Redacción Médica
19 de septiembre de 2018 | Actualizado: Miércoles a las 19:15

ELA rechaza la Ley de Mutuas por ser “un paso más en la privatización del sistema público”

El sindicato denuncia que con ella se deja a los trabajadores “en estado de desprotección”

Lunes, 30 de diciembre de 2013, a las 14:43
Redacción. Bilbao
El sindicato ELA ha mostrado su rechazo al anteproyecto de la Ley de Mutuas de la Seguridad Social, aprobado por el Consejo de Ministros el 20 de diciembre de 2013, ya que "otorga mayor poder a las Mutuas y supone un paso más en la privatización del sistema público de salud".

Para el sindicato, "llama la atención el cambio en la denominación de las 'Mutuas de Accidentes de Trabajo y Enfermedades Profesionales' por el de 'Mutuas de la Seguridad Social'", porque "este cambio de nombre no es sólo formal, sino que explica la intencionalidad del anteproyecto, que es extender cada vez más el campo de acción de las Mutuas a la gestión de las contingencias comunes (accidentes no laborales y enfermedades comunes)".

ELA ha señalado que, desde mediados de los años 90, los sucesivos Gobiernos "han venido aprobando diversas disposiciones legales en una clara estrategia de privatizar la sanidad pública y dar a la patronal la facultad de controlar la asistencia sanitaria de la población trabajadora mediante las Mutuas". A su entender, "este Anteproyecto es un nuevo y
grave paso en esta dirección".

Según ELA, "con este objeto, y para controlar el absentismo laboral, en el citado Anteproyecto se recogen medidas como la facultad de las Mutuas para intervenir desde el inicio de la Incapacidad Temporal por contingencia común, pudiendo realizar el seguimiento de la prestación desde el primer día de la baja".

Asimismo, ha indicado que, según este anteproyecto, la Mutua "podrá formular una propuesta de alta médica motivada, que será enviada al facultativo del Servicio Público de Salud que emitió el parte de baja, a través de los servicios de Inspección del Servicio Público de Salud correspondiente".

El sindicato ha explicado que "la novedad estriba en que la inspección sanitaria dispondrá de un plazo de cinco días desde la recepción de la propuesta de alta para comunicar a la Mutua la estimación de la misma o para denegarla".
"Si en el mencionado plazo no se notifica a la Mutua el parte de confirmación de la baja, se considerará estimada la propuesta y emitido el parte médico de alta. Esta alta médica surtirá efectos desde el día siguiente a su notificación, y el trabajador tendrá la obligación de reincorporarse al trabajo", ha añadido.

ELA ha advertido de que con este anteproyecto "se deja a los trabajadores en situación de mayor desprotección frente a las decisiones de las Mutuas, ya que es sabido que éstas priman el ahorro de los costes económicos sobre los criterios de salud en la gestión de dichas bajas. Además se recorta la capacidad de decisión de los médicos de cabecera, poniendo en cuestión la profesionalidad del personal sanitario del sistema público de salud".

Por todo ello, ELA ha reiterado su "total rechazo" al contenido de esta nueva reforma y ha exigido su retirada, además de señalar la necesidad de "trasladar a la negociación colectiva el mantenimiento o la reversión de las contingencias comunes al sistema público de salud".