Redacción Médica
20 de julio de 2018 | Actualizado: Viernes a las 18:30
Miércoles, 11 de abril de 2012, a las 00:04

EL CAFÉ DE REDACCIÓN MÉDICA
mARTÍNEZ OLMOS, PORTAVOZ DE SANIDAD DEL PSOE EN EL CONGRESO DE LOS DIPUTADOS
“El silencio de Mato ante los recortes es muy preocupante”
Advierte de que existe el riesgo de que "se utilice la crisis para hacer negocio con la sanidad"

Óscar López Alba / Imagen: Diego S. Villasante
Después de acumular dos legislaturas de experiencias como secretario general de Sanidad en el Ministerio, siendo la mano derecha imprescindible de los cuatro ministros de José Luis Rodríguez Zapatero que pasaron por la sede del Paseo del Prado, José Martínez Olmos ha dado el salto a la oposición como portavoz de Sanidad del PSOE en el Congreso de los Diputados. Se muestra escéptico ante la voluntad de pactos del PP, aunque está dispuesto a dar una oportunidad siempre que los 'populares' no pongan condiciones previas.

José Martínez Olmos, en la sede de Sanitaria 2000.

¿Cómo es el cambio de secretario general del Ministerio durante tantos años, a ser el portavoz sanitario de la oposición en el Congreso de los Diputados?

Es un aprendizaje ver que se puede ser útil a los ciudadanos también desde la oposición. Y la alternancia también es buena. Ahora tengo otra perspectiva, y pretendo hacer una oposición constructiva. Ahora vivo una situación de mucho trabajo, pero de menos tensión, porque cuando eres gobierno tienes que tener abierto el teléfono las 24 horas.

¿Le puede pesar este pasado ministerial a la hora de hacer oposición o es una ventaja?

Lo que hay que saber es asumir el rol, y el de la oposición, como yo lo entiendo, es ser crítico ofreciendo alternativas. Me parece que haber tenido la experiencia de gobernar tiene sus ventajas, porque sabes las limitaciones que hay para tomar decisiones con recursos limitados. Espero que no sea una carga, porque muchas veces se comenta que hay una especie de síndrome de Estocolmo, porque no te liberas de la responsabilidad. Creo que es bueno que estemos en la oposición quienes gobernamos, y gobernando quienes estuvieron en la oposición.

Ahora además se ha vuelto a reencontrar con Trinidad Jiménez haciendo labores ambos de oposición…

Sí, es una enorme satisfacción, porque con ella trabajé muy bien política y personalmente. Estamos de nuevo embarcados en una estrategia de trabajo conjunto. También está en el grupo parlamentario Leire Pajín, que seguro que alguna iniciativa sanitaria presentará.

¿El perfil de Ana Mato es muy distinto al de los ministros con los que compartió sus años de secretario general?

Yo respeto la decisión del presidente de poner al frente de la Sanidad a quien considere oportuno. Mato es una mujer que tiene una trayectoria política importante, pero la valoraré en función de sus actos. Su trayectoria es respetable, con experiencia política, y que no haya tenido experiencia sanitaria antes no creo que sea un inconveniente. Ojalá pueda continuar y mejorar la labor que nosotros hicimos.

También se ha reencontrado con Manuel Cervera, con quien coincidió en el Interterritorial, ahora él de portavoz del PP y usted del PSOE. ¿Qué valoración hace de Cervera y del resto de integrantes de la Comisión de Sanidad?

Creo que la Comisión de Sanidad del Congreso de los Diputados tiene en las portavocías de los grupos a gente muy experimentada, y creo sinceramente que la Comisión ha ganado en ese sentido en calidad política. La trayectoria de Cervera, con la responsabilidad de gestión de la Comunidad Valenciana como secretario autonómico y como consejero, es buena. Además, él y yo trabajamos bien en la época en la que coincidimos en el Ministerio, especialmente cuando la gripe A. También es importante la presencia de Rosa Díez, porque es importante que haya personas con peso político que se acerquen a la sanidad. También Gaspar Llamazares. Con las reformas que hay que afrontar en el ámbito sanitario es una Comisión que puede aportar mejoras y resolver los problemas que tenemos.

¿Cómo es la transición del Gobierno a la oposición?

¿Qué le parece Mato como ministra de Sanidad?

Ha sido secretario con varios ministros, ¿Jiménez ha sido a su juicio la ministra con la que más a gusto ha trabajado en el Ministerio?

