuerzo para que los ciudadanos vean en el Colegio un sitio dónde poder informarse, en definitiva, que haya una interactuación.

Otro proyecto es la implantación del nuevo código deontológico que se ha elaborado hace poco.
 

El presidente del Colegio de Médicos analiza la relación con la Consejería de Sanidad.

Por último, ¿cómo es la relación con la Consejería de Sanidad?

La relación con la Consejería de Sanidad no es mala, ojalá hubiera sido mucho mejor. Creemos que desde que iniciamos este proyecto hace ya 7 años hemos tenido proyectos comunes encima de la mesa, de los que algunos han llegado a buen puerto, como el Paime, pero en otros ha habido discordancias y lo que ha hecho es que al final cada uno hemos trabajado de manera paralela.

Creemos que podemos trabajar mucho más de manera conjunta por el bien de la Administración, el Colegio, los colegiados y el paciente. Nuestra relación con el Servicio Cántabro de Salud es diferente. Probablemente porque muchas de las veces han visto que las cosas son o blancas o negras, y yo creo que siempre hay una gama de grises y diferentes maneras de ver las cosas. No hemos sido capaces de llegar a acuerdos en muchos aspectos y creo que es fundamentalmente por la manera de tomar decisiones de forma unilateral. Antes hablábamos que el profesional está desmotivado porque muchas veces no se le escucha. Tenemos la sensación de que el Servicio Cántabro de Salud toma decisiones sin contar con los colegiados, con sus médicos.

Desde que he tomado posesión nos hemos reunido con diferentes gerentes y con diferentes instituciones pertenecientes a la Administración.