20 nov 2018 | Actualizado: 21:40
Martes, 20 de marzo de 2012, a las 23:21

EL CAFÉ DE REDACCIÓN MÉDICA
PRESIDENTE DEL CONSEJO GENERAL DE ENFERMERÍA
González Jurado: “El verdadero pacto es cambiar el SNS de arriba abajo, no una pantomima”
"No podemos pedir más dinero al ciudadano para seguir engordando la deuda, como parece que pretenden algunos políticos"

"Hay autonomías con una falta de responsabilidad que bordea el código penal. ¿Pero es que no se están dando cuenta que va a reventar el SNS?"

Óscar López Alba / Imagen: Diego S. Villasante
Está a punto de cumplir un cuarto de siglo al frente del Consejo General de Enfermería y en su cabeza existen varios proyectos por culminar, como las especialidades, la prescripción y que toda la profesión esté en posesión del grado. Máximo González Jurado, una de las primeras voces que advirtieron de la insostenibilidad del Sistema Nacional de Salud (SNS), pide un Pacto por la Sanidad de verdad, con una reestructuración efectiva, “no una pantomima”.

Máximo González Jurado en la sede de Sanitaria 2000.

¿Espera que el equipo ministerial de Mato sea el que por fin resuelva los temas pendientes que tienen la enfermería desde hace años?

Siempre hay que tener esa esperanza. Pero estos son temas sectoriales, de una profesión que es verdad que muy numerosa, pero el Ministerio tiene encima de la mesa otros temas que también son muy importantes. El tema de la prescripción enfermera es curioso porque levantó ríos de tinta en su momento, pero después se ha visto que era algo normal. Se trabajó en la elaboración de un real decreto que yo creo que es muy serio y muy riguroso, pero ocurrió lo que a veces pasa en España con demasiada frecuencia, que uno no sabe si hay gobierno o no hay gobierno, y las responsabilidades del Ejecutivo central no pueden dejarse de lado porque haya discrepancias en algunas comunidades autónomas.

Las hubo en el seno del Consejo Interterritorial, fundamentalmente porque no se quiso que se regulara de forma rigurosa este tema. Eso fue lo que hizo realmente que se haya retrasado este real decreto. La ministra Pajín me pidió paciencia, porque había cierta rebeldía de autonomías de su propio partido contra algunos temas del Ministerio y quería que se calmasen las aguas. Al final las aguas se calmaron tanto que hubo convocatoria adelantada de elecciones. Con Pajín firmé antes de verano un documento en el que se comprometía a tramitar el real decreto, y así se quedó, en trámite de audiencia.

Tengo que decir que ni un solo paso de ese real decreto se ha dado de espaldas al Partido Popular ni a CiU. Gobernaba el PSOE, pero la lealtad institucional era total. La propia ministra me lo pedía, y yo iba a ver a Ana Pastor para ver si había coincidencia en todo el texto. El compromiso del PP fue ratificar el texto pactado con todos. Ahora le toca ya a este ministerio ponerse las pilas y darle un empujón final. Ya lo he tratado con la ministra Ana Mato y con la secretaria general Pilar Farjas y saben que lo tienen que hacer. La ley decía que en el plazo de un año había que regular, y han pasado ya dos años y pico. Es una obligación, otra cosa es que nosotros estemos teniendo un comportamiento generoso. Pero no puede seguir pasando más tiempo, porque nosotros tenemos un mandato también de nuestra asamblea general de que ante una incidencia que se produzca en cualquier punto del Sistema Nacional de Salud (SNS) se rompe el consenso. Por eso hay que actuar ya.

En cualquier caso, el trámite de audiencia ya se ha superado y pronto debe ir a Consejo Interterritorial, Consejo de Estado y Consejo de Ministros.

Desarrollo actual de la prescripción enfermera.

¿Ha entorpecido el proceso la prescripción en Andalucía?

¿Y los famosos protocolos que había que pactar con el ministerio y con la Organización Médica Colegial (OMC)?

