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El Samur premia a la Jiménez Díaz por su contribución al Código 16 de atención urgente a infartados

Para la asistencia integral al paciente con síndrome coronario agudo sin elevación de ST

Miércoles, 24 de julio de 2013, a las 12:17

Redacción. Madrid
El Servicio de Cardiología de la Fundación Jiménez Díaz, junto al equipo homónimo del hospital Gregorio Marañón, acaba de recibir el reconocimiento del Samur por su contribución al desarrollo del Código 16, un procedimiento de actuación conjunta para la asistencia integral al paciente con Scasest (Síndrome Coronario Agudo sin elevación de ST).

Jerónimo Farré, jefe del Servicio de Cardiología de la Fundación Jiménez Díaz.

El código “Código 16” se puso en marcha en enero de este año, con el fin de optimizar el manejo de los pacientes que sufran infarto o angina inestable (Scasest) mediante un nuevo procedimiento asistencial y una actuación coordinada con el hospital receptor, en este caso la Fundación Jiménez Díaz y el Hospital Gregorio Marañón. Ambos centros hospitalarios se han comprometido a realizar, con estos pacientes (más frecuentes y con riesgo semejante a los de Scasest), un manejo invasivo mediante angioplastia en las primeras 24 horas desde el comienzo del dolor, tal y como recomiendan las Guías Europeas de Cardiología.

Cada año, el Samur-Protección Civil entrega estos reconocimientos a algunas de las instituciones que han contribuido especialmente al desarrollo de su servicio. Así, en su edición anterior, premió al Servicio de Psiquiatría de la Fundación Jiménez Díaz por su contribución al desarrollo de un procedimiento conjunto para prevenir suicidios: el proyecto piloto de actuación coordinada para la prevención del suicidio Samur-Protección Civil - Fundación Jiménez Díaz, denominado Código 100, que se pudo en marcha en 2011.

El objetivo fundamental de este procedimiento es el de actuar como eslabón de detección, trata¬miento precoz y prevención secundaria en los casos de pacientes con ideación o tentativa suicida, canalizándolos al Hospital donde se les garantiza una asistencia continuada desde la crisis hasta la estabilización en un programa de Salud Mental específico con seguimiento durante un año.