Redacción Médica
23 de julio de 2018 | Actualizado: Lunes a las 17:30

Entidades públicas y privadas se unen para mejorar la calidad de vida en demencias avanzadas

Del 10 al 20 por ciento de los enfermos ingresados en centros sociosanitarios las padecen

Miércoles, 24 de octubre de 2012, a las 21:03

Redacción. Bilbao
Distintas entidades públicas y privadas del País Vasco se han unido para trabajar conjuntamente con el fin de encontrar soluciones innovadoras que mejoren la calidad de vida de los pacientes con demencias avanzadas y sus familiares en centros sociosanitarios. La investigación multicéntrica e interdisciplinar durará un año y se desarrollará íntegramente en Vizcaya. Está coordinada por Igurco Servicios Sociosanitarios y participan la Universidad de Deusto, el comité de ética en intervención social de la Diputación Foral de Vizcaya y el Hospital Santa Marina de Osakidetza, con la financiación de la Fundación Vasca para la Innovación Sociosanitaria.

Iñaki Artaza, director asistencial de Igurco.

El geriatra Iñaki Artaza, director asistencial de Igurco y presidente de la Asociación Vasca de Geriatría y Gerontología, ha destacado que “aproximadamente entre un diez y un veinte por ciento de nuestros pacientes padece una demencia en fase avanzada y es conocido que cerca del setenta por ciento de las personas en esta situación fallece en una institución, por lo que es esencial proporcionarles unos cuidados de calidad y con un alto grado de especialización y profesionalidad”.

Este proyecto se propone como primer objetivo el desarrollo de una intervención personalizada centrada en el análisis y manejo de los principales síntomas generadores de malestar en estos pacientes, como son “el dolor, la disnea, aspiraciones bronquiales, úlceras por presión y agitación. Además, presentan una elevada comorbilidad con neumonías frecuentes y otras infecciones oportunistas, así como desnutrición, algunas alteraciones endocrinas y trastornos neurológicos”, ha advertido Artaza.

La investigación plantea nuevos modos de actuación para el manejo de los síntomas en demencias avanzadas a través de la valoración geriátrica integral, una atención neuropsicológica específica y un desarrollo especial de técnicas de fisioterapia. Así, para el manejo y control del dolor, además de la actuación médica y farmacológica, se plantea un innovador abordaje desde la fisioterapia: “gracias a movilizaciones pasivas que disminuyen el tono muscular y las retracciones musculares y tendinosas. O el masaje abdominal en el colon, para mejorar el tránsito intestinal y disminuir el dolor producido por el estreñimiento”, ha afirmado Miriam Urkiza, fisioterapeuta de Igurco Orue.

La intervención de fisioterapia va más allá y comprende también la fisioterapia respiratoria para mejorar la disminución de la amplitud torácica y el acúmulo de secreciones bronquiales, con lo que tratamos tanto la disnea como las secreciones.
Además, “con la investigación que hemos puesto en marcha también queremos evaluar si la intervención con las familias puede obtener buenos resultados, tanto en lo referido a su salud física y psicológica, como en lo concerniente a la disminución de la sobrecarga que sufren”, ha señalado Artaza. Para ello, se detectará el nivel de estrés y sobrecarga de las familias y se implementarán medidas “de intervención, información, formación y participación para ayudar en la toma de decisiones”.

Nuevos protocolos entre centros sociosanitarios y urgencias hospitalarias

Otro de los frutos previstos de esta investigación será el establecimiento de protocolos de actuación, en colaboración con Osakidetza, de la pertinencia o no de una derivación de los pacientes a un servicio de urgencias hospitalario ante un agravamiento de la situación clínica de los pacientes. Pues con la colaboración entre servicios sanitarios y sociosanitarios se disminuyen las derivaciones innecesarias al hospital.

La mejora de los procesos de toma de decisiones en los conflictos de valores que puedan surgir en el proceso de atención al final de la vida es otro de los aspectos que se trabajarán durante la investigación. “Cerca del setenta por ciento de las personas en esta situación fallece en una institución, por lo que es esencial proporcionarles unos cuidados de alta calidad y profesionalizados”, ha concluido el geriatra.