Redacción Médica
21 de julio de 2018 | Actualizado: Sábado a las 13:30
Lunes, 10 de octubre de 2011, a las 17:31

LA ENTREVISTA DE REDACCIÓN MÉDICA
ANTONIO SÁEZ AGUADO, CONSEJERO DE SANIDAD DE CASTILLA Y LEÓN
“Toca menos ladrillo y más tecnología de la información”
Lamenta que para el Ministerio de Sanidad la sostenibilidad del SNS sea solo política farmacéutica

Cree que la situación financiera de las autonomías es un problema nacional, y que Gobierno y Sanidad están "mirando para otro lado"

No considera que vaya a ser muy relevante la influencia del 9/2011 en su región porque ya es la segunda en prescripción de genéricos
 

Ricardo López / Óscar López Alba / Imagen: Miguel Ángel Escobar.
Antonio Sáez Aguado es de esos gestores que llevan toda una vida profesional al servicio de la sanidad. Casi en la sombra, con algún foco de su etapa de gerente del Servicio de Salud de Castilla y León (Sacyl), del que fue el primer responsable tras las transferencias. Como ha sucedido en otros gobiernos autonómicos, con la llegada de la crisis económica, el presidente regional Juan Vicente Herrera buscó un perfil de gestor con experiencia para Sanidad, y lo encontró en este especialista en Dirección de Hospitales. El reto de Sáez Aguado ahora es lograr la máxima eficiencia para mantener el alto nivel de satisfacción que los castellanoleoneses tienen de su sanidad.

El consejero Antonio Sáez Aguado, durante la entrevista.

Usted que vivió una etapa previa en el Servicio de Salud de Castilla y León (Sacyl) hace unos cuantos años, ¿cómo ha encontrado la sanidad al volver a primera fila, en este caso como consejero?

Lo primero que he encontrado es un desarrollo importante en la sanidad pública de Castilla y León. Desde las transferencias que se iniciaron en mi primera etapa, la sanidad regional ha mejorado en términos de recursos humanos, con más de 7.000 profesionales incorporados; en infraestructuras, ya que se ha desarrollado un plan muy potente; y también en organización. En definitiva, una sanidad pública muy valorada por los ciudadanos.

De hecho, desde 2002, desde las transferencias, es la comunidad autónoma que más ha mejorado en el índice de satisfacción de los ciudadanos. Ese es el lado positivo que me he encontrado.

En el lado negativo se encuentra la situación económica y presupuestaria que está, como en todas las comunidades, generando muchas tensiones y que es una prioridad que tenemos que abordar ahora.

¿Cómo va a condicionar esta situación económica los cuatro años que tiene por delante en la Consejería?

En principio hay una incertidumbre inmediata que se ha acrecentado por la convocatoria de elecciones que ha hecho el Gobierno sin ni siquiera prorrogar los presupuestos. Los gobiernos de Felipe González, aun cuando estaban en retirada, por lo menos prorrogaron los presupuestos, y eso da cierta certidumbre a las comunidades a la hora de elaborar los suyos. En estos momentos no sabemos los ingresos que van a provenir del Estado, la evolución del modelo de financiación y eso condiciona esa incertidumbre inicial. La segunda incertidumbre es la propia situación económica del país y de la comunidad. Siempre hemos dicho que la mejor forma de garantizar la sostenibilidad de la sanidad pública es la recuperación económica, y eso exige un cambio de política económica. Si no se produce, podremos mejorar la sanidad pública, pero no estaremos garantizando su sostenibilidad.

¿Qué situación se ha encontrado al llegar a la Consejería?

¿En qué consiste el plan de saneamiento anunciado?

Tenemos noticias estos días de importantes recortes en otras comunidades, de retrasos en los pagos a las oficinas de farmacia. ¿En su comunidad la situación es tan delicada para prever situaciones de conflictividad parecidas?

No se han producido este tipo de situaciones. Tenemos alguna deuda pendiente con los proveedores, especialmente con los grandes laboratorios que nos suministran en los hospitales, pero el pago a la oficina de farmacia lo hacemos al día. Entendemos que no son proveedores normales, sino que son establecimientos de interés público. Espero que no tengan que producirse estas situaciones. Nosotros, frente a los ajustes, hemos apostado por una política que intenta primar la eficiencia en la sanidad pública, porque creemos que aún existe margen de eficiencia para afrontar esta situación con los mismos recursos que ahora. No hemos previsto ajuste en las retribuciones a los profesionales, y el tema de los proveedores lo estamos negociando y hemos elaborado un plan de saneamiento para poder abordarlo en los próximos años.

Lo que más me preocupa es que estas dificultades que tenemos los servicios de salud no son un problema autonómico, sino de Estado, y tanto el Ministerio de Sanidad como el Gobierno de la Nación parece que se ponen de perfil como si esto no afectara a la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud (SNS), no ya de uno o de otro servicio de salud autonómico.

