Redacción Médica
18 de julio de 2018 | Actualizado: Martes a las 18:45

Farjas prevé que la compra centralizada reduzca los costes un 20 por ciento

El Ministerio planteará a las CCAA la adquisición agregada o una central de contratación

Martes, 31 de enero de 2012, a las 23:22
María Márquez / Imagen: Pablo Eguizábal. Madrid
La secretaria general de Sanidad y Consumo, Pilar Farjas, inauguró ayer la ‘III Conferencia Especializada Central de Compras Hospitalarias’ organizada por Intereconomía. Con deudas autonómicas que en el caso de Farmaindustria superan los 6.300 millones de euros y en el pago a farmacias los 2.000 millones, la compra centralizada se presenta para el Ministerio que dirige Ana Mato como un “instrumento de eficiencia” a aplicar de forma “urgente”, tal y como reiteró Farjas. Dos fórmulas y un recorte de costes que oscile entre el 15-20 por ciento, son las claves de una nueva política que Mato impulsará enriqueciéndose de las experiencias pioneras de diversas autonomías.

Fórmulas que estudia el Ministerio y sus ventajas.

Las fórmulas para la compra centralizada con las que trabaja el Ministerio son dos: la adquisición “agregada” y las centrales de contratación. Ambas seguirán criterios de adhesión voluntaria, identificación por productos “progresiva” y priorización de la demanda por parte de las comunidades autónomas. Para la secretaria general de Sanidad y Consumo, la iniciativa que puso en marcha el anterior Gobierno con la compra de la vacuna de la gripe estacional, a la que sin embargo solo se adhirieron ocho autonomías, es una prueba de que el consenso en esta política “es posible”. En esa primera experiencia, se logro una reducción de coste del 14,5 por ciento (3,2 millones de euros).

Recalcando el absoluto respecto hacia las decisiones autonómicas, Farjas reiteró que esta iniciativa es “complementaria” a las políticas que cada una de ellas haya establecido, pues son varias las comunidades, como País Vasco, Comunidad Valenciana, Cataluña, Andalucía o Castilla-La Mancha, que ya han implementado esta medida a nivel autonómico.

Aprovechando esta “gran experiencia de las CCAA”, el objetivo ministerial sería “estabilizar” el suministro, reducir los costes en un 15-20 por ciento, homogeneizar suministros y productos, lograr “estándares de calidad homogéneos y mínimos” para el Sistema Nacional de Salud, y garantizar los tiempos de pago.

A la cita han acudido representantes de las citadas autonomías cuyas experiencias guiarán a la ministra Ana Mato y su equipo, como es el caso de Castilla-La Mancha, Comunidad Valenciana, Madrid, Murcia y Pais Vasco.

En primera fila, se encontraba Sagrario Pérez Castellanos, directora general de Cartera Básica de Servicios del SNS y Farmacia, junto José Ramón Luis-Yagüe, director de Relaciones con las Comunidades Autónomas de Farmaindustria. Y entre los diversos participantes se encontraba Jesús Galván, viceconsejero de Sanidad y Asuntos Sociales de Castilla-La Mancha (a la izquierda en la segunda foto).

Castilla-La Mancha demanda un nuevo modelo de gestión sanitaria

El viceconsejero Jesús Galván (arriba) y  el director general de Recursos Económicos de la Consejería valenciana, Eloy Jiménez.

El viceconsejero de Sanidad y Asuntos Sociales de Castilla-La Mancha, Jesús Galván, ha defendido que la gestión de compras compartidas con otras comunidades es “un reto necesario para la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud”. Galván ha manifestado que el propio desarrollo del Plan de Garantía de los Servicios Sociales Básicos de Castilla-La Mancha “expresa una forma macroeficiente de utilizar los recursos que recibe la Comunidad en beneficio de los usuarios”.

El viceconsejero ha estimado prioritario introducir un nuevo modelo en la gestión sanitaria “para poder así conseguir que haya nuevos resultados ajustados a la realidad que viven la Administración, la sociedad y los proveedores”, un paso en el que quiere ser pionera la Consejería de Sanidad y Asuntos Sociales de Castilla-La Mancha, que dirige José Ignacio Echániz.

Galván ha urgido al pacto autonómico y a la cooperación entre regiones para abaratar costes sin perder calidad con la compra conjunta y ha solicitado que se dé prioridad a “dos o tres estrategias que sirvan para demostrar que las alianzas funcionan, pasando así del análisis de la situación del Sistema Nacional de Salud a la puesta en marcha de medidas concretas que garanticen su sostenibilidad y vayan construyendo el sistema sanitario del futuro”.