La ley dice que el Gobierno regulará cómo se hace, y eso quién lo dice es el real decreto. Así que tiene que aprobarse para que entre en vigor. Este texto establece con claridad cómo se tiene que hacer. Crea una comisión central donde están las tres partes y también autonomías y Ministerio de Educación, y luego dos subcomisiones técnicas que elaboran todos los trabajos. Lo que no puede haber es protocolos hoy cuando el real decreto aún no está aprobado. No se ha trabajado nada en ese tema. Otra cosa es que se pueda ir adelantando el trabajo, como me manifestó la propia Pilar Farjas, de una forma informal. La idea es que como ya existen guías clínicas y protocolos de casi todos los procesos en el SNS, y que se siguen, pues las adaptemos a las peculiaridades de la prescripción enfermera.

¿Ha sido la prescripción enfermera ‘andaluza’ la que ha frenado la ‘nacional’?

No ha frenado nada porque está en vigor, y ese es el contrasentido. Había un posicionamiento en Andalucía en el sentido de que no hiciese falta un proceso de formación para estar acreditado como enfermero prescriptor. Nosotros a eso nos hemos negado en rotundo, por seguridad del paciente y del profesional. Y además porque estamos en el entorno europeo, donde en algunos países la prescripción de medicamentos está regulada en unos niveles muy por encima de nosotros, con estándares muy altos. No podemos permitir que, teniendo el título académico más alto que se ofrece en Europa dentro de Bolonia, una enfermera británica pudiera venir a España a prescribir medicamentos y una enfermera española no pueda hacerlo en el Reino Unido siendo prescriptora. Seguridad y libre circulación de profesionales.

Hemos establecido un mínimo de seis créditos europeos, que son 180 horas para el generalista, y de 12 créditos, que son 360 horas para el especialista, con evaluación final. Con todos los respetos no podemos aceptar que se pretenda resolver este tema con un curso de dos o tres horas. Probablemente fue una de las discrepancias que hubo en el Interterritorial en su día.

También está pendiente el desarrollo de las especialidades ¿Se ha enrarecido el ambiente por los recursos interpuestos por la OMC?

La verdad es que se ha avanzado poco, pero no creo que lo de la OMC tenga que ver. Cuando se está regulando una profesión que tiene directiva europea y el porcentaje mayor en el sector público sanitario es normal que se haga con tiempo y con buen desarrollo. La creación de las especialidades es un avance extraordinario, se hizo un real decreto con Ana Pastor que vio la luz con Elena Salgado. Y es un muy buen real decreto. El mejor modelo de formación especializada del mundo. Pero hay que desarrollarlo, creando las comisiones de las especialidades, los programas de formación, acreditar unidades docentes y ponerlas en marcha, y a los profesionales que provengan del anterior sistema incorporarlos a través de una prueba de evaluación. Es decir, que tiene su complejidad. Y también hay que ver que está el tema de la creación de las categorías profesionales, que no existen en el SNS, solo con las matronas. Una vez que tengamos formados a los especialistas, el SNS tiene que transformar las plazas de acuerdo a las categorías, y se están empezando a crear en las autonomías de forma más lenta de lo que desearíamos.

El tema de la OMC ni nos incomoda ni nos disgusta, es su obligación, como nosotros cuando entendemos que alguna norma vulnera algún derecho nuestro también lo recurriremos o lo hemos hecho. Además, la norma no era nuestra, sino del Ministerio de Sanidad, aunque creíamos que estaban bien estructuradas. Si la Audiencia Nacional hubiera dicho que había que modificar los programas se hubiera hecho y seguiríamos tan amigos. Pero sí que es cierto que es muy difícil además que estando ya reguladas las profesiones en la Ley de Ordenación de las Profesiones Sanitarias (LOPS) un programa de formación pueda pisar competencias profesionales, como así lo ha dicho la Audiencia Nacional.

¿En qué punto están las especialidades enfermeras?

¿Cree que se puede alcanzar el Pacto por la Sanidad?

