20 nov 2018 | Actualizado: 12:50

“En los últimos años, las batallas ganadas han sido pocas, y casi todas por vía judicial”

El portavoz sindical demanda al Ministerio que reabra la vía de negociación con los agentes sociales

Martes, 10 de abril de 2012, a las 23:28
María Márquez. Madrid
Fernando Molina llega al VIII Congreso Nacional del Sector Sanidad de CSI•F de Sevilla (hoy y mañana) con buenas cifras sobre el aumento de la afiliación (60 por ciento) y la representatividad (más de 4 puntos) lograda por el sindicato desde que asumiera la presidencia de este sector en 2007. Testigo desde hace dos décadas de la evolución que ha sufrido el Sistema Nacional de Salud (SNS), desde la bonanza al debate actual sobre su viabilidad, Molina se muestra especialmente preocupado porque el “celo profesional” está llegando a su límite y advierte que la emigración a Alemania está alcanzando tasas importantes. Lamenta también que las batallas sindicales ganadas en este último período han sido “pocas, y casi todas por vía judicial”. Suman más las perdidas: poder adquisitivo disminuido, mayor presión asistencial, menor tasa de sustituciones… Para el futuro, confía en un Pacto estatal por la Sanidad que no asfixie al SNS.

Alemania

Fernando Molina, candidato a la reelección como presidente del Sector de Sanidad de CSI·F.

En estos cinco años en la presidencia, Molina afirma que la balanza sanitaria se ha mantenido equilibrada entre los aspectos positivos como la consolidación de plazas de las Ofertas Públicas de Empleo (OPE) o el desarrollo de la carrera profesional, y los negativos como “el abuso de la presión laboral” y los elevados casos de agresiones, si bien en este último punto se ha logrado que las sentencias se hayan ejecutado en muchos casos por la vía penal. En cuanto a la presión asistencial, destaca principalmente la situación en Atención Primaria, profesionales que más sufren también, a su juicio, la obstaculización a la formación. Un cúmulo de circunstancias que está llevando, tal y como advierte, a una nueva ola de emigración con destino Alemania, traducida en un aumento de “más del 30 por ciento” en el último año. “Formamos a muy buenos profesionales en España pero los perdemos, siendo el Estado quien gasta en su formación”, lamenta. Una circunstancia que Molina suma a la jubilación masiva que se aproxima en el ámbito de la asistencia hospitalaria (con una frontera peligrosa en 2015), lo que provocaría un déficit de profesionales en un breve espacio de tiempo.

Gestores, no cargos directivos a dedo

En cuanto a la política de la ministra de Sanidad, Ana Mato, asegura que el ámbito sindical sigue “sin saber qué quiere hacer”, y confía que el próximo Consejo Interterritorial arroje luz al respecto y sea un punto de inflexión para que Mato impulse la negociación, y no solo el diálogo, con los agentes sociales.

A las autoridades sanitarias les pediría que la gestión esté en manos de “auténticos gestores, no cargos directivos a dedo”, que eviten la duplicidad de cargos intermedios, protocolicen la actuación e impulsen “una buena coordinación entre Atención Primaria y especializada”. El registro de profesionales supone para el presidente en funciones otro pilar básico de gestión y manifiesta su extrañeza ante “el recelo” de las autonomías para ofrecer los datos al Estado, algo que se produce, según él, incluso ahora con plena hegemonía popular. “Los grupos del Consejo Interterritorial ya se han reunido dos veces y aún no tienen conclusiones”, apunta.

El debate infinito sobre el copago le inquieta y asegura que es imprescindible “saber de qué puede prescindir realmente el país, pero no puede ser del SNS, que es un espejo en todo el mundo”. Y ante la idea del pago de la asistencia en función de la renta, Molina duda de que las "pocas" rentas mayores de 100.000 euros, como ha propuesto el ministro de Economía, Luis de Guindos, puedan sostener la estructura del sistema. Por otro lado, tiene grandes expectativas en que Mato lidere al fin el Pacto por la Sanidad (“si no lo hacen ahora con la mayoría del PP, no lo van a hacer nunca”) aunque critica que el ámbito sindical esté apartado por el momento del espacio negociador.

Futuro

El apoyo que los afiliados puedan brindarle esta tarde cuando presente su candidatura se traduciría para Molina en aumentar esfuerzos para mejorar la implantación del CSI•F en autonomías como Canarias, Navarra, Cataluña o País Vasco, así como “reestructurar” y “recuperar” fuerzas en Madrid, de la mano de Carlos Amaya, y en Murcia.