Redacción Médica
20 de septiembre de 2018 | Actualizado: Miércoles a las 19:15
Lunes, 17 de octubre de 2011, a las 18:09

LA ENTREVISTA DE REDACCIÓN MÉDICA
CONSEJERO DE SANIDAD DE LA COMUNIDAD VALENCIANA
Rosado: “El Consejo Interterritorial debe ser más serio”
Avisa de que "si se siguen tocando los precios, hay riesgo de romper el equilibrio farmacéutico"

Apuesta por la fórmula empresarial en la que se paga más al que mejor hace las cosas

"El modelo Alzira funciona y hay que promocionarlo, porque precisamente evita la privatización"

Ricardo López / Óscar López Alba / Imagen: Miguel Ángel Escobar
Ha ido subiendo la escalera de las responsabilidades sanitarias peldaño a peldaño hasta ser nombrado consejero. Una evolución natural que convierte a Luis Rosado en una de las voces más experimentadas del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (SNS).

Tiene claro que hay que virar el sistema, cambiar los conceptos de la asistencia para armonizarla con la realidad en la que vivimos. Además, huye del habitual paternalismo con el paciente y busca darle herramientas que le sirvan para corresponsabilizarse de su enfermedad. Todo esto lo quiere llevar a cabo sin grandes aspavientos, con el trabajo diario, transformando las cosas sin prisas, pero sin pausa.

Luis Rosado, durante la entrevista con Redacción Médica.

Tras unos meses como consejero, y aunque su trayectoria en el departamento es larga, ¿qué balance hace de la situación que ha encontrado?

La sanidad valenciana está en una situación excelente desde el punto de vista de infraestructuras. Las dos últimas legislaturas han sido extremadamente productivas en cuanto a recursos dentro de la comunidad, se han hecho hospitales, alrededor de cien centros de salud, se han consolidados los sistemas de información, el modelo de trasplantes es reconocido en todo el Estado. Hay elementos de gestión que hacen que la comunidad esté en una situación muy buena desde el punto de vista de partida.

El problema que nos encontramos es cómo conseguir que este nivel de bienestar que tienen los ciudadanos se pueda mantener hacia el futuro, teniendo en cuenta que hay una crisis económica generalizada y de tipo estructural a la que se añaden problemas coyunturales, incluso de liquidez. No hablamos solo de problemas presupuestarios, sino de liquidez dentro de las comunidades autónomas. Esto nos obliga a tomar medidas a corto plazo, pero sobre todo sabiendo que tenemos que hacer un cambio estructural de toda la sanidad. Sabemos que hay que cambiar casi todo para seguir igual. A los que nos toca gobernar ahora no podemos compararnos con las anteriores legislaturas. Solo podemos pasar página y echar nuestros intereses hacia el futuro. Tenemos que conseguir que la sanidad cambie sus paradigmas actuales para garantizar la prestación de calidad al ciudadano.

¿Pueden verse en la Comunidad Valenciana problemas de impagos o recortes en las nóminas de los trabajadores, como está sucediendo en otras autonomías?

En todas las administraciones pasa. Insisto en que no es un problema de presupuestos, sino de liquidez. Cuando los administradores van a la caja para poder pagar se encuentran que no disponen de esta caja porque las entidades que tienen que garantizar estas cantidades ni se fían ni al mismo tiempo tienen capacidad económica.

Sí que es verdad que cada comunidad autónoma debe establecer sus prioridades, y la nuestra es primero no mermar las prestaciones sanitarias al ciudadano, y después conseguir que no se mermen los salarios y los pocos elementos de incentivación que podemos utilizar sobre los profesionales. La única posibilidad de sortear esta situación es que el ciudadano, el profesional y la Administración compartamos los mismos objetivos.

¿En qué situación se encuentra la sanidad valenciana?

Pago a los proveedores y Centro Príncipe Felipe.

¿En qué consisten exactamente esas formas de incentivar al profesional?

Hay dos aspectos principales para conseguir la implicación. Uno de ellos es el sentimiento corporativo de los objetivos de la propia organización. Si uno trabaja en la sanidad pública, lo que tiene es que sentirse sanidad pública y cumplir los objetivos y compartirlos. Y saber cuáles son los problemas de la sanidad pública. Por ejemplo, que la eficiencia ya no es una opción, sino que forma parte de las obligaciones de cada uno.

