Redacción Médica
25 de septiembre de 2018 | Actualizado: Lunes a las 19:05
Lunes, 01 de diciembre de 2014, a las 15:39
Redacción. Valladolid
El Hospital Universitario Río Hortega de Valladolid ha llevado a cabo una primera intervención quirúrgica de una prótesis de cadera en una paciente con displasia que previamente se había ensayado y planificado con una réplica realizada con impresión en tres dimensiones (3D).
En concreto, el Servicio de Traumatología del centro hospitalario llevó a cabo esta intervención en una mujer a la que, a partir de imágenes de un TAC en 3D y de Resonancia Magnética Nuclear, se la realizó una copia exacta de su pelvis y cadera mediante impresión en 3D, para lo que se utilizó una resina, material muy similar al hueso.
El jefe del Servicio de Traumatología del Hospital Universitario Río Hortega, Manuel García Alonso, ha presentado la intervención junto al consejero de Sanidad, Antonio Sáez Aguado, quien ha destacado que entre las ventajas que supone contar con una copia de estas características están que permite planificar con “mucho mayor realismo” la intervención, su abordaje, la actuación que se va a llevar a cabo e incluso el material que se va a llevar a cabo.
Así, se pueden reducir los tiempos de la intervención, así como algunas incertidumbres y complicaciones, ha señalado el consejero, quien ha incidido en que se trata de una línea de trabajo distinta en la que se aprovechan las tecnologías de la información y que se podría utilizar de manera sistemática en el futuro una vez que se evalúe su coste-eficiencia y su coste-beneficio, tras lo que habría que establecer protocolos pero también delimitar casos.
El consejero ha asegurado que esta posibilidad técnica, para lo que se requiere software concreto y disponer de una impresora 3D (actualmente en régimen de alquiler y usada “a demanda”), permite “personalizar” las intervenciones quirúrgicas, especialmente las más complejas, pero además tendrá aplicación en la enseñanza de la cirugía. La investigación sobre estas aplicaciones se lleva a cabo en otros centros hospitalarios, además de en el Río Hortega, como el Gregorio Marañón de Madrid.
El jefe de Traumatología ha detallado que disponer de esta reproducción permite una planificación preoperatoria, algo que no se puede hacer al no poder contar con una pieza humana en las manos ni poder tener una visión completa del hueso a la hora de intervenir, ya que se hace a través de “ventanas”.