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Implantan en España las primeras válvulas aórticas reposicionables fuera del estudio clínico

El dispositivo permite un posicionamiento y una colocación precisos

Lunes, 05 de mayo de 2014, a las 14:21
Redacción. Madrid
El Servicio de Hemodinámica de Policlínica Gipuzkoa, en San Sebastián, ha realizado los dos primeros implantes en España, fuera del marco del estudio clínico, de una nueva válvula aórtica cardiaca cuya principal peculiaridad es que es reposicionable, es decir, que el hemodinamista puede manejarla con mayor seguridad hasta asegurar su anclaje, moviéndola para su mejor fijación si así lo necesita.

El equipo de Hemodinámica de Policlínica Gipuzkoa.


Los dos pacientes intervenidos tenían perfiles de alto riesgo para la cirugía a corazón abierto. En este sentido, las válvulas aórticas percutáneas suponen una alternativa única y eficaz para los pacientes con estenosis aórtica grave y considerados no aptos para el reemplazo valvular aórtico mediante cirugía abierta. La intervención se ha realizado mediante un cateterismo a través de la arteria femoral.

Según Mariano Larman, jefe del Servicio de Hemodinámica, el primer paciente al que se le ha colocado la nueva válvula es un varón que presentaba perfiles de alto riesgo para la cirugía: “Se trata de un hombre de 85 años que se fatigaba mucho desde hace un año, ya que padecía una estenosis aórtica severa, con mucha disnea, por encontrarse la válvula aórtica muy cerrada. La indicación era cambiarle la válvula, pero la cirugía en su caso tenía un riesgo alto, por su edad y por las comorbilidades que presenta”.

La segunda paciente ha sido una mujer de 76 años con estenosis aórtica, pero con una gran afectación del músculo del corazón, y que también presentaba una gran hipertensión pulmonar, con una fracción de eyección del corazón muy deteriorada, con tan solo el 30 por ciento.

Ambos pacientes fueron intervenidos con la misma técnica, mediante la implantación de esta novedosa válvula aórtica reposicionable por vía percutánea, y en apenas dos horas fueron trasladados a la UCI para su completa recuperación. Los pacientes se recuperaron con normalidad y en cuatro días recibieron el alta hospitalaria. “Tras la implantación de la válvula, la mejoría que refieren los pacientes es muy rápida y la notan enseguida, en las primeras veinticuatro horas”, afirma Larman.