20 nov 2018 | Actualizado: 12:50

El Royo Villanova de Zaragoza reducirá a 24 horas el implante de marcapasos

Comparte quirófanos, hasta la fecha, con el Nuestra Señora de Gracia

Martes, 06 de octubre de 2015, a las 19:11
Redacción. Zaragoza
El Hospital Royo Villanova de Zaragoza dispone de una nueva sala para implantar marcapasos, lo que permitirá reducir a 24 horas el plazo de ingreso para realizar esta intervención. Se calcula que se beneficiarán de esta disminución de la estancia alrededor de 150 pacientes al año del sector sanitario Zaragoza I, que da servicio a unas 196.000 personas.

El jefe de servicio de Cardiología de este hospital, Joaquín Aznar, ha explicado que “la ventaja fundamental es que ahora ganamos en autonomía y, en consecuencia, podemos gestionar el proceso más rápido y reducir los días de ingreso”.

El nuevo espacio cuenta con una superficie de 30 metros cuadrados y está ubicado junto a la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del Royo Villanova. Se trata de una sala plomada, con las máximas garantías de asepsia, dado que se ha dotado con un sistema de presión positiva, toma de refrigeración y electricidad, según han detallado fuentes del Gobierno de Aragón.

La inversión global ronda los 300.000 euros, destinados tanto a la obra como a los equipamientos. Así, cuenta con una unidad de radiología de última generación, una mesa de intervención, un sistema satélite de lámpara quirúrgica, pantalla plomada y columna de servicio, junto con un desfibrilador manual, electro bisturí, monitores de control de constantes del paciente y ordenadores.

El Ejecutivo aragonés ha indicado que la Unidad de Electroestimulación del Servicio de Cardiología del Royo Villanova implanta desde hace más de dos años marcapasos en este hospital y en el Nuestra Señora de Gracia de Zaragoza.

No obstante, para ello dependía de la disponibilidad de quirófanos en ambos centros, que también son necesarios para especialidades con una gran demanda de actividad, como Traumatología. Por este motivo, la nueva sala permitirá mejorar la calidad asistencial de los pacientes cardiológicos del sector.

De hecho, la actividad que se realizará será polivalente y abarcará, además de la implantación de marcapasos, la colocación del holters subcutáneos, la realización de cardioversiones eléctricas, test de flecainida para descartar arritmias potencialmente malignas y tests para el diagnóstico y valoración de cuadros neuromediados.