Redacción Médica
24 de septiembre de 2018 | Actualizado: Lunes a las 18:15
Viernes, 24 de enero de 2014, a las 15:44
Javier Leo. Madrid
Aproximadamente una de cada seis camas del SNS está ocupada por un paciente crónico que tiene el alta médica pero requiere de una atención sociosanitaria que no puede ser proporcionada por sus familias, según los datos del Catálogo Nacional de Hospitales en 2012 y la estimación de los profesionales médicos.

Los profesionales señalan la necesidad de un espacio sociosanitario efectivo.

Así lo confirman desde la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (SEGG), donde cifran en un 15 por ciento (en torno a 16.000 camas si se cruza el porcentaje con los números del catálogo) el número de plazas hospitalarias ‘bloqueadas’ por crónicos dados de alta. Este desajuste entre demanda y oferta asistencial lo ha puesto sobre la mesa el presidente canario, Paulino Rivero, que en unas polémicas declaraciones acusaba a las familias de “abandonar” en los hospitales a sus mayores, a pesar de contar con el alta médica.

Detrás de esta falacia, de la que se ha retractado el propio Rivero restando responsabilidad a las familias y asumiendo la falta de recursos y coordinación, los profesionales sanitarios ven un problema del que mucho se habla pero poco se hace: la necesidad de un espacio sociosanitario tangible y efectivo, en Canarias y en la mayoría del resto de las autonomías.

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