Precisamente OMC y Consejo de Enfermería han ido de la mano en muchos temas últimamente, como el de su compromiso con el Pacto por la Sanidad. ¿Cree que es prioritario para esta legislatura alcanzar el acuerdo por fin? ¿Lo ve factible por el clima político actual?

Lo primero que deberíamos saber es qué es el Pacto de Estado, porque por ahora solo conozco el de las pensiones. Aquí ha habido intentos por varios ministros. Que hablen y dialoguen las comunidades en ciertos aspectos y que en el Parlamento nos inviten a hacer el paripé tres o cuatro horas, para mí eso no es un pacto. Es una pantomima, y si las queremos las podemos escenificar.

El pacto verdadero es que hay que cambiar la estructura del SNS de arriba abajo. Y si no lo cambiamos estamos engañando y perdiendo el tiempo, prolongando la agonía del SNS, porque no es sostenible. Se deben muchos millones de euros y hay que pagarlos. Nos hemos pasado de frenada en 15.000 o 20.000 millones y hay que seguir dando las mismas prestaciones, lo que significa que el sistema está agotado. Esto nos lo podemos creer o no, pero yo en estos momentos no veo que se den las condiciones para ello. Se sigue hablando de centrales de compras autonómicas, de autonomías que no están de acuerdo con el calendario vacunal común, con una falta de responsabilidad que bordea el código penal. ¿Pero es que no se están dando cuenta que va a reventar el SNS? No se puede seguir teniendo esa irresponsabilidad. ¿Estamos dispuestos a dejar de tener todo multiplicado por 17, o la cuerda se va a romper por lo más fácil, que es despedir enfermeras? Ya lo estamos viendo en algunos sitios, por desgracia, y eso no se lo vamos a permitir.

¿Está percibiendo ya el Consejo de Enfermería la incidencia de los recortes?

Claro que lo estamos percibiendo, pero los que podíamos hacer que esto se visualizara mejor no lo estamos queriendo hacer público, porque todavía queremos contenernos para poder ayudar al SNS, y alcanzar el Pacto de Estado de verdad. Agitar el ambiente y prender fuego es muy fácil, pero ¿quién vuelve luego a apagar ese fuego?

Lo cierto es que el Pacto de Estado, si no se alcanza ahora es muy difícil que se vaya a lograr, porque un gobierno tan poderoso como este no lo ha habido nunca, con el Ejecutivo central y una amplia mayoría de autonomías de su propio color político. Creo que cuando pase la huelga general el PSOE, que es un partido serio, que ha gobernado y que volverá a hacerlo, se tiene que sentar a discutir esto con el PP. Se deben sentar los grandes partidos, y no vamos a estar de convidados de piedra, porque ya estamos cansados.

En esta reforma del SNS se habla mucho por parte de las Administraciones de la importancia que hay que darle a la Enfermería…

Eso no se lo cree ya nadie. Lo están diciendo porque queda bien. Parece ser que este es uno de los países más envejecidos del mundo, y ya hemos visto que eso dispara el gasto. Ahora me pregunto, quién en el sistema debe tener una relación más directa con este tipo de segmento de la población. Todo el mundo dice que la enfermera. Pero si eso es así cómo es posible que en la Estrategia Nacional de Enfermos Crónicos y Polimedicados no haya ni una enfermera. El portavoz de Sanidad del PP en el Congreso de los Diputados, Manuel Cervera, dijo en su primera intervención que esta iba a ser la legislatura de la enfermería, Dios se lo pague, pero yo no me lo creo. No en un país que tiene el 55 por ciento de enfermeras y el 45 por ciento de médicos, frente al 29 por ciento de médicos y el 71 por ciento de enfermeras que tiene la Unión Europea de media. Y estoy viendo cosas día a día que todavía no quiero denunciarlas en los medios de comunicación, pero que son vergonzosas.

"Ya no creo a la Administración sobre el rol de Enfermería"

¿Debe el sector sanitario respaldar la huelga del 29-M?

¿Pero cuál es el freno para que haya ese porcentaje de médicos y de enfermería?

