17 nov 2018 | Actualizado: 19:00

En Oviedo el número de contratos para sustituciones pasa de 35 a 5 en dos años

Asegura que en la actualidad se atiende una media de 60 pacientes en cinco horas

Viernes, 09 de mayo de 2014, a las 11:49
Miriam Muñoz.
Según ha confirmado a Redacción Médica el presidente del Sindicato Médico del Principado de Asturias (Simpa), Javier Alberdi, hace dos años existían 35 contratos para sustituciones en Oviedo, estos cubrían entre el 20 y el 25 por ciento del total de bajas, vacaciones, cursos de formación, etc. Sin embargo, “en la actualidad solo hay cinco contratos para sustituciones”, ha informado.

Javier Alberdi.

Alberdi ha denunciado que la continuidad asistencial en Atención Primaria queda desaparecida totalmente debido a que “esta reducción de contratos para sustituciones provoca  que si una persona con un proceso agudo requiere un seguimiento, lo verán distintos médicos y no llevará un control adecuado”. Otra consecuencia es la repercusión sobre “las consultas con tiempos asistenciales ya que al aumentar el número de pacientes, los médicos tienen que repartírselos dando lugar a que la calidad asistencial esté bajo mínimos históricos”, ha declarado el presidente del sindicato.

El sindicato ha denunciado esto en numerosas ocasiones a la consejería y al servicio de salud ya que “quien tiene la responsabilidad de realizar estos contratos son ellos”, sin embargo, la respuesta es que “todo se basa en la crisis y no hay dinero”.

En base a unos estudios realizados, Alberdi ha informado que el médico puede estar un máximo de cuatro horas en pleno rendimiento asistencial, por encima de ese número de horas la capacidad de respuesta es menor. Según esos estudios se aconseja que un paciente requiere como mínimo 10 minutos de consulta, de manera que: “en cinco horas, 300 minutos, se puede atender a 30 pacientes”. Pero según Alberdi en la actualidad “lo cierto es que en cualquier centro se están viendo una media de 60 pacientes y esto es incompatible”, ha concluido el presidente del sindicato.