Con los cuatro ministros me sentí respaldado, con autonomía, y con cada uno aprendí mucho. Independientemente de eso, es cierto que Trinidad Jiménez generó un consenso político y también con los medios de comunicación. Le tocó lidiar una situación complicada con la pandemia de la gripe A, y también con tomar medidas de control del gasto, y lo hizo bien. Por su manera de ser supo además escuchar lo que le aportábamos desde los niveles técnicos del Ministerio. Por eso creo que ha sido una magnificación decisión por parte de Alfredo Pérez Rubalcaba poner a Jiménez en esta nueva responsabilidad en el partido, y además, como con ella trabajé tan cómodo en el Ministerio, me ha gustado.

Hay algunos temas que quedaron pendientes, como el de la prescripción enfermera, el registro de profesionales, troncalidad, especialidad de urgencias, mestos… ¿Cree que esta legislatura es el momento de culminarlos?

Seguramente sí, todos los ministros tienen alguna aportación. Salgado hizo una buena aportación a la política de salud pública con el tabaco, aunque luego hubo que rematarlo. También hizo buena labor en reproducción humana asistida, dio un impulso a la investigación en tiempos en que habías recursos. Soria trabajó de forma importante mirando al paciente. Lo de Jiménez ya lo hemos comentado. Y Pajín culminó algunos proyectos, como la nueva legislación del tabaco y la nueva Ley General de Salud Pública. Lógicamente, siempre se quedan cosas pendientes. Nosotros culminamos algunas cosas que estaban en marcha de los gobiernos del Partido Popular, y ellos culminará cosas que iniciamos nosotros. Y creo que temas como la troncalidad, la prescripción enfermera o el registro de profesionales se pueden hacer pronto si se aprovechan esos trámites técnicos, independientemente de que el Gobierno quiera cambiar algún aspecto. Sería bueno que no empezara de cero, aunque puede hacerlo. La alternancia en el gobierno no debería significar que hay que empezar todo desde cero. Soy optimista respecto a que lo va a hacer, y acepto que pueda cambiar algo.

En concreto, en cuanto al registro de profesionales, ahora que la mayor parte de las autonomías están gobernadas por el PP, espero que lo resuelvan. Porque fue la falta de colaboración de las administraciones autonómicas gobernadas por el PP la que hizo posible un registro de profesionales. Se les pidió el registro y se les pagó. Hubo un convenio para facilitar la tarea. Al final llegamos a un acuerdo con los profesionales, con los Consejos de Médicos y de Enfermería, y con ese camino avanzado estoy convencido que ahora ya se puede culminar, y contarán con nuestro apoyo, aunque entonces ellos no quisieron colaborar.

¿Y devolvieron el dinero las que no hicieron el registro?

En absoluto, en absoluto. No estoy diciendo que no hicieran el registro, simplemente estoy diciendo que no aportaron los datos.

Ha hablado de la mayoría del PP también en el panorama autonómico. ¿Teme el PSOE el denominado ‘rodillo’, en este caso sanitario, de cuando hay mayorías absolutas?

El rodillo lo tenemos y lo vivimos en el parlamento. A nivel institucional lo lógico es que el Consejo Interterritorial logre muchos acuerdos porque gobierno y gran número de administraciones autonómicas son de un mismo partido. Me parece que eso tiene sus ventajas y sus inconvenientes. La ventaja, que es llegar a acuerdos, pues estupendo si se pueden ejecutar. El inconveniente es que se caiga en la tentación de usar solamente lo institucional, cuando hay temas relevantes de la sanidad española que requieren un acuerdo con un partido como el PSOE, que es alternativa real de gobierno. Es importante que no se mire solo al Interterritorial, sino también al parlamento y al PSOE, como grupo mayoritario en la oposición.

Troncalidad, registro, prescripción enfermera...

¿Hay 'rodillo' del PP con su mayoría absoluta?

¿Uno de esos puntos de acuerdo sería el famoso Pacto por la Sanidad? El otro día se logró un acuerdo promovido por CiU que respaldaron cuatro grupos más y se creó una subcomisión…

Somos escépticos por lo que ha pasado en estos meses de gobierno del Partido Popular. Me preocupa el silencio de la ministra ante los recortes sanitarios. Recortes que no solo preocupan a PSOE, sino al profesional y al ciudadano, como vemos en declaraciones desde la Organización Médica Colegial (OMC) o en las encuestas sociológicas. La preocupación está en la calle y en las consultas. Pero ese escepticismo no me hace perder la esperanza, porque la situación económica hace necesaria esta reforma. La voluntad nuestra sigue siendo la de preservar el Sistema Nacional de Salud, y creo que al Gobierno le vendría bien contar con el respaldo del PSOE. No tiro la toalla, y por eso apoyamos la iniciativa y estamos de lleno implicados en un acuerdo.

