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Enfermería pide una regulación definitiva para el terminal

Su presidente demanda más formación para que la profesión lidere los procesos

mié 19 octubre 2011. 23.42H

Redacción. A Coruña
Este miércoles se han inaugurado las jornadas ‘La enfermería ante el paciente en fase terminal. Cuidados paliativos y muerte digna’ que reunirán, hasta hoy jueves, a expertos de toda España en este ámbito. La conferencia inaugural ha corrido a cargo de Máximo González Jurado, presidente del Consejo General de Enfermería de España, que ha analizado qué significa la asistencia en fase terminal, destacando que nada tiene que ver con los conceptos de eutanasia o del suicidio asistido.

Máximo González Jurado.

Así, ha señalado que la definición más acorde con la realidad es la de “aquella muerte libre de angustia y sufrimiento para el paciente, familia, y los cuidadores en general, acorde con sus deseos y razonablemente coherente con los estándares clínicos, culturales y éticos”.

González Jurado ha destacado que, en este proceso, son las enfermeras quienes han de liderar los procesos dentro del equipo multidisciplinar, ya que su asistencia es la más cercana y la más continuada estando en continuo contacto con el paciente y sus familiares, destacando la necesidad de que las enfermeras que prestan este tipo de asistencia estén especializadas, formadas y capacitadas adecuadamente porque deben afrontar una asistencia que requiere de cuidados súper especializados. Sin embargo, ha incidido en que el personal "no está suficientemente preparado", por lo que ha defendido que "hay que darles mayor formación, empezando por las facultades".

El presidente de la enfermería española ha señalado que, en la actualidad, el proyecto de ley por el que el Gobierno pretendía regular esta asistencial al final de la vida –denominado popularmente como ‘Ley de Muerte Digna’– ha quedado suspendido por el impasse electoral. Es por ello que ha indicado que gane quien gane las elecciones generales debería plantearse seriamente retomar la iniciativa porque “aunque haya ya algunas regulaciones autonómicas, resulta imprescindible que exista una ley básica para que todos los ciudadanos tengan los mismos derechos y para que todos los profesionales estén trabajando bajo los mismos criterios".

González Jurado ha asegurado que una hipotética regulación de este proceso "no chocaría en absoluto con la actitud moral del profesional", ya que el paciente "tiene derecho a no sufrir, a morir con dignidad, a rechazar medidas terapéuticas sabiendo que eso conlleva el acortamiento de la vida".