¿En qué consiste exactamente este plan de saneamiento?

Tiene una doble vertiente. Internamente, en la organización, medidas para la mejora de la eficiencia, y en segundo lugar negociación con los proveedores para establecer unos plazos y afrontar esa deuda que tenemos con ellos. Desde el punto de vista organizativo estamos trabajando en mejorar la gestión clínica, y trasladar a los profesionales la idea de que es en la clínica donde se producen decisiones que tienen que ver con la calidad, con los resultados, con la seguridad de los pacientes, con su satisfacción y también con el gasto. Queremos dar a los servicios hospitalarios y a los equipos de Atención Primaria un poco más de autonomía para que tomen decisiones sobre los recursos que utilizan y vincularlo a incentivos. Entendemos que esa es la mejor medida, la más estructural, que permite avanzar en sostenibilidad.

¿Cuál va a ser su política en Recursos Humanos?

¿Qué planes hay sobre infraestructuras?

Vamos a avanzar también en atención sociosanitaria, dotándonos de unidades de convalecencia en centros asistenciales que hagan más rápida el alta hospitalaria en casos en los que no se produce por situaciones sociales. Vamos a mejora la continuidad asistencial entre Primaria y Especializada, porque entendemos que el paciente es el mismo, los profesionales son especialistas en los dos niveles y deben trabajar con el mismo criterio, con los mismos protocolos, con independencia en el nivel que estén. Y una cuarta línea que se orienta a mejorar nuestra capacidad de compra, a través de compra agregada, más centralizada, con una plataforma informática que nos va a permitir reducir los costes en la adquisición de productos y servicios.

Y en la segunda vertiente de saneamiento de la deuda, tenemos ya contactos con Farmaindustria y hemos intentado operaciones con entidades financieras, pero curiosamente han coincidido justamente con la rebaja en la calificación de la deuda española y las entidades financieras no han entrado finalmente en esa operación.

¿Es una preocupación especial de la Consejería el tema de los recursos humanos?

Sí, porque desde las transferencias hemos incorporado casi 7.000 profesionales, y la actividad de la sanidad pública se ha incrementado en un 3 o un 4 por ciento. Estamos viendo con nuestros profesionales la necesidad de aumentar la productividad, de rentabilizar más el uso de los quirófanos, y de rentabilizar más el uso de la tecnología. Creemos que eso se consigue más fácilmente dándole al profesional más autonomía. Así vamos a poder seguir haciendo lo mismo aunque tengamos menos recursos.

Desde la Dirección General de Recursos Humanos se ha hablado sobre la posibilidad de incentivar a los profesionales que elijan plazas alejadas de los núcleos de población principales. ¿Se ha avanzado algo en este sentido?

Hemos establecido hace unos años una especial incentivación retributiva para algunos puestos de trabajo. También el clima laboral, la adhesión a la organización, lo puede permitir. Hemos dotado de tecnología algunos de los hospitales pequeños. Hemos creado centros de especialidades en zonas periféricas, algunos de ellos oscilan entre las siete, ocho y hasta las trece especialidades. Cerca de Portugal, en la montaña leonesa, en la palentina, en el valle del Tiétar, en Benavente. Hay otra labor añadida que hemos hecho con un programa de fidelización de especialistas, ofertando a los residentes, incluso antes de que terminen su periodo formativo, condiciones laborales atractivas y ‘fichándoles’ con premura para determinados puestos de trabajo.

¿Hay iniciativas para reducir las listas de espera?

¿Cómo afectará el 9/2011? ¿Cuál es su política en farmacia?

¿Cuál es la situación respecto a las infraestructuras?

Partimos de una situación en la que gracias al esfuerzo que se ha hecho, hemos construido dos nuevos hospitales, 50 centros de salud, ampliado otros 70, hecho obras de ampliación en casi todos los hospitales. Nos quedan cuatro obras importantes en hospitales, que vamos a intentar mantener, y también algún centro de salud, pero también hemos advertido que no va a ser posible iniciar nuevos proyectos en los próximos dos años porque la prioridad es garantizar lo nuclear de la sanidad pública. No son recortes, sino aplazamientos que nos pueden permitir no hacer recortes en prestaciones, ni en derechos, ni en servicios. Vamos a trabajar menos el ladrillo, y algo más las tecnologías de la información en sanidad, y eso introduce un elemento de eficiencia. La historia clínica electrónica generalizada para el conjunto del sistema, la receta electrónica, la digitalización de imágenes, que ya casi está completada, eso frente al ladrillo nos da más eficiencia.

Lea la entrevista completa en la sección de CASTILLA Y LEÓN