Los elementos motivadores principales son, efectivamente los económicos, y están relacionados con el desempeño. Tendremos que buscar la posibilidad de pagar más al que mejor haga las cosas. Lo que tienen que hacer las administraciones en el fondo es imitar el modelo empresarial con sus ejecutivos.

Luego hay una cosa importantísima, que no cuesta dinero, que es la participación de los profesionales en la toma de decisiones. Los profesionales tienen a veces ideas más cercanas a la realidad que la propia Administración, y lo que tenemos que hacer es tener en cuenta esas ideas para llevarlas a cabo.

Dentro de las dificultades económicas que ha señalado, en la Comunidad Valenciana hay dos focos que pueden ser más polémicos, los proveedores y el Centro de Investigación Príncipe Felipe (CIPF). ¿Cómo está la situación en ambos casos?

En el caso de los proveedores, la Comunidad Valenciana no tiene ninguna diferencia respecto al resto de autonomías. Lo que ocurre es que unas determinadas pequeñas y medianas empresas se han asociado en una plataforma para generar un estado de opinión para solucionar su problema. Yo lo entiendo, porque son pequeñas empresas a las que no cobrar les supone en algunos casos hasta su desaparición. Nosotros lo que no queremos es diferenciarlos del resto de proveedores que no protestan, y que tienen los mismos problemas. Lo que estamos haciendo es tratar los problemas de forma individualizada para darles salida, porque ahora no podemos hacerlo de una forma global.

Respecto al Príncipe Felipe, los problemas vienen derivados de la situación económica global, que ha hecho que en el tiempo se vayan disminuyendo las aportaciones por parte de las administraciones, la nuestra y la central, porque había una subvención por parte del ministerio para medicina regenerativa que no se ha producido en este último año. No es que haya sido el único motivo para que el centro no vaya bien, pero ha sido la gota que ha colmado el vaso. No ha quedado más remedio que plantear un plan de viabilidad. Lo que está claro es que en la Comunidad Valenciana vamos a seguir apoyando la investigación y para apoyarla hay que hacer un estudio y una modificación de cómo funciona actualmente, para que las líneas de investigación verdaderamente productivas, las que dan valor a la sociedad y las que dan valor al Príncipe Felipe, sean las que sobrevivan y apoyarlas. Hay que adelgazar la estructura del propio centro para que pueda llevarse a cabo esto.

"El Consejo Interterritorial debe ser más serio"

¿Cuál es la política farmacéutica de su Consejería?

Hablaba hace un momento del problema de liquidez que sufren las administraciones. ¿Se puede plantear que la financiación de la sanidad sea finalista? El candidato socialista Alfredo Pérez Rubalcaba ha propuesto eso y gravar con impuestos alcohol y tabaco. ¿Qué le parecen estas propuestas?

Creo que la crisis económica es una crisis global, no es una crisis de la sanidad. Probablemente hay diferencias importantes en este momento en lo que está anunciando el Partido Socialista y lo que propone el Partido Popular. El PSOE lo que quiere es elevar los impuestos y el PP es precisamente reactivar la economía, que no tiene nada que ver. No se trata de recaudar más dinero para pagar lo que se debe, sino conseguir que los ciudadanos recuperen la estabilidad laboral, y al generar empleo que aporten cantidades al Estado. Elevar los impuestos no es más ni menos que un parche. Hay que modificar las reglas del juego.

Parece claro que hay que cambiar la manera de entender el SNS. El perfil del paciente ha cambiado en los últimos años. ¿Si no vamos hacia la atención al crónico el SNS puede ser insostenible?

Es esencial cambiar el enfoque de la sanidad. Hasta ahora se ha centrado en la tecnología, en corregir la enfermedad, en buscar medios diagnósticos avanzados, medicamentos cada vez más complejos. Pero poco nos hemos preocupado de evitar que los pacientes que antes de enfermar ya tienen un estado de salud alterado puedan evolucionar hacia una enfermedad ya establecida. Debemos centrarnos en los que sabemos que van a desarrollar enfermedades crónicas, y que esas enfermedades crónicas van a provocar situaciones de enfermedades agudas, y aquellos que están con enfermedades crónicas y no están tratados de una forma adecuada. Tan sencillo como centrar en el 5 por ciento de los ciudadanos, que consumen el 50 por ciento de los recursos, la actividad clínica. Estos enfermos no están en los hospitales, están en sus domicilios, y hay que incidir sobre ellos.