¿Puede ir el PP y el PSOE de la mano ‘olvidando’ a otras formaciones con menos representación en el Parlamento? ¿Sería igual de válido y creíble ese Pacto?

Tenemos que tener la ambición de hacer un acuerdo que incluya todos. Esa ambición, estando en la oposición la mantenemos como si estuviéramos en el Gobierno. Eso le daría mucha solidez. Pero si eso no es posible, un acuerdo PP-PSOE no estaría nada mal. La oportunidad y la necesidad son únicas.

¿Pero ese Pacto sería consensuándolo antes o esperando a que llegue el PP con las propuestas?

Es que si el Partido Popular anuncia medidas y lo que pretende es que se las apoyemos, es mucho más difícil alcanzar un pacto. Lo lógico es debatir y discutir sin condiciones previas, y si anuncia medidas ya hay condiciones previas. La respuesta está clara. Es muy posible que sea imposible un acuerdo con condiciones previas. Lo ideal es un diagnóstico común en lo que pueda ser, y después tomar decisiones. El Gobierno tiene la mayoría y la legitimidad para hacer propuestas unidireccionales, pero deberían ser conjuntas.

Que ya hayan pasado las elecciones de Andalucía y Asturias, y que no haya en el horizonte cercano más, ¿puede facilitar el consenso?

Podríamos haber hablado antes sin tener que contarlo públicamente, aunque no ha sido el caso. Que hayan pasado las elecciones puede servir para que nos centremos en los problemas de la sanidad española. Estamos a disposición del Gobierno para dialogar, siempre que sea sin condiciones previas.

En ese diálogo imagino que será inevitable hablar de gasto farmacéutico. Si el PP apuesta por el catálogo gallego y el PSOE por la subasta andaluza, parece que no va a haber acuerdo nunca, ¿no?

Primero no creo que el PP proponga eso. La idea del catálogo gallego, incluso como la expresa el presidente Feijóo, de que ante dos fármacos iguales no se pague el de más precio, ya se ha resuelto con la decisión del Gobierno del PSOE de extender la prescripción por principio activo, y pensando en el medicamento de menor precio. No creo que la cuestión sea esa, ni nosotros vamos a poner que si no se hace la subasta no hay alternativa. Pensamos que la subasta es una buena alternativa, no porque la haya propuesto Andalucía, sino porque puede hacer que algunos medicamentos que tienen muchos proveedores en el mercado, si hacemos que compitan para que queden menos se conseguirá mejor precio. Pero si ellos tienen otras propuestas las podremos estudiar, no hay problema en ese sentido. Cuando digo que es sin condiciones previas, podemos hablar de todo.

¿Es posible el Pacto por la Sanidad esta legislatura?

Catálogo gallego y subasta andaluza

¿No cree que esos recursos contra el catálogo o contra la subasta contribuyen a esa imagen de que no se aceptan las propuestas sanitarias de otros partidos políticos?

Eso es lo que hay que superar. Feijóo sigue atribuyendo el ahorro al catálogo, y no es verdad. Un medicamento que pasó en agosto de costar 100 a 70 en España, ese ahorro es cosa de las iniciativas del PSOE, pero no vamos haciendo bandera. Lo que hace el señor Feijóo, pensando probablemente en las elecciones, es atribuirse todo el ahorro como si fuera del catálogo. Estaría bien que no hubiera politizaciones. Yo creo que la medida que en su momento adoptó Galicia era inconstitucional. Lo digo como creo, y creo que la de Andalucía no lo es porque corrigió algunos de los posibles problemas que hubiera podido tener. No soy un experto jurídico, pero creo que es así. Pero hay que pasar página, hay que centrarse en una serie de medidas, pero no solo farmacéuticas.

Precisamente Feijóo ha propuesto que se pague en función de la renta. ¿Cómo lo ve?

Yo, que creo que el actual sistema no es perfecto, todo lo que sea que más gente pague no es el camino. Cuando en sanidad la gente se tiene que tocar el bolsillo estamos introduciendo riesgos para la salud de la gente, y lo digo como médico. Y un euro para una persona puede no ser nada, y para otro ser mucho.

De lo que soy partidario es de un concurso de medidas que conjuguen ahorro, eficiencia y más ingresos, y que impidan que tener que tomar decisiones a la hora de usar el servicio. Soy partidario de que la gente pague en función de lo que gana, pero no en función de su necesidad.

Entonces el euro por receta no la ve adecuada. ¿Cree que puede ser extendida al resto de comunidades autónomas?


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