Son los políticos y no yo quieres están diciendo que en la Estrategia de Crónicos debe tener más protagonismo la enfermería. Parece razonable hacer una planificación de recursos humanos. Recuerdo que con Pajín firmé lo del Libro Blanco de la Enfermería; pues 48 horas antes de dejar el ministerio tras las elecciones sacan un estudio que nadie lo conocíamos, con nocturnidad y alevosía, donde dice que no hacen falta enfermeras en nuestro país. Es decir, que ahora tenemos la ratio de enfermeras más baja de Europa y la más alta de médicos, y sale el ministerio diciendo que no hacen falta enfermeras, pues que venga Dios y lo vea.

Adelántenos algunas de esas cosas que se está callando…

Pues por qué por ejemplo cuando un médico gana la plaza va a su hospital, el interino que estaba en esa plaza es recolocado en el hospital y se echa a la calle a dos enfermeras. ¿Esa es la forma de regular las profesiones, rompiendo la cuerda por el lado más débil? No estoy viendo los indicadores que tenía que haber de examen de conciencia y propósito de enmienda en los políticos. Y lo que estoy viendo es una preocupación por coger los 15.000 millones pagar y seguir para adelante con lo de siempre. Y esa no es la solución.

¿Qué fuerza puede hacer el colectivo enfermero para denunciarlo? ¿Piensa en la creación de algún foro como los que ha puesto en marcha la profesión médica?

En un primer momento, y siempre lo hemos hecho así, hay que ponerse del lado de las autoridades sanitarias para ayudar, no para entorpecer. Me parecería injusto plantear problemas a cien días de la llegada al gobierno. Si no se produce este cambio estructural, sí que habrá que hacer cosas, que no las podremos hacer solo los enfermeros. Deberíamos unirnos las grandes profesiones. Nosotros hemos creado un grupo de trabajo que está analizando las deficiencias del sistema y está elaborando un proyecto de investigación, con macroencuesta a ciudadanos y a profesionales. Con los resultados en la mano, y algunos pueden ser no muy agradables y levantar vergüenzas ahora tapadas, diremos lo que tengamos que decir, porque no tenemos compromisos con nadie. Lo haremos para ayudar al sistema. ¿Por qué por ejemplo por la mañana se operan dos cataratas y por las tardes cuatro, que es cuando se pagan ‘peonadas’? Esas cosas hay que verlas. Hablaremos del copago, y de cómo financiar la sanidad.

¿En este paso al frente de la profesión enfermera se plantean la creación de foros que reúnan a todos los ámbitos, como ya han hecho los médicos?

Insisto, el peso y la solidez la da la razón. El ciudadano no es tonto, lo único que hay que decirle la verdad. Yo no necesito hacer más que eso. Ahora, hay dos profesiones en este país, que creo que compartimos muchas cosas, y el pacto hecho por escrito sin que nadie nos obligue dice todo lo que estoy indicando ahora.

Máximo González Jurado, presidente del Consejo General de Enfermería, responde a las cuestiones planteada por el director general de Sanitaria 2000, Ricardo López, y el redactor jefe de Redacción Médica, Óscar López Alba.

¿Se ha planteado denunciar de forma conjunta con los médicos las situaciones de recortes o de pérdida de calidad asistencial?

El observatorio nace como consecuencia de cuando elaboramos el compromiso con el SNS y con el pacto. Lo ha puesto en marcha la OMC y me parece una medida muy acertada. Nosotros vamos a utilizar esta otra metodología de un panel de expertos. Creo que nos vamos a aproximar mucho, porque el diagnóstico es más fácil de lo que parece. Y no queremos que el sistema se vaya al garete. No podemos pedir más dinero al ciudadano para seguir engordando la deuda, como parece que pretenden algunos políticos, sin realizar cambios estructurales. A eso no jugamos. Pedir un esfuerzo al ciudadano, yo personalmente se lo pido si es necesario, pero cuando vea que no se está tirando el dinero, que se está empleando de forma eficiente. Porque los profesionales tenemos más credibilidad que muchos políticos.

¿Qué opinión le merece la huelga general del 29 de marzo?


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