Otra de las líneas hacia las que todas las Administraciones parecen dirigirse es la política del gasto farmacéutico. El Interterritorial de julio acordó fomentar de una forma más explícita el apoyo a la prescripción por principio activo. ¿Cómo está la situación en la Comunidad Valenciana?

Nosotros tenemos ya un modelo que favorece la prescripción por principio activo y el genérico simplemente de forma voluntaria y ligado a los objetivos. Esto nos ha ido bien y hemos aumentado el porcentaje de prescripción de genéricos y hemos conseguido ahorros económicos importantes. Pero a mí me da la impresión que no hay que romper el equilibrio que se genera entre todos aquellos que intervienen en la cadena del producto farmacéutico, que van desde a la industria, hasta el distribuidor, pasando por la oficina de farmacia, por el prescriptor, y las Administraciones, que pagan. Si eliminamos alguno de la cadena nos cargamos el modelo de prescripción farmacéutica. En este sentido creo que se ha hecho ya bastante sobre los precios, y se ha hecho muy poco sobre el número de recetas que se dispensan o sobre la variabilidad de lo que se prescribe a nivel de cada uno de los profesionales.

Hay que trabajar sobre guías clínicas y protocolos para conseguir la precisión diagnóstica. En este sentido tenemos mucho por hacer, porque se ha hecho muy poquito por ahora. Sin embargo, como sigamos tocando los precios, corremos el riesgo de que se rompa el equilibrio en el sector farmacéutico.

La industria innovadora se queja de que con el 9/2011, a igualdad de precio entre el innovador y el genérico, se apuesta por el genérico. ¿Cómo contempla usted esta queja?

Estuvimos hablando con Farmaindustria, y como comprenderán no tenemos ningún problema en a igualdad de precios utilizar la marca o el genérico. Lo que nos interesa sobre todo es que nuestra factura de farmacia sea lo más adecuada posible, y no nos vamos a preocupar si a igualdad de precio se receta una marca o un genérico. En nuestros programas de dispensación electrónica se permiten indistintamente, con tal de que el precio sea el menor.

A igualdad de precio, ¿Marca o genérico?

Colaboración público-privada

¿Considera que este nuevo decreto va a favorecer la cohesión en política farmacéutica entre todas las comunidades autónomas?

Creo que todas las autonomías necesitamos alguien que nos dé cohesión y nos iguale, porque España tiene 17 comunidades, pero no son 17 ‘Grecias’. Hay un principio de solidaridad, y en el momento que se rompa la equidad, la obligación constitucional de todas las comunidades es ayudar a la que lo necesite. Si mañana una comunidad autónoma suspende pagos y se dejan de suministrar medicamentos a los hospitales, la obligación del Estado y de todas es ayudarla. Queremos un ministerio que nos ayude a tener equidad en el sistema sanitario y saber que lo que prescribamos en cada comunidad sea homogéneo para que no haya grandes diferencias entre unos y otros.

¿Qué valoración hace de su primera participación en el Consejo Interterritorial?

El Consejo Interterritorial debe ser más serio, no podemos llegar a un Consejo Interterritorial sin saber realmente lo que se nos va a decir y sin ningún documento para estudiarlo previamente para tomar una decisión o un posicionamiento, como sucedió en julio. En ese Interterritorial me dio la impresión de que se nos expuso una idea que luego, a lo largo de los siguientes días, se trató de consolidar. Hubo improvisación. Nos estamos jugando bastante en el SNS y hay que dotar el debate de seriedad. Todas las personas que en este momento ocupan responsabilidad de gestión sanitaria en las comunidades autónomas lo tienen muy claro, porque lo que están manejando no son papeles del Monopoli, es el dinero público. Todos son conscientes de esta responsabilidad. Nos gustaría tener un ministerio que también fuera consciente de esta responsabilidad.

¿Cree que la mayoría del PP en el Interterritorial se va a notar de alguna forma?

Creo que se va a notar, pero lo más importante es tener un ministerio con el liderazgo suficiente como para establecer criterios de cohesión en el SNS. Independientemente del color de las autonomías, lo más importante a partir de ahora es tener un Gobierno que cohesione.

¿Qué perfil debería tener el próximo ministro?

Lea la entrevista completa en la sección de COMUNIDAD